Área de Emergencias de SAMU

Cuando una vida está en juego

El área de Emergencias es una de las piedras angulares de SAMU. Las emergencias son el origen de la organización, su razón de ser. SAMU nació en una UVI Móvil, la primera que se introdujo en España hace ya más de 40 años. Hoy, esta área de la organización cuenta con una amplia cartera de servicios tanto en el traslado de pacientes críticos como en el sector de la formación, el despliegue de dispositivos médicos y riesgos previsibles y la acción humanitaria a nivel mundial.

A través de los dispositivos de UVI-Móviles de Sevilla, Málaga y Huelva, SAMU atiende las necesidades de pacientes críticos gracias a los contratos vigentes con el 061, dependiente del Servicio Andaluz de Salud de la Junta de Andalucía. En total, en 2022, se realizaron 7.309 traslados entre interhospitalarios y primarios.

Sevilla es la provincia con la plantilla más numerosa de las tres unidades de críticos existentes. Allí trabajan cerca de 50 personas entre médicos, enfermeros y técnicos en emergencias sanitarias (TES). Alfredo Delgado Vargas y José María Rodríguez Pérez son dos de los técnicos más veteranos de SAMU. El primero lleva 20 años trabajando en esta empresa y, el segundo, 18 años. “Lo mío es pura vocación. Yo estuve trabajando como camionero ocho años, pero, cada vez que veía una ambulancia, se me ponían los vellos de punta. Yo quería ser sanitario”, reconoce José María Rodríguez.

En el año 2000, decidió formarse cómo TES. Tres años después comenzó a trabajar en Ambulancias Tenorio, y, en marzo de 2005, en SAMU. “Siempre llevaba en mi camión libros de Soporte Vital Básico, de Soporte Vital Avanzado y de Trauma para estudiar durante las horas de descanso. Quería quitarme de la carretera”, recuerda ahora.

Las funciones de un TES son múltiples, pero José María Rodríguez admite que lo que más le gusta de su profesión es “el volante”. “Mi prioridad es llevar y traer a mi equipo de manera segura y, en el caso del paciente, trasladarlo a un centro sanitario en las mejores condiciones.

Los dispositivos de UVI-Móviles de SAMU se dedican al traslado de pacientes críticos. Estos traslados pueden ser primarios o secundarios. Los primeros “hacen referencia a pacientes cronodependientes, es decir, que el tiempo es vital para su diagnóstico, como es el caso de los pacientes que sufren un ictus o un infarto y las víctimas de accidentes de tráfico o de incendios, por ejemplo”, explica el técnico. Los traslados secundarios son los interhospitalarios para un mejor diagnóstico o tratamiento del paciente. Muchos de estos traslados son interprovinciales.

En el caso de Sevilla, en cada turno de 24 ó 12 horas trabajan seis personas divididas en dos equipos de tres miembros cada uno (un médico, un enfermero y técnico).

La coordinación es clave

Rodríguez hace hincapié en que, en los avisos, especialmente en los incidentes con múltiples víctimas, la coordinación de los equipos es fundamental. Siempre debe haber un mando al que no se le puede discutir. “El doctor Carlos Álvarez Leiva, presidente de honor y fundador de SAMU, siempre nos dice que más vale una mala decisión que una indecisión, y que orden más contraorden es igual a desorden”, señala el técnico a la vez que recuerda la actuación reciente en el incendio de una vivienda en el Polígono Norte de Sevilla. “Cuando nos dieron el aviso nos dijeron que íbamos como apoyo del equipo del 061, pero, por mi experiencia, sabía que no iba a ser así”.

En un incidente de estas características, según cuenta Rodríguez, se moviliza a todas las dotaciones disponibles porque, en un primer momento, no se conoce la magnitud ni la gravedad de la situación. “En SAMU nos enseñan a gestionar el caos y la incertidumbre. Yo no me pongo nervioso nunca, pero, aquel día, estaba inquieto porque había niños atrapados en la vivienda. Al principio fue un poco caótico. En la zona había muchos vecinos y familiares de las víctimas”, relata. La primera persona que salió del edificio fue el padre de la familia, que había saltado por la ventana para huir de las llamas. Tenía graves quemaduras en las dos extremidades superiores, varias fracturas y una intoxicación por monóxido de carbono.

“La orden fue que lo atendiera el equipo de SAMU, a pesar de que íbamos como equipo de apoyo. Nosotros seguimos las instrucciones y trabajamos en perfecta armonía con el 061 porque, como he comentado antes, don Carlos siempre nos ha inculcado que orden más contraorden es igual a desorden”.

Rodríguez explica que un técnico siempre debe estar preparado para cualquier cosa e ir por delante de la situación. “Debo saber en todo momento cuáles son los pasos que van a dar el enfermero y el médico para prestarle apoyo avanzado. Por ejemplo, si es necesario intubar, yo tengo que saber el tipo de tubo que necesita el médico antes de que él me lo pida. En estas situaciones, las órdenes son concisas y concretas. Se habla poco. No podemos titubear”.

El técnico reconoce que hay días más duros que otros y, en algunos casos, por mucho que intentes “no llevarte el trabajo a casa, es imposible quitar el enchufe y desconectar; hay actuaciones que recuerdas de por vida”. En el caso de José María Rodríguez, nunca olvidará un aviso en un domicilio de Las Cabezas de San Juan, en la provincia de Sevilla.

“Era una señora de cuarenta y pocos años. Al parecer, le había dado un infarto mientras estaba en la piscina y se había ahogado. Cuando llegamos, su hijo de cuatro años estaba en el borde de la piscina llorando e intentaba rescatar a su madre muerta con el recogehojas. Cogí al niño en brazos y me lo llevé de allí. Jamás olvidaré esa escena ni la cara del niño mirándome a la vez que me agarraba la pierna. Llevo 18 años aquí y éste ha sido mi peor caso. A la vuelta, tuve que parar la ambulancia para llorar”.

Para Alfredo Delgado, otro de los técnicos de Sevilla, su actuación más impactante también está relacionada con un menor de edad. “Era un 5 de enero, en la barriada sevillana de El Tardón. Recuerdo perfectamente el nombre de la calle y el número. Un bebé de dos meses estaba en parada. Estuvimos dos horas intentando reanimarlo con la madre a nuestro lado rota de dolor hasta que llegó el padre al domicilio y nos dijo que parásemos. El bebé había nacido con una malformación congénita y existía la indicación ‘no reanimar’. Imagínate lo difícil que es para un padre decirle a un médico que pare y no reanime a su hijo”, cuenta el técnico.

“Recuerdo que era una octava planta y cada uno de nosotros bajamos de una forma distinta, uno por las escaleras, otro por el ascensor, y otro se asomó a una ventana antes de bajar. Queríamos estar solos. Sólo queríamos llorar. Cuando llegamos abajo, la asociación de vecinos estaba preparando la visita del cartero real. Hablamos con ellos y les pedimos que trasladaran la fiesta a otro lugar porque en breve iban a bajar unos padres que acababan de perder a su hijo”, continúa Alfredo Delgado. “Todos tenemos fantasmas de los que no nos vamos a olvidar nunca por mucho que pase el tiempo”.

El técnico asegura que su profesión también es vocacional. En un primer momento estudió Pedagogía porque no le alcanzó la nota para entrar en Enfermería, carrera que ahora está a punto de terminar. “Gracias al apoyo de mis compañeros he podido estudiar Enfermería, algo que deseaba mucho hacer. Y no descarto estudiar ahora Fisioterapia”, comenta. “He aprendido más en SAMU gracias a los simulacros, sus cursos y ejercicios prácticos que en la propia carrera de Enfermería”.

De guardia

Durante la entrevista telefónica, el técnico es testigo de una colisión. “Ahora te llamo. Ha habido un accidente”, se despide precipitadamente Alfredo Delgado mientras sale de su vehículo para ayudar a los heridos olvidándose de apagar el móvil. Al parecer, un hombre de 27 años había resultado herido tras colisionar la motocicleta que conducía contra un turismo que habría realizado un giro indebido en la Avenida de El Greco de Sevilla, según informó después Emergencias Sevilla.

El técnico logra retomar la entrevista minutos después: no quiere olvidarse de mencionar a sus compañeros. “El nivel de los profesionales que salen de Escuela SAMU es muy potente, especialmente los enfermeros y los técnicos. Yo me iría con cualquiera de ellos de misión humanitaria”, reconoce Alfredo Delgado, que participó en las misiones de SAMU en Haití y en el Atlas Marroquí.

En el caso de la unidad de Málaga, la plantilla está formada por 12 enfermeros, nueve TES y seis médicos, y cuenta con dos servicios: el Equipo de Coordinación Avanzada (ECA), formado por un enfermero y un técnico; y una UVI-Móvil, compuesta por un médico, un enfermero y un técnico.

“Solemos realizar entre seis y 15 traslados al día entre avisos de críticos y primarios”, explica Ana Julia Suárez, que trabaja como médico de SAMU desde hace 15 meses. “Soy anestesista, natural de Venezuela, y decidí trabajar en el campo de las emergencias mientras conseguía la homologación de mi especialidad. No creía que me fuera a gustar tanto. Estoy encantada con el equipo. Estamos completamente compenetrados. Aquí se trabaja muy bien. Disfruto mucho trabajando en SAMU. La colaboración y la coordinación de los diferentes profesionales es perfecta”, comenta la médico que también ha trabajado en el servicio DCCU (Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias) del Servicio Andaluz de Salud. “Creo que he elegido muy bien mi lugar de trabajo, ya que cuento con un equipo muy bien formado y con ansias de superarse cada día. SAMU es sinónimo de calidad y eficiencia”.

Al preguntarle sobre una actuación reciente, la médico recuerda un accidente de tráfico en el que un coche, que circulaba por un puente volteó y cayó sobre otro coche que circulaba por la carretera que estaba debajo del puente. “Íbamos de regreso a la base cuando nos encontramos con el accidente. Avisamos al centro coordinador y empezamos a atender a las víctimas porque en ese momento no había más recursos disponibles y nosotros ya estábamos allí”, relata.

La doctora Suárez explica que el equipo de Málaga realiza muchos traslados interhospitalarios: Jaén, Sevilla, Córdoba, Ronda, Antequera o Marbella son los principales destinos.

La médico reconoce que, una vez que consiga la homologación de su título de anestesista, su intención es compaginar el quirófano con las emergencias. “Me llena de satisfacción saber que estás contribuyendo positivamente en la salud de un paciente”.

La base más reciente de SAMU con servicio de 24 horas es la de Huelva, que en 2022 cumplió diez años. Aquí trabajan unos 20 profesionales, y, a diferencia de Málaga y Sevilla, cuyas bases son independientes, en Huelva comparten base con el personal del 061, lo que permite una mejor relación con los compañeros de otros dispositivos de emergencias.

Carmen Espina es una de las enfermeras de la unidad de Huelva. Recientemente, ella y dos de sus compañeros, un médico y un técnico, han sido reconocidos por el 061 por su actuación durante el incendio de una vivienda a finales de enero en el que fallecieron tres jóvenes estudiantes.

“El aviso llegó a las 7:50 de la mañana. Nuestros turnos son de 24 horas y empiezan a las ocho de la mañana, por lo que, afortunadamente, todos los miembros del turno entrante ya estábamos allí y fuimos los que acudimos al aviso”, explica la enfermera, antigua alumna de Escuela SAMU. “La situación era bastante compleja. Había muchos heridos. En un principio, pensábamos que sólo habría entre dos y cinco víctimas. Pero no fue así”.

El fuego se originó a primera hora de la mañana en un piso de estudiantes en la barriada de Isla Chica de Huelva. En el piso, de cuatro habitaciones, los bomberos encontraron varios colchones distribuidos por el suelo. Diez amigos habían salido la noche anterior para celebrar el fin de los exámenes y se habían quedado a dormir en el piso de cuatro de ellos. Siete jóvenes lograron salir por su propio pie, pero los otros tres dos chicas y un chico de entre 20 y 22 años, se quedaron atrapados en una de las habitaciones y fallecieron en el hospital por la inhalación del humo. La causa del fuego fue una estufa. “Trabajamos en equipo junto con el 061 y el servicio SUAP de Huelva. Además de los estudiantes, también resultaron heridos otros vecinos del edificio. Nosotros atendimos a una víctima que estaba inconsciente”, recuerda Espina.

Trabajar en el caos

En total hubo 13 heridos y tres fallecidos. “En aquel momento era muy importante saber gestionar el caos y trabajar de manera coordinada no sólo con el resto de los sanitarios, sino también con los bomberos y la policía. Fue una situación muy difícil porque había muchos familiares nerviosos esperando noticias y las víctimas eran muy jóvenes”, comenta. “El resto del día fue muy complicado. No había hecho más que empezar el turno y teníamos que estar a la misma altura. Fue un día muy duro y difícil”.

Tanto SAMU como el 061 han alabado la actuación de este equipo de Huelva. “En este tipo de avisos hay que estar a la altura profesional y personalmente y, al finalizar, tener la tranquilidad de que se hizo todo lo que se pudo”.

Además de participar en incidentes con múltiples víctimas, otra de las funciones principales de la unidad de Huelva son los traslados interhospitalarios de pacientes críticos. “Es común trasladar a un paciente desde Huelva hasta Sevilla o Málaga para un mejor diagnóstico o tratamiento. En nuestro caso, realizamos muchos traslados de pacientes pediátricos porque Huelva no tiene un hospital Materno-Infantil. Trasladamos a Sevilla muchos neonatos en incubadora. Estos avisos son los que más me impactan. Es injusto que una provincia como Huelva no tenga un centro de referencia materno-infantil. Es muy necesario”.

“Los profesionales de estas tres unidades son nuestros héroes del día a día. Héroes 24 horas diarias, 365 días del año”, destaca Juan González de Escalada, director del área de Emergencias de SAMU, que se muestra muy orgullosos del equipo de críticos, de su entrega y dedicación”.

Taller de Conducción 4x4 en Escuela SAMU

Formación para sanitarios todoterreno

Los alumnos del segundo año del ciclo de Formación Profesional del Grado Medio de Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) han participado en dos nuevos talleres puestos en marcha por Escuela SAMU con motivo del final del segundo trimestre y la entrega de notas. Las actividades han consistido en un taller de Conducción 4×4 y otro taller de Técnicas de Autoprotección, con una duración total de tres horas.

“Estas actividades están planteadas para seguir formando a nuestros alumnos en planos diferentes y que puedan ser de utilidad en su futuro laboral. Los principales objetivos del taller de Conducción 4×4 son conocer cómo es un vehículo de estas características y sus diferentes posibilidades. Además, enseñamos a los alumnos cómo conducir un todoterreno en distintas situaciones y también les mostramos técnicas específicas de manejo. Por último, realizamos prácticas sobre circuitos aplicando todas las técnicas aprendidas”, detalla Beatriz Estrada, jefa de estudios de Escuela SAMU.

Una de las principales funciones que el Técnico de Emergencias Sanitarias (TES) asume durante una asistencia sanitaria es la de asegurar el desplazamiento del vehículo de emergencia, con sus ocupantes y material, hacia el lugar de destino y, luego, hacia el centro hospitalario asignado. Esta función se debe garantizar con la máxima seguridad y en el menor tiempo posible. Para ello, además de estar en posesión de los carnets de conducir requeridos a nivel legal para cada tipo de vehículo de emergencia, el Técnico en Emergencias Sanitarias debe ser capaz de gestionar una gran variedad de situaciones de conducción manteniendo la calma, la eficacia y el control del vehículo en todo momento.

Por otro lado, según detalla Estrada, el taller de autoprotección impartido en Escuela SAMU busca fortalecer el carácter profesional del alumno aportándoles ciertas capacidades de actuación en situaciones de riesgos, tanto el cuidado de su integridad física como la capacidad de proteger al paciente en el caso de posibles alteraciones conductuales. Este curso quiere aportar al alumnado una nueva herramienta de seguridad laboral bidireccional: mantenerse a salvo y salvaguardar a la vez la integridad de los pacientes; y aprender a utilizar de manera adecuada técnicas de inmovilización, esquivas y agarres.

“El resultado de ambos talleres ha sido satisfactorio. Los alumnos y alumnas han demostrado destreza y soltura en las prácticas. Han aprendido nuevos conceptos y han disfrutado de un espacio formativo diferente donde han podido poner en práctica nuestro lema: aprender haciéndolo”, destaca la jefa de estudios de Escuela SAMU.

Cuatro ciclos de FP

Durante este curso 2022-2023, Escuela SAMU cuenta con unos 200 alumnos de Formación Profesional. Por primera vez, este año se imparten hasta cuatro ciclos diferentes de Formación Profesional: el Grado Medio de Técnico en Emergencias Sanitarias, que este año, dada la alta demanda, cuenta con dos grupos presenciales y un tercero semipresencial; el Grado Medio en Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería; el Grado Superior Técnico en Integración Social; y el Grado Medio Técnico en Emergencias y Protección Civil, un ciclo que por primera vez se imparte en Escuela SAMU y que cuenta con bomberos con experiencia entre sus docentes.

“En Escuela SAMU nos comprometemos con la excelencia en la enseñanza. Fomentamos la investigación, la innovación y el desarrollo como medio para el crecimiento continuado de nuestra escuela. Garantizamos la calidad en la enseñanza creando una escuela viva, innovadora, abierta a los cambios, a las necesidades del momento y a la búsqueda continua de la mejora”, explican desde la dirección de Escuela SAMU. “Además, nuestros alumnos adquieren un papel activo en su formación, asimilando estrategias de resolución de problemas en situaciones de estrés, de trabajo en equipo multidisciplinar y trabajando sobre procedimientos actualizados. La formación más exigente tiene como fruto a los profesionales mejor preparados”.

Un recurso de referencia

Escuela SAMU es el mayor complejo europeo en simulación sociosanitaria y de emergencias. Es un centro educativo innovador que potencia el aprendizaje a través de la experiencia real del alumno. Cuenta con unas instalaciones de más de 17.000 metros cuadrados con numerosos escenarios de intervención en emergencias.

A la clínica de simulación existente, el avión, el tren, una zona con coches siniestrados, un edificio que permite realizar rescates en altura, una piscina donde se practican rescates acuáticos y otros muchos escenarios de simulación más, se ha sumado este curso con una ambulancia accidentada y un helicóptero sanitario (HEMS) donde los alumnos del Máster propio de Enfermería de Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria ya han podido empezar a formarse en el traslado aéreo de pacientes.

 

Sabah El Amraoui Karroumi y Kadiatou Sow

Mujeres, jóvenes, migrantes y universitarias

Superar los retos que derivan de cada proyecto personal de vida, independientemente de los que sean, requiere de un grado de esfuerzo, compromiso y fortaleza colosales, especialmente si hablamos de los menores migrantes no acompañados. Además, desde una perspectiva interseccional, si sumamos género femenino, etnia, clase social y sexualidad, estas capacidades y atributos requieren de una doble dosis, en el mejor de los casos.

En este contexto, para la mayoría de las jóvenes extranjeras y extuteladas beneficiarias del Programa +18 de Fundación SAMU, cumplir con los objetivos de sus proyectos migratorios, supone, en ocasiones, romper con ciertos valores, tradiciones y patrones socioculturales impuestos en sus países de origen.

Sin embargo, son muchas las jóvenes que, con esfuerzo y sacrifico, gracias a la ejecución de los Programas de Alta Intensidad o Programas de Adquisición de Competencias Sociolaborales, como el PACS SAMU Almería o PACS SAMU Jaén, cofinanciados por el Fondo Social Europeo y conveniados con la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, alcanzan una emancipación plena y en condiciones seguras, cumpliendo así con sus expectativas migratorias y el objetivo principal del programa: la inserción sociolaboral.

Este es el caso de las jóvenes Kadiatou Sow y Sabah El Amraoui Karroumi, que, tras superar sus estudios de secundaria y la Selectividad, comienzan en septiembre una formación universitaria: Derecho, en el caso de Kadiatou, y Filología Inglesa, en el caso de Sabah.

Ambas jóvenes son un verdadero ejemplo a seguir para todas aquellas menores extranjeras que deciden emprender su proceso migratorio en busca de un futuro mejor.

A continuación, puedes conocer la historia de estas dos protagonistas de la mano de Ana Rodríguez Fernández, del equipo de educadores del PACS SAMU Jaén, y Amel Boughanem Cortés, trabajadora social y orientadora laboral del PACS SAMU Almería.

Sabah El Amraoui Karroumi, matriculada en Filología Inglesa

Sabah El Amraoui Karroumi llegó al PACS de Jaén el 5 de octubre de 2021. El equipo de profesionales de SAMU obtuvo excelentes referencias de la joven, entonces menor de edad, por parte del equipo responsable de la chica en el Sistema de Protección del Menor. Por esta razón, desde SAMU esperaban con ilusión poder tomar el testigo del trabajo realizado previamente por el equipo del COILS San Martín de Porres, perteneciente a la Fundación Don Bosco Social, hogar del que procedía Sabah.

“Nos hablaban de una chica decidida, muy motivada por el estudio, cuya infancia, como es de suponer, no había sido nada fácil y que, provista de unos resortes y capacidad de resiliencia admirables, había podido centrar su vida antes de cumplir la mayoría de edad en una serie de valores que la mantendrían a salvo en el mar de incertidumbre al que se enfrentaba”, apunta Ana Rodríguez, miembro del equipo de profesionales del PACS Jaén. “A su llegada, nos sorprendió su forma de expresarse, ávida de comunicar sus intenciones, sus planes de futuro, sus preocupaciones, sus acuerdos y desacuerdos. Una vez más, una joven nos presenta el reto de ir un paso más allá. Acompañar y orientar cuando los objetivos son altos es, sin duda, muy motivador”.

Al equipo del PACS Jaén le sobrecoge la cantidad de recuerdos de los que Sabah no ha podido desprenderse aún, y entiende que el apego a objetos de la niñez y a los obsequios de amigos y referentes para ella son importantes. Se manifiesta de este modo cariñosa, demandante de afecto y aferrada a su entorno personal. “En muchos años de experiencia en el trabajo con jóvenes, fue la primera vez en la que el equipaje de macutos y maletas llenas de libros casi igualaba al de ropa. Y más sorprendente era cuando al hablar con ella de cada uno de estos libros, la joven se acordaba de quién se lo había regalado, cuándo se lo había leído o por qué le había gustado”, asegura Rodríguez.

Sabah no tardó en dejar claro que su objetivo principal al pasar por un recurso de alta intensidad era poder terminar sus estudios de Grado Superior para obtener su titulación y, tras conseguir un trabajo para poder emanciparse, poder proseguir con sus estudios universitarios.

Una vez superado con éxito el primer curso del Grado Superior de Radiología, la joven, no convencida vocacionalmente con esta profesión, decidió cambiar de rumbo y, junto al equipo orientador, eligió otro camino formativo, valorando sus posibilidades. Consciente de que su tiempo en el recurso se acababa, y que en un futuro, si quería estudiar por sus propios medios, tendría que conjugar los estudios con un trabajo que le permitiese ir a clase y estudiar, comenzó unas prácticas EPES como camarera en una cafetería.

Sabah El Amraoui Karroumi

Sabah El Amraoui Karroumi

Sabah tiene claro que quiere ir a la universidad, y, a pesar de haber aprobado en el año anterior la Selectividad con una nota más que aceptable, decidió presentarse de nuevo para subir su nota y poder tener más opciones a la hora de elegir carrera. De hecho, lo logra, y baraja entre sus posibilidades estudiar Administración y Dirección de Empresas, Educación Social o Filología Inglesa.

Finalmente, Sabah ha decidido estudiar Filología Inglesa en la Universidad de Málaga. Para ello, con la ayuda del equipo de SAMU, Sabah tramita la matrícula y cuenta con la colaboración de la delegación de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de Málaga, que en colaboración con el Servicio de Igualdad, Diversidad y Acción Social de la Universidad de Málaga ponen a disposición de Sabah una plaza en la Residencia Universitaria Alberto Jiménez Fraud. Además, acostumbrada a un ritmo intensivo de trabajo y estudio, Sabah ha logrado sacarse el carnet de conducir este verano mientras realizada sus prácticas prelaborales.

“Ilusionada y dispuesta por compartir todos los momentos especiales de convivencia y celebración en familia, Sabah ha sido sin duda la pieza clave para que todos se sintieran a gusto, compartiendo su opinión, expresándose de una forma fresca que ha ayudado sin duda a muchos de sus compañeros a salir de su zona de confort y plantearse nuevos puntos de vista”, apuntan desde SAMU.

“Ahora que estamos preparando la salida de Sabah del programa, admito que no sólo nos sentimos satisfechos por haber podido acompañar a esta joven en la superación de sus objetivos de adquisición de competencias, sino que somos conscientes que todo lo vivido junto a ella, como con otras jóvenes, nos ha hecho mejores profesionales”, confiesa Ana Rodríguez. “Estamos convencidos de que Sabah sabrá enfrentarse al mundo de cara, como es ella, consiguiendo sin duda una vida plena”.

Kadiatou Sow, futura estudiante de Derecho

La joven Kadiatou Sow, procedente de Guinea Conakry, decidió emprender su proyecto migratorio en 2018 como consecuencia de la ausencia de recursos económicos e igualdad de oportunidades para acceder a la educación e inserción laboral en su lugar de origen.

Según refiere, en su país son muchas las mujeres que logran acceder a los estudios y que, a su vez, obtienen excelentes resultados académicos. Sin embargo, la probabilidad de acceder al mercado laboral desaparece cuando contraen matrimonio, momento en el que, habitualmente, la mujer se centra en el cuidado del hogar y los hijos.

Kadiatou, que hoy tiene 20 años, cuenta que siempre tuvo claro el objetivo de su proyecto migratorio: hacer realidad su sueño de acceder a la universidad y buscar un futuro mejor en un lugar donde pudiera ejercer su profesión de forma independiente a su estado civil y libre de las presiones socioculturales propias de su país de origen.

Además, aclara que su interés por la formación viene motivado por el deseo de defender los derechos de las personas más vulnerables, en concreto, los derechos de la mujer africana y la lucha contra las desigualdades sociales y de género.

Por ello, la joven guineana defiende la formación como una herramienta de cambio social y, en su discurso, suele verbalizar lo siguiente: “Para poder defender los derechos de las mujeres, primero debo formarme y conocerlos”. De ahí su interés por realizar el Grado en Derecho. Sin embargo, Kadiatou afirma que desconocía el nombre de la profesión que quería ejercer: “Yo solo sabía que quería defender los derechos de las mujeres”. La joven reconoce que fue una vez en España cuando descubrió el significado de la abogacía. Desde entonces, tuvo claro el grado universitario que estudiaría.

Para una mayor compresión de la historia de superación y resiliencia de la joven, nos remontamos a su llegada a España, en agosto de 2018, fecha en la que ingresó en el Servicio de Protección de Menores de la Junta de Andalucía. Desde este momento, la joven centró todos sus esfuerzos en el aprendizaje de la lengua española, en aras de incorporarse cuanto antes a la formación reglada y poder obtener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Su rápida adaptación a la sociedad de acogida y buen dominio del lenguaje español, favorecieron su pronta incorporación al I.E.S Entresierras, ubicado en Purchena (Almería), municipio donde residió durante su estancia en el Centro de Protección de Menores.

El esfuerzo e implicación para la consecución de su sueño, comenzó a dar fruto en tan solo un año y medio después de su llegada a España: la joven obtuvo el Graduado de Educación Secundaria Obligatoria en el curso académico 2019-2020. Luego, se matriculó en 1º de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales en el I.E.S. Rosa Navarro, en Olula del Río (Almería).

Sin embargo, no todo fueron éxitos y facilidades, puesto que a mitad del curso 2020/2021, la joven cumplió la mayoría de edad y tuvo que enfrentarse a los cambios que esto conlleva. En este contexto, en diciembre de 2021, se trasladó al Programa de Alta Intensidad PACS SAMU Almería y solicitó un traslado de expediente al I.E.S. Al-Ándalus, en Almería, donde finalizó el curso académico con unos resultados excelentes.

Kadiatou Sow

Kadiatou Sow

Kadiatou alcanzó la mayoría de edad con la ausencia de una autorización de residencia y, además, en un contexto de pandemia mundial y periodo de recesión económica, ocasionada por el Covid-19. Regularizar su situación administrativa supuso uno de los principales obstáculos para la consecución de los objetivos establecidos en su proyecto personal de vida, llegando incluso a valorar la opción de priorizar su inserción laboral frente a la consecución de sus objetivos académicos.

No obstante, gracias al reciente cambio en la normativa vigente en materia de extranjería y a su estancia como beneficiaria en el Programa de Alta Intensidad PACS SAMU Almería dirigido a jóvenes extuteladas de entre 18 y 25 años, procedentes del Sistema de Protección de Menores, la joven ha podido regularizar su situación administrativa sin tener que renunciar al sueño de acceder a la universidad.

Durante el curso 2021-2022, Kadiatou compaginó 2º Bachillerato con una formación online complementaria enfocada al empleo. De forma paralela, la joven, consciente del objetivo principal del Programa +18 y de la proximidad de su emancipación, ha realizado una ardua y concienzuda labor de búsqueda de empleo que tuvo sus frutos al ser contratada como camarera de pisos en el Hotel AC de Almería.

Al mismo tiempo que trabajaba, Kadiatou se preparó la Prueba de Evaluación y Acceso a la Universidad (Pevau), exámenes que superó con éxito y le han permitido ingresar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Almería.

Según fuentes del Servicio de Protección de Menores de Almería, Kadiatou es una de las primeras jóvenes extranjeras y extuteladas que accede a la universidad de la ciudad. La joven guineana se muestra muy orgullosa de todo el trabajo realizado y de los logros alcanzados durante los últimos años. “Para lograr un sueño, no es suficiente sólo con desearlo, sino que es muy importante trabajar duro hasta hacerlo realidad. Con esfuerzo y constancia todo se consigue”, manifiesta la joven.

Las orientadoras de referencia del PACS SAMU Almería se sienten muy orgullosas de la gran evolución de la joven, y afortunadas, de haber podido orientar y acompañar a Kadiatou hacia la consecución de su sueño y una emancipación plena y exitosa.

Actualmente, la joven ha superado los objetivos establecidos de su Itinerario Personalizado de Inserción Laboral y se encuentra a la espera de la asignación de una plaza becada en la Residencia Universitaria Civitas (Almería), en la que podrá residir durante los próximos cuatro años para la superación del Grado en Derecho.
Esto ha sido posible gracias al apoyo e implicación de la delegación territorial de Almería, especialmente de la técnica de Programas de Alta Intensidad, Juana García, y el coordinador de centros, José Luis Andreu.

SAMU First Response. / CS PHOTO/ANDREW BIRAJ

SAMU First Response: Una acogida profesional y solidaria en la capital de EEUU

Estados Unidos sufre una crisis migratoria constante. El 6 de abril, el gobernador de Texas anunció que el estado fletaría autobuses para ofrecer la posibilidad de desplazarse hasta Washington D.C. a todos aquellos migrantes solicitantes de asilo, una medida que no tardó en ser adoptada por las autoridades de Arizona, otro de los estados fronterizos.

Tras el anuncio, han llegado hasta la capital más de 150 autobuses con migrantes que habían conseguido completar el duro y peligroso trayecto entre sus países de origen y el país norteamericano. Son personas extremadamente vulnerables que llegan al país en busca de un futuro para ellas y sus familias y que precisan de asistencia humanitaria de emergencia.

Como respuesta a la llegada de autobuses, las organizaciones locales se volcaron para facilitar a las personas que viajaban en ellos una recepción digna y segura. Esta acción inmediata se basó en el trabajo y esfuerzo de los voluntarios, quienes recaudaron fondos y habilitaron espacios destinados a labores humanitarias. En este contexto, el equipo de SAMU First Response, filial de SAMU establecida en Estados Unidos desde 2018, se prestó como agente voluntario en el proceso de recepción y acogida de migrantes.

SAMU First Response identificó la necesidad de poner en práctica la experiencia de más de 40 años en emergencias humanitarias de SAMU con el fin de proporcionar un apoyo ágil, coordinado y culturalmente competente a los migrantes recién llegados, contando con el conocimiento del personal local. El equipo de SAMU trabajó de la mano de entidades locales para formular una propuesta y habilitar un centro de acogida temporal, el Respire Center. Este logro fue posible gracias a la estrecha colaboración con los gobiernos locales y entidades como Catholic Charities, Carecen y World Central Kitchen.

Durante el primer mes de crisis, SAMU First Response proporcionó servicios directos a un total de 1.325 personas, comidas calientes a 1.612 y alojamiento nocturno a 380. También se ofrecieron talleres y sesiones de información a 103 migrantes.

Hoy SAMU proporciona su servicio de atención desde una perspectiva triple: admisión, alojamiento y coordinación de servicios. Su actividad incluye, además, el apoyo necesario para adquirir los billetes de transporte que permiten que los migrantes puedan reunirse con familiares o amigos que ya residen en el país. Ante esta situación, se prevé la ampliación del servicio para dar apoyo a un mayor porcentaje de migrantes, tanto a los que llegan en autobús y buscan otro destino como a los que deciden establecerse en la capital.

En cuanto a la atención que se les proporciona a los migrantes, una parte de ellos es atendida directamente en Union Station, la estación de autobuses a la que llegan tras salir de Texas y Arizona. Allí, equipos de SAMU prestan apoyo en la organización del viaje hasta el destino final del migrante. El resto de grupos de personas migrantes son trasladados hasta Respire Center, el centro de acogida temporal en el que pueden permanecer hasta un máximo de tres días, y en el que se les proporciona kits de alimentación, higiene, ropa y asistencia en sus necesidades básicas, además de ayuda para gestionar la compra de billetes que les permitan llegar hasta su destino final, entre otros servicios.

Los migrantes recibidos en el centro gestionado por SAMU First Response llegan con unas determinadas necesidades físicas, emocionales y sociales. La experiencia de SAMU en este tipo de crisis de emergencia nos permite proporcionar en todo momento una atención adecuada a sus circunstancias personales.

Actualmente se han habilitado otros servicios que complementan a los iniciales para aumentar el nivel de atención que SAMU First Response puede ofrecer entre los que destacan: un espacio de juego terapéutico para niños, recursos legales, sesiones formativas y clínicas, servicios de asesoramiento y apoyo y enseñanza de inglés, entre otros.

Trabajo con organizaciones locales y voluntarios

La labor de los profesionales de SAMU First Response con los inmigrantes que son acogidos temporalmente en el Respite Center consiste en proporcionar alimentos, ropa y kits de higiene que incluyen champú, jabón, cepillo y pasta de dientes, desodorante y productos de higiene íntima femenina, entre otros. Una gran parte de ellos son donados por colaboradores de la organización. También se entregan kits de merienda para garantizar que las personas migrantes que realizan desplazamientos hasta su destino final no pasen hambre.

En cuanto al sistema de acogida temporal, los usuarios pueden permanecer en el centro hasta un máximo de tres días. Mientras tanto, se llevan a cabo otro tipo de tareas organizacionales en las que SAMU colabora con otras organizaciones locales como Goods4Good. En este caso, ambas trabajan conjuntamente para clasificar, organizar y almacenar las donaciones de ropa que después ponen a disposición de los migrantes para que puedan escoger la más apropiada para ellos.

SAMU First Response

SAMU First Response

Otro ejemplo de coordinación y colaboración entre organizaciones es el trabajo que SAMU realiza junto con World Central Kitchen, la ONG fundada en 2010 por el reconocido chef español José Andrés, que tiene como principal objetivo abastecer de alimentos a personas de cualquier parte del mundo que se encuentran en situaciones extremas provocadas por crisis o desastres naturales. Gracias al esfuerzo conjunto, SAMU proporciona comidas nutritivas y calientes a todas las personas que están directamente a su cargo. Además, los alimentos se comparten a través de una red de ayuda mutua, cuyos voluntarios prestan apoyo en los esfuerzos realizados para la recepción de migrantes.

Acogida, apoyo e integración

Cada persona atendida por SAMU durante el transcurso del servicio trae consigo una historia personal repleta de traumas y dificultades que se suman a la gran complejidad de llegar a un país nuevo, con el desconocimiento de su geografía, el idioma y la cultura, circunstancias que dificultan aún más la adaptación del recién llegado en condición de asilo.

Los profesionales del equipo cuentan con experiencia en el trabajo con colectivos vulnerables que sufren los problemas derivados del proceso de integración y, además, los conocen de primera mano gracias a experiencias personales como la de la directora general de SAMU First Response, Tatiana Laborde (Bogotá, Colombia, 1984): “Como inmigrante que soy, conozco las dificultades que estas personas encuentran durante su integración en la sociedad norteamericana”. Aunque asegura que el suyo fue un proceso de adaptación muy privilegiado, es consciente de que no todo el mundo lo vive igual.

Su labor vocacional en SAMU First Response le permite ayudar a los migrantes a integrarse en un país totalmente desconocido y diferente a sus países de origen: “Siempre me ha interesado mucho el trabajo con la comunidad inmigrante en cuanto a educación, identidad y al conocimiento y defensa de nuestros derechos”, explica Laborde. Igualmente, una gran parte del equipo local es inmigrante de primera o segunda generación.

Desde el comienzo del servicio, SAMU puso en marcha un breve pero exhaustivo proceso de admisión para todos los solicitantes de asilo a los que atiende. Este proceso consiste en la cumplimentación de un cuestionario que recoge información personal básica como la fecha de nacimiento, el país de origen o el idioma, todo con el fin de que sirva como guía para adaptar la prestación de servicios, el proceso de derivación y la colaboración con agencias y organización externas para satisfacer las necesidades de las personas solicitantes de asilo a cargo de SAMU.

Los datos que arroja el número de cuestionarios realizados indican que más de la mitad de los migrantes atendidos por la entidad en el primer mes fueron hombres y, aproximadamente, una cuarta parte de ellos fueron mujeres y niños, respectivamente. Desde el 7 de julio, el porcentaje de niños que llega en autobús ha aumentado en un 23%.

En lo referente a los países de origen de los migrantes, los datos recogidos muestran que la mayoría de los solicitantes de asilo proceden de Venezuela, Colombia, Perú y Nicaragua, aunque SAMU también ha acogido a personas de Ghana, Senegal y Rusia.

El 21 de junio de 2022, SAMU First Response inauguró oficialmente el primer Respite Center, un centro habilitado para acoger a familias de migrantes que sirvió durante los primeros meses de crisis como apoyo a los esfuerzos que venían realizando las organizaciones locales.

El edificio principal tiene capacidad para 50 personas y cuenta con zonas comunes, oficinas, baños diferenciados por sexos, cocina y múltiples espacios de almacenamiento. Además, cuenta también con un edificio auxiliar con capacidad para 20 personas que ha sido habilitado como espacio de cuarentena para posibles casos de Covid-19.

La puesta en marcha del centro contó con una colaboración muy especial. Un grupo de profesionales de Fundación SAMU, entidad con más de 15 años de experiencia en la prestación de servicios a menores no acompañados y que gestiona en la actualidad 82 centros en España, se desplazó hasta el país norteamericano con el fin de apoyar y trasladar sus conocimientos en este tipo de servicios a los compañeros que integran el equipo estadounidense. “Estos profesionales han sido clave en la implementación del plan, impartiendo formación, desarrollando protocolos y procedimientos, así como trabajando en el día a día junto con el equipo local”, aseguran desde el equipo de SAMU First Response.

Por su parte, los miembros de Fundación SAMU tuvieron claro su propósito desde el inicio de la misión de implementación. “SAMU First Response surge con la idea de trasladar el modelo y la visión organizativa en Estados Unidos que Fundación SAMU tiene asentada en España”, explica Adrián Moreno Vázquez, jefe de la misión en el país norteamericano. “Las jornadas fueron intensas, sin mucho tiempo de descanso ni comodidades, pero el equipo, convencido del bien que supone nuestra labor y consciente de la importancia de ayudar al colectivo, dedicó todos sus esfuerzos y energías al proyecto”, que fue cobrando forma e incorporando personal local para ampliar la plantilla a medida que avanzó su desarrollo.

En los últimos meses, SAMU First Response ha prestado atención a los migrantes que llegan a Washington D.C. desde la frontera sur. Gracias a la aprobación de la financiación del Programa de Alimentos y Refugio de Emergencia de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés), SAMU ha podido ampliar sus servicios y aumentar su impacto, proporcionando el apoyo necesario al conjunto de administraciones y organizaciones locales.

Así, en la actualidad, lo que inicialmente comenzó con la intención de implantar servicios destinados a la gestión de centros de menores no acompañados se ha convertido en un gran apoyo para las administraciones y organizaciones locales de cara a la recepción de las cientos de personas de todas las edades que llegan hasta Washington D.C. a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo.

SAMU First Response

SAMU First Response

El equipo de SAMU First Response trabaja 24 horas al día, siete días a la semana. Durante el primer mes de operaciones, el personal recibía autobuses de martes a domingo, reservando los lunes para tareas administrativas. Cumpliendo con la razón de ser de la organización, estar siempre al lado de las personas que más lo necesitan, SAMU First Response ha atendido a más de 2.300 personas hasta la fecha.

En línea con las labores realizadas para la implantación de la organización, el equipo de Fundación SAMU desplazado desde España hasta Estados Unidos puso en marcha varios procesos de selección y contratación que tuvieron como resultado una plantilla compuesta por 22 profesionales locales. Además, Fundación SAMU envió también dos equipos de voluntarios españoles integrados por personal de la organización, que han rotado para prestar apoyo a los compañeros americanos.

El resultado del esfuerzo realizado es el equipo multidisciplinar y multicultural de la organización que presta atención a los migrantes y que cuenta con una variedad de perfiles que aseguran una mejor implementación del proyecto.

Durante los próximos días, SAMU First Response tiene previsto seguir intensificando sus labores de contratación para completar aún más el equipo en el país. Además, la organización trabaja junto con los organismos gubernamentales y las entidades locales pertinentes para habilitar un segundo centro en el que centralizar operaciones y crear un espacio adecuado para la recepción de personas migrantes.

Actualmente, SAMU First Response ha dejado de ser uno de los proyectos más desafiantes de SAMU y se ha convertido en toda una realidad; un hito en la historia de la organización que tras más de 40 años de experiencia en el ámbito de la salud y el tercer sector continúa siendo pionera y líder en sus campos de actuación.

Misión SAMU Ucrania. Mujer

Ser mujer en la frontera de Ucrania

Imaginen, por un instante, ser mujer, psicóloga, tener 26 años y tener que huir de la guerra con lo puesto, un abrigo, un jersey, unos vaqueros y aquellas botas que nos regalaron en el último cumpleaños. Imaginen, por un instante, el desconcierto de tener que salir huyendo, sin saber muy bien a dónde, sin más transporte que tus pies, sin más mapa que el de las calles vacías, el frío, la soledad, la oscuridad…la desesperanza de no tener lugar al que volver.

Esta descripción, que bien podría estar sacada de cualquier libro, es tan sólo una pequeña muestra de la realidad que sufren los cientos de mujeres que escapan diariamente de la guerra desatada en Ucrania y para las que el camino de salida en busca de auxilio se convertirá en vía crucis hasta el punto de acogida.

Será en este tránsito durante el cual el concepto de mujer se desvirtúe por quienes harán uso de él a su favor. Así, veremos cómo ser mujer en la frontera es sinónimo de ser arma de guerra, es pasar a modificar el nombre de aquellas cosas conocidas por otra manera de nombrar. Ahora ser mujer es otra cosa, es el desprestigio de caminar en la frontera con el enemigo conocido tras de sí, como si la diana que habitualmente llevamos en la espalda, esta vez brillase con aún más esplendor.

Mujer refugiada, arma de guerra

Según datos de organizaciones no gubernamentales, desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero, más de 5,5 millones de personas han escapado del país, de ellas, el 90% son mujeres y menores. Otros 7,1 millones son desplazados internos, incluidos mujeres y menores que necesitan atención médica. En cualquier población de refugiados, entre el 70% y el 80% lo componen mujeres y niñas quienes como refugiadas tienen unas necesidades de protección específicas devenidas por su sexo y género.

Los conflictos armados son realidades que reproducen las estructuras de género presentes en cualquier sociedad; tanto es así que, durante el desarrollo del mismo es cuando las estructuras de desigualdad se expresan en consecuencias extremas con el objetivo de reforzar los roles tradicionalmente asignados al sexo.

El conflicto, la guerra y el desplazamiento son siempre escenarios de violaciones de derechos humanos generando efectos demoledores no sólo para las personas objeto de estas vejaciones sino para familias, comunidades y países. Uno de los escenarios que plantea una mayor urgencia a la hora de atajar la infracción de derechos humanos en conflictos bélicos es la violencia sexual y de género, pues esta se ha convertido en característica común a los conflictos armados contemporáneos.

Una de las cuestiones importantes a tener en cuenta en todo este análisis es que las crisis humanitarias extrapolan las desigualdades de género que ya existen en los países, previo conflicto. Las mujeres quedarán excluidas de la participación activa en la defensa del conflicto, dejándolas fuera del espacio público, obligándolas a reproducir patrones de cuidados (y, por tanto, la obligatoriedad de la huida para poner a salvo a la familia). Mientras tanto, los hombres serán aquellos que se vean en la primera línea del conflicto, formando parte del ejército. Una vez más, vemos cómo este reparto de tareas ejemplifica la reproducción de un statu quo ya existente.

Se sabe que la violencia es un instrumento eficaz de control individual y colectivo que en tiempos de guerra expone su máxima expresión, atendiendo a justificaciones propias del conflicto armado. El uso de la violencia sexual como arma de guerra nos retrotrae al conflicto de Ruanda en los años 90, a los conflictos armados de los Balcanes, donde la violencia sexual pasa a convertirse en una cuestión de interés general tras años de silencio por parte de autoridades y víctimas.
Es práctica habitual que, en situaciones de conflicto armado, el cuerpo de las mujeres sea un botín de guerra. Resulta tan extendida la práctica de la violencia sexual que podemos encontrar situaciones tan opuestas y paradójicas como tener un hijo del enemigo (como estrategia de humillación para que la comunidad desprecie a la mujer), como la realización de esterilizaciones forzosas para controlar la reproducción de la población invadida, abocándola a una extinción metafórica.

Lamentablemente, los peligros para las mujeres no acaban una vez salen del país, sino que continúan en su tránsito pues la falta de vías legales y seguras para obtener protección las condena a trayectos migratorios en los que son víctimas de multitud de violencias. Por ello, las niñas y mujeres refugiadas representan aproximadamente el 50 por ciento del total de la población refugiada, apátrida o desplazada internamente. Una de las tareas de SAMU, junto con los estados, es la protección internacional a las mujeres refugiadas contra todas las formas de violencia sexual y de género. Con iniciativas como el Centro de Acogida de Emergencia que se desea implantar en la frontera polaca, SAMU pretende atajar las consecuencias de las violencias contra la mujer, ejecutando diferentes estrategias que aseguran un apoyo clave para las supervivientes de maltratos de cualquier tipo.

Una acogida empoderadora

Lograr una acogida humanitaria competente e igualitaria supone comprender cuáles son las necesidades y prioridades específicas de mujeres y niñas en procesos de tránsito humanitario; para ello contamos con la perspectiva de género dentro del enfoque de los derechos humanos, herramienta que pretende mejorar la atención humanitaria desde el reconocimiento de los derechos universales que dotan de dignidad al ser humano. Por tanto, incorporar la igualdad de género en la acción humanitaria no solo nos ayuda a mejorar el impacto de las estrategias de atención que desarrollamos, sino que también nos ofrece unas intervenciones de carácter humanitario adecuadas a la realidad.

Sabemos que las mujeres, niñas, hombres y niños tienen experiencias de tránsito diferenciadas. Estas diferencias residen en los roles de género con los que ya parten de su país de origen y que determinará en gran medida el camino hacia el exilio. Recordemos que, en la mayoría de conflictos, las mujeres y niñas son víctimas objeto de violaciones, agresiones sexuales y secuestros para acabar muy posiblemente en circuitos de trata y prostitución.

Cuando mujeres son incluidas en la acción humanitaria, toda la comunidad se beneficia de ello pues como ciudadanas afectadas por la crisis, las mujeres se encuentran entre quienes proporcionan una primera respuesta y desempeñan un rol fundamental en la acogida a mujeres que han sufrido violencia a lo largo del camino del conflicto. De este modo, sus aportaciones a la identificación de las necesidades humanitarias y sus posibles soluciones resultan esenciales para formular cualquier tipo de respuesta que facilite la inclusión de las víctimas en circuitos de acogida para su problemática.

Alcanzar la igualdad de género y promover el empoderamiento de la mujer en la acción humanitaria garantiza una respuesta justa, certificando la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales para todas las personas a través de los programas y acciones que contemplan la igualdad de género como eje fundamental de la labor asistencial. Algunas de las ventajas que ofrece introducir la perspectiva de género y el empoderamiento de la mujer en la ayuda humanitaria son:

Ofrecer protección ajustada a la realidad discriminatoria.

Las mujeres y niñas víctimas de los conflictos están expuestas a diferentes riesgos relacionados con la protección. Comprender la naturaleza específica del género de estos riesgos resulta fundamental para evitar que se inflijan daños extras y facilitar una protección adecuada. El análisis de género, por ejemplo, nos ayuda a determinar por qué durante el tránsito hacia el exilio los patrones de género vuelven a representarse como una extensión de la discriminación en el país de origen, si ser mujeres y niñas en una situación de mayor riesgo implica directamente sufrir cualquier tipo de violencia de género, o por qué los hombres y niños pueden sufrir un mayor riesgo de reclutamiento forzoso en grupos armados, explotación laboral o de morir en combate.

Aumentar el acceso a la ayuda

Las crisis humanitarias derivadas de conflictos bélicos no sólo reproducen las desigualdades de género, sino que las agudizan. Por ello promover la igualdad de género en todas las respuestas es tarea obligatoria para garantizar que mujeres y niñas puedan disfrutar de un acceso seguro y adecuado de la ayuda. Entender el rol que desarrollan las mujeres en relación al género nos ayudará a facilitar recursos inclusivos atendiendo a las realidades transversales que cooperan con el género en establecer circuitos de exclusión (discapacidad, orientación sexual, como ejemplos).

Agentes de cambio

Aunque pueda resultar paradójico, las crisis humanitarias pueden ser una oportunidad para abordar las desigualdades y promover un cambio si comprendemos que cualquier crisis altera las estructuras sociales y culturales dejando un espacio para reformular los mandatos de género, contribuyendo a rediseñar el concepto de poder tan presente en las relaciones de género. El éxito y la garantía de la transformación pasa por abordar las causas y consecuencias estructurales que fomentan la desigualdad de género enfocando el objetivo de lograr un cambio imperecedero en la vida de hombres y mujeres.

Pese a lo complejo que pueda resultar adoptar estrategias que garanticen el ejercicio de los derechos fundamentales, es necesario ofrecer un liderazgo a las mujeres que las aleje de los roles asumidos cotidianamente y que las posiciona en inferioridad, poniendo la semilla hacia el cambio transformador, “asegurar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles decisorios en la vida política, económica y pública” tal y como contempla una de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible recogidos en la Agenda 2030. En este contexto, enfocar el empoderamiento de mujeres y niñas no sólo debería ir más allá de sus roles como víctimas de la situación humanitaria, sino también en la ayuda a construir espacios de paz donde tomen valor y sentido sus propias historias.

El final del camino

Hemos llegado hasta aquí después de un tedioso y largo camino y parece que alguien nos está esperando al otro lado de la frontera. ¿Recuerdan que, al principio de este artículo les pedía que imaginaran a una mujer de características muy concretas? Bien, abusaré un poco más de su confianza y, en un último esfuerzo, les pediré que imaginen a otra mujer, aunque esta, tal vez les resulte algo más familiar. Puede que sea su compañera de trabajo, María, con quien ha compartido horas en la ambulancia; Laura, la trabajadora social del proyecto de acogida que entró en la Fundación hace unos meses; o Andrea, la psicóloga de 26 años que realiza su primer voluntariado internacional. El humilde propósito de este artículo no es otro que comprender el valor de la voluntaria de SAMU que espera en la frontera con los brazos abiertos, con el gesto amable de quien ofrece todo a cambio de nada, de quien comprende que en la empatía siempre hay un poco de nosotras en las otras personas a las que brindamos nuestro apoyo: sororidad lo llaman, solidaridad diremos.

Hemos llegado al final de un camino que es el principio de muchos, teniendo muy presente que el lenguaje de la sororidad es universal pues con ser mujer nos basta para entendernos.

ANA LOZANO / Técnico del área de Intervención Socioeducativa y de la Mujer

 

Misión Ucrania SAMU 2022

Dos meses en la frontera de Ucrania

Hace ya dos meses que SAMU inició una misión humanitaria en la frontera con Ucrania para atender a los miles de damnificados por la invasión de Rusia a Ucrania. El 2 de marzo, un equipo de ocho personas lideradas por Borja González de Escalada, vicepresidente de Fundación SAMU, se convirtió en el primer contingente de la organización andaluza que viajaba al este de Europa tras el inicio de la guerra. Su destino inicial fue la frontera de Rumanía con Ucrania. Dos meses después, SAMU tiene presencia en tres países fronterizos distintos (Rumanía, Moldavia y Polonia) y, recientemente, ha enviado un tercer contingente. La misión de SAMU en Ucrania no tiene, de momento, fecha de finalización. De hecho, según confirman fuentes de la organización, ya hay preparado un cuarto equipo que viajará a la zona en las próximas semanas, y no se descarta constituir un quinto grupo.

El último contingente de voluntarios que ha viajado hasta la fecha a la frontera con Ucrania lo hizo el 11 de abril. Este equipo de relevo está formado por siete personas, entre las que se encuentran enfermeros, médicos y técnicos de emergencias sanitarias, y el destino inicial ha sido Tulcea (Rumanía). Con ellos, el despliegue de SAMU en la zona será de 10 voluntarios, que se dividen en campamentos situados en la frontera de Ucrania con Rumanía y también en la frontera con Moldavia.

La labor de SAMU sobre el terreno consiste en atender a las personas que llegan a los campamentos a través de las fronteras con el país ucraniano. Las patologías más atendidas por parte de los voluntarios, que prestan ayuda a refugiados de todas las edades, son problemas de hipertensión, episodios de infarto o hipotermias.
Juan González de Escalada, director del área de Emergencias de SAMU y jefe de este tercer contingente, ha sustituido sobre el terreno a su hermano Borja González de Escalada, vicepresidente de Fundación SAMU y, hasta ahora, jefe de esta misión humanitaria.

Juan González de Escalada explica que este tercer contingente ha desplegado sus actuaciones de nuevo en Tulcea, ciudad de Rumanía próxima a la frontera con Ucrania, y en Moldavia, que también linda con el país invadido por las tropas rusas. Del mismo modo, señala que SAMU cuenta con “una persona de referencia” en Polonia ante “la posibilidad” de instalar en este país un centro de acogida para mujeres y niños procedentes de Ucrania.

Los efectivos de SAMU están “perfectamente integrados en la estructura de respuesta” humanitaria desplegada en las fronteras de Ucrania, que de por sí cuentan con “equipos suficientemente nutridos con toda la logística sanitaria necesaria”, según apunta el director del área de Emergencias de SAMU.

González de Escalada también comenta que los refugiados que llegan hasta estos dispositivos gozan de “buena situación física”, con lo que las actuaciones de los efectivos de SAMU suelen tener en estos momentos un cariz más social que sanitario. No obstante, el equipo humano movilizado cuenta con “capacidad para soporte vital básico, intermedio y avanzado”, incluyendo además a “dos ginecólogos de dilatada experiencia” para hacer frente a las posibles contingencias sanitarias.

Un albergue para refugiados en Polonia

Desde que el viernes 5 de marzo el primer contingente de SAMU llegara a Issacea, su primer destino, estos profesionales no han dejado de atender a las personas provenientes de Ucrania que huyen de la invasión rusa. En ese punto, Issacea, los refugiados atraviesan el país por el río que hace de frontera natural entre ambos estados del este de Europa. “En la mayoría de los casos, atendemos problemas menores de salud. Muchos son infecciones respiratorias y algunas heridas superficiales. Si detectamos patologías mayores, derivamos al hospital más cercano de la zona”, explica Borja González de Escalada. “La presión humanitaria que veíamos hace unas semanas se ha ralentizado en Rumanía. Después del éxodo de tres millones de personas, el flujo de personas parece disminuir”. Sin embargo, para esta decena de valientes no hay descanso.

Al poco tiempo de llegar a Rumanía, cuatro de las ocho personas del equipo de SAMU se desplazaron a Ivancea (Moldavia). Allí recorrieron y visitaron albergues y refugios improvisados para acercar la clínica lo máximo posible. “Muy especialmente en un país tan pobre como Moldavia, cuya población se ha quintuplicado con la llegada de refugiados de Ucrania”, continúa Borja González de Escalada.

“Ahora mismo, el equipo de Moldavia se ha instalado en un albergue de 400 personas de Chisináu, su capital. Y nos vamos apañando con traductores on line y personales porque aquí nadie habla inglés”, subraya el vicepresidente de SAMU. Allí, la presencia de menores ucranianos es mayor, por lo que consultan constantemente a un pediatra de un equipo suizo ante cualquier posible complicación. “Ya nos estamos haciendo un nombre y la población confía en nosotros”.

El siguiente gran reto es Polonia. En este país la recepción de refugiados ucranianos en Polonia es “diez veces superior a la que soporta Rumanía”, según destaca Borja González de Escalada. Por esta razón, y observando que existen pocos albergues para acogerlos, SAMU está trabajando y haciendo las gestiones oportunas para habilitar un edificio que dé cobijo “a entre 100 y 150 personas durante, mínimo, un año”.

Según el vicepresidente de Fundación SAMU, tanto el cuerpo de Policía, como el de bomberos rumano es “amabilísimo”. El campamento base es algo muy provisional, “pero allí hay tiendas de campañas con calefacción a tope y urinarios químicos. Además, algunas personas llegan con pasaporte y otras no. Las autoridades rumanas están facilitando todos los trámites a los refugiados con gran celeridad”.

“No todo el pueblo ucraniano que llega a la frontera conoce su destino siguiente. Allí mismo, sobre la marcha, lo deciden, pero no suelen pernoctar en el punto fronterizo. Lo más habitual es solicitar ir a Bucarest y de ahí a otras ciudades de Europa”, explica Borja González de Escalada, que regresó a Sevilla el 15 de abril tras un mes y medio en la zona. A pesar del frío y el cansancio, los voluntarios de SAMU han podido comprobar que muchos ciudadanos de Ucrania creen que su desplazamiento es algo temporal. “Esperan volver a casa en unas cuantas semanas. Lo están deseando”.

En primera persona

Miguel Ángel López y Clara Ávila, enfermeros y estudiantes del Máster de Enfermería en Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria de SAMU y la Fundación San Pablo Andalucía CEU, formaron parte del primer contingente que envió SAMU para asistir a los refugiados ucranianos. Ya de regreso, cuentan su experiencia: “En un mes hemos sido conscientes de la parte más cruel del ser humano, pero también de la más bondadosa, las ganas de ayudar y los voluntarios que se ofrecen constantemente”, declara López. “Nosotros no somos héroes ni nada de eso. Hemos hecho lo que sabemos hacer”.

Este primer equipo atendía a los ucranianos que llegaban a Isaccea en un ferry que cruzaba el río Danubio. Cada día supervisaban a entre 100 y 300 refugiados. Los enfermeros aclaran que la mayoría de estas personas llegaban con crisis de ansiedad o estrés, crisis hipertensivas o descompensaciones crónicas como consecuencia de no haber podido continuar con su medicación habitual. “El peor caso que tratamos fue el de una pareja de jóvenes. Ella había sido madre primeriza por cesárea hacía cuatro días. Estaban en shock. Desde el hospital cogieron el ferry. No sabían dónde iban a ir ni cómo actuar como padres, tenían un desconocimiento absoluto y padecían una fuerte crisis de ansiedad”, explican los enfermeros.

Recursos disponibles

Ambos coinciden en que les ha sorprendido la cantidad de recursos que tenían los refugiados al cruzar la frontera. “Llegaban y les daban una tarjeta SIM para el móvil, autobuses gratuitos hacia diferentes destinos, pasaportes rumanos, comida, alojamiento…”, señala Miguel Ángel López, al que le llamó la atención que eran muchas las familias que llegaban con sus mascotas, a las cuales se les proveía con un chip europeo.

“Una de las cosas que más me ha impactado ha sido ver cómo las madres gestionaban sus emociones delante de sus hijos para tratar de ocultarles el dolor. En la ambulancia atendíamos a mujeres que estaban llorando y, cuando se giraban, se ponían a jugar con sus hijos de manera alegre”, comenta Clara Ávila.

Miguel Ángel López reconoce que, al menos durante el primer mes de la misión, tiempo en el que ellos estuvieron trabajando en esta zona, era más necesaria la ayuda social que la sanitaria. “Es como si nosotros tenemos que salir de casa mañana mismo con lo puesto. Los refugiados que llegaban a Rumanía estaban bien de salud, lo que necesitaban era alojamiento, transporte o un trabajo”. El enfermero asegura que los primeros desplazados que llegaron los primeros días tras la invasión a Rumanía eran personas de clase media o alta.

“Para coger el ferry había que pagar unas tasas, por lo que quienes tenían dinero han ido saliendo antes. Ninguna de las personas que llegaban tenían entre sus pensamientos volver a su país, pero en Moldavia, que está cerca de una zona prorrusa ucraniana, la situación era diferente. Las personas que llegaban a este punto sí tenían la idea de retornar a sus casas cuando acabe la guerra”, apunta López.

La importancia de las donaciones

Para continuar con este dispositivo, SAMU mantiene una línea abierta de solicitud de voluntarios a través del correo electrónico voluntariado@samu.es. También está abierta a la realización de donaciones de medicación y/o material fungible y a las donaciones económicas.

Gracias a la donación de 12.000 euros realizada en marzo por el Ayuntamiento de La Rinconada, SAMU ha podido enviar nuevos contingentes y materiales sanitario a Rumanía y Moldavia.

Respecto a la ayuda económica, se ha habilitado una cuenta corriente (ES78 0075 3018 24 0665001543), a la vez que se pueden hacer donaciones directas a través del Bizum de Fundación SAMU.

Voluntarios de SAMU en Ucrania

Intervención humanitaria en la crisis de Ucrania: El modelo de Fundación SAMU

La invasión de Ucrania demuestra, una vez más, la crueldad de la historia consigo misma. Rusia invadió impunemente Hungría en el 1956, mientras Europa miraba al Canal de Suez. En 2014 hizo lo propio con Crimea y hoy vivimos, con enorme impotencia, el horror y la crueldad con la que destroza un país moderno y democrático.

La crisis de Ucrania es un incendio delante de un polvorín. La indignación circundante es creciente. No creemos lo que no vemos. Cómo en un entorno digitalizado y moderno, recién apagadas las luces de Navidad, tras una Covid-19 implacable, se puede masacrar impunemente.

Tanque soviético destruido en Budapest durante la revolución de 1956.

Tanque soviético destruido en Budapest durante la revolución de 1956.

 

Paradigmas

  • Paradigma 1: Limitar el daño

En gestión de crisis, limitar el daño es la prioridad, por duro que parezca, aunque eso signifique el holocausto. Significa, además, incluir nuevos actores en el conflicto, aumentar el número de muertos y, sobre todo, de heridos. De ellos se habla poco y son los que sufren durante un tiempo más prolongado. Está claramente contraindicado implicar a otros países en el conflicto.

  • Paradigma 2: Profesionalizar la intervención

La intervención humanitaria se gestionará separada de las emociones. El proceso pasa por una acción logística estructurada, dirigida por profesionales que, además, por las competencias propias de su titulación, añaden manejo fluido de idiomas, buena salud física, equilibrio emocional y espíritu de sacrificio. Todos los profesionales son adecuados porque todos encuentran un papel si realmente tienen actitudes para ello. Están especialmente adecuados para este cometido sanitarios, incluyendo farmacéuticos, veterinarios, técnicos de emergencias, logistas e intérpretes, entre otros.

  • Paradigma 3: Aliviar el dolor

Recibir heridos de guerra es una de las grandes aportaciones que la comunidad internacional puede desarrollar ya que supone un alivio sin precedentes para el campo de batalla.

Sin duda, las capacidades de asistencia en el frente están limitadas a cirugía de daño corporal y preservación de la vida para, en un segundo tiempo (incierto), organizar un tratamiento reparador y funcional.

Seriamos capaces de volver a los trenes hospital de la Segunda Guerra Mundial, lo que supondría una gran alivio para los heridos y una forma de reconfortarnos como actores. Todo un reto de logística médica.

Personal de SAMU en Ucrania

Personal de SAMU en Ucrania

  • Paradigma 4: Evitar el tsunami humanitario

Las fronteras viven ahora un tsunami humanitario. La llegada indiscriminada, desorganizada y brutal de todo tipo de enseres, ropas, medicinas, alimentos y productos de primera necesidad aumentan la desorganización, colapsan los transportes y, lejos de resolver problemas, los agravaban. Entre otras cosas, porque esta crisis se da en Europa, donde la respuesta sanitaria tiene capacidades manifiestas de una atención provisional e inmediata.

La marea humanitaria debe ser reconducida a aportaciones en metálico a través de un modelo de crowdfunding.

Se mantiene la realidad contrastada que 1€ entregado aquí a una organización de garantías equivale a 100€ en la zona de crisis. La ayuda económica es realmente efectiva.

  • Paradigma 5: El transporte es el talón de Aquiles

El transporte supone el 90% del consumo ante de cualquier logística en situación de crisis. El movimiento de personal y material es más costoso que el propio contenido y se multiplica por diez si pretendemos introducirlo en la zona de guerra.

Mi experiencia es que más del 80% de las entregas de buena voluntad jamás llegan al usuario final y esto es algo muy serio. La gente debe saber que los caminos son largos y, personalmente, he visto naves llenas de productos sin entregar.

A esta situación hay que añadir, además, la crisis de transportistas actual, el precio disparatado de los combustibles y la inseguridad presente en los movimientos. La atención humanitaria no es un tema de emociones sino de realidades.

  • Paradigma 6: Las prioridades humanitarias

Desde el punto de vista que nos proporciona la atención general, las prioridades se establecen en función en el siguiente orden: seguridad, cobijo caliente, abrigo, agua, alimentos, combustibles y atención social.

Por otra parte, desde la perspectiva sanitaria encontramos las necesidades establecidas así: triage, atención primaria, atención a eventuales emergencias críticas y transporte medicalizado dirigido a la zona de interior.

Las patologías más frecuentes que podemos encontrar en este tipo de situaciones son: cuadros respiratorios, gastrointestinales, dermatológicos y desestabilizaciones metabólicas por interrupción de tratamientos.

Personal de SAMU en la misión humanitaria Ucrania 2022.

Personal de SAMU en la misión humanitaria Ucrania 2022.

Procedimientos

  • Logística médica

La logística médica es la disciplina que se ocupa del cálculo y abastecimiento de los recursos humanos y materiales suficientes para alimentar un proceso a largas distancias y en condiciones de especial dificultad.

La quinta esencia del esfuerzo logístico es el transporte. El movimiento de personas y recursos condiciona absolutamente el esfuerzo. Es lo más costoso, ya que implica gestionar permanentemente las incertidumbres de rutas, proveedores y transportistas.

Material sanitario SAMU. Misión El Salvador 2020

Material sanitario SAMU. Misión El Salvador 2020

  • Cadena logística de abastecimientos

La cadena logística de abastecimientos es el flujo permanente que se establece y mantiene entre el Centro Retrasado de la organización que presta la asistencia y la base avanzada responsable de los servicios sobre el terreno.

La cadena logística es el sistema circulatorio de la organización en el que el escalón retrasado es el corazón, el motor de la operación. Es como un brazo robótico que puede mover las capacidades sobre el terreno. Una vez más, el transporte es la clave fundamental.

  • Atención en las fronteras

Según nuestra experiencia, hoy en día, el ciudadano que traspasa la frontera es un individuo sano, con funcionalidad manifiesta, que precisa reposo y apoyo circunstancial para proseguir hasta llegar a su destino final. Por tanto, permanecen en los puestos fronterizos hasta que son transportados.

  • Ríos azules

Ya los montamos en Kurdistán. Los ríos azules son itinerarios predeterminados por los que los medios de transporte terrestre con refugiados transitan. En ellos se despliegan áreas asistenciales multifuncionales equipadas con WIFI, duchas con agua caliente, áreas de reposo, cocina caliente, asistencia médica, ropa, atención infantil, información de situación, etc. Estos centros son gestionados extraordinariamente por los voluntarios locales debidamente organizados. Disponer de WIFI es lo mas importante, no lo olviden. En los centros eventuales de acogida, lo normal es que tengan una estancia no superior a las 24 horas.

El modelo de Fundación SAMU

En Fundación SAMU contamos con un amplio recorrido en materia de intervenciones humanitarias. Nuestro procedimiento se basa, fundamentalmente, en la medicina militar y, por ello, dispone de una estructura fuertemente jerarquizada en el proceso logístico.

Nuestros principios están basados en la inteligencia humanitaria, la inmediatez en la intervención, la autosuficiencia de los equipos, la máxima explotación de los recursos de proximidad y el apoyo de autoridades locales, así como de organizaciones internacionales.

Contingente caravana solidaria (Marruecos 2019)

Contingente caravana solidaria (Marruecos 2019)

  • El Gabinete de Crisis (GC) como motor del proceso

Históricamente, desde el mismo momento que se tienen noticias de un acontecimiento catastrófico se activa un GC que monitoriza la situación sin solución de continuidad.

Si se prevé la posibilidad de una intervención se activa inmediatamente a los equipos profesionales en los que involucramos. Habitualmente. a los alumnos de los ciclos formativos de emergencias de Escuela SAMU (Gelves, Sevilla).

El GC está compuesto por cuatro secciones añadidas al jefe: personal, administración, recursos (humanos y materiales) y relaciones públicas. Desde el GC se elabora, junto con la dirección, puntos de situación que cuentan con una periodicidad predeterminada para poder modular de forma permanente la intervención.

  • Los profesionales

Los profesionales son seleccionados en concordancia con las normativas internacionales de intervinientes dictadas por Naciones Unidas. Para poder participar tienen que firmar un compromiso de voluntariado con la organización, en el que se incluye el seguro de repatriación y con el que, habitualmente, se corre con los gastos de transporte a la zona.

Contingente profesionales SAMU-Fundación SAMU.

Contingente profesionales SAMU-Fundación SAMU.

  • La comisión aposentadora

La comisión aposentadora es un equipo multidisciplinar de intervención y respuesta inmediata conformado por un equipo de entre seis y ocho profesionales cuya misión es facilitar la proyección del contingente principal.

Sus tareas son:

  1.  Buscar un centro logístico de abastecimiento en proximidad que evite los costos de transporte desde el escalón retrasado al escenario de intervención.
  2.  Contactar con las autoridades locales ofertando capacidades para su ponerlas a su disposición.
  3.  Establecer un listado con las capacidades locales que incluya todo tipo de abastecimientos (agua, combustibles, alimentos, medicamentos, transportes, alojamientos, etc.) que supongan un ahorro en el transporte desde el escalón retrasado.
  4. Establecer un Puesto Médico Avanzado (PMA) con capacidad de triage, atención primaria, box de estabilización y transporte medicalizado.
  5. Autonomía en energía, abrigo, agua, alimentos, medicación de socorro y combustibles durante un mínimo de 72 horas.
  6. Diariamente se emite un informe de situación (SITREP) al escalón retrasado para reordenar permanentemente la operación.
  • El contingente

El segundo equipo y sucesivos, si fuera menester, que marchan a la zona está conformado por un jefe, que cuenta con cuatro refuerzos, responsable de la asistencia sanitaria (JASAN), un responsable de logística, un responsable de las finanzas y otro de relaciones institucionales.

Cada mañana se celebra una prima matina para evaluar y distribuir las tareas, valorar el estado de ánimo de los integrantes y reforzar el equipo. Para ello se procura compartir los tiempos del desayuno y la cena.

Las misiones que hemos realizado en Fundación SAMU han sido muy variadas: atención medica directa, apoyo a hospitales, evaluación de capacidades, rescates difíciles, etc. En ella, el número y la capacitación de los profesionales se ha armonizado adecuadamente, procurando siempre que el tiempo mínimo de estancia en zona sea de tres semanas.

Contingente Misión SAMU Ucrania.

Contingente Misión SAMU Ucrania.

Ucrania nos preocupa a todos y solo los que se preparan para lo imposible podrán salir airosos de las crisis que se prevé. Profesionalizar las actuaciones es una forma rigurosa de garantizar la prestación de ayuda eficaz. La Fundación SAMU estará constantemente al lado de los más débiles y esto solo es posible gracias a los profesionales que siempre nos acompañan.

 

Texto: Carlos Álvarez Leiva, Juana Macías Seda, Carlos Glez. Escalada, Borja Glez. Escalada, Juan Glez. Escalada y Alejandro Álvarez Macías.

8M en SAMU

Las trabajadoras de SAMU destrozan el techo de cristal

Desde hace varios años, SAMU y su fundación se suman a la igualdad y al empoderamiento de la mujer, además de apostar porque sus directivas estén reconocidas profesionalmente y no sufran el denominado “techo de cristal”. Estas son palabras de Concepción Pérez, directora del área de Intervención Socioeducativa y de la Mujer de SAMU, el departamento más numeroso de la entidad, con más de mil empleados. Actualmente, el 74% de los trabajadores de SAMU y su fundación son mujeres y casi el 55% de los cargos directivos están ocupados también por féminas.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada año el 8 de marzo, el área que dirige Concepción Pérez junto a un grupo de trabajadoras de la entidad realizan un retrato de la figura de la mujer dentro de SAMU y el compromiso de la entidad por lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas, tal como se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la ONU.

Desde octubre de 2017, a raíz de la elaboración por parte de la empresa de un Plan de Igualdad, SAMU creó un Comité de Igualdad que desde entonces preside Maribel Álvarez Leiva. “SAMU está muy comprometido con la igualdad de oportunidades y era necesario establecer un instrumento que incorporara este compromiso en el funcionamiento y gestión diaria de la entidad”, comentaba en una entrevista publicada en Revista SAMU su presidenta, directora, además, del Área Hospitalaria.

“Lo primero que hice como presidenta de este comité fue realizar una encuesta entre los trabajadores que nos permitió saber qué opinaban sobre la igualdad en la institución y ver en qué debemos mejorar. Los resultados de esta encuesta mostraron una alta demanda en formación en igualdad por parte de los trabajadores”, señalaba Álvarez Leiva en dicha entrevista.

Recientemente, en enero, SAMU integró el departamento de la Mujer a sus áreas de intervención, creando así el área de Intervención Socioeducativa y de la Mujer, con el fin de dar un paso más en aquellos servicios vinculados a la violencia de género, el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género.

“Este proyecto nace con el firme propósito de abordar un campo en el que creemos necesario ese aporte SAMU para contribuir a esa transformación social tan necesaria”, señala Concepción Pérez. En este sentido, “Fundación SAMU despliega un amplio catálogo de prestaciones que buscan mejorar su satisfacción y reforzar su sentido de orgullo de pertenencia. El área de la Mujer en SAMU está incluida en nuestro día a día desde sus inicios, si bien ha sido a partir del incremento de las medidas de conciliación, protección e igualdad de oportunidades, cuando este área ha alcanzado un notable incremento en cuanto a actuaciones dirigidas a la verdadera igualdad entre hombres y mujeres. En la actualidad estamos elaborando un dossier y una memoria de abordaje sobre nuestra filosofía de trabajo, ejes de actuación y metodología específica en este ámbito”.

Según detalla Concepción Pérez, SAMU y su fundación trabajan el género en todos sus centros y servicios desde diferentes perspectivas: prevención de la exposición a situaciones sensibles para usuarias con historia de violencia de género (ejemplo: agrupaciones de usuarios mixtas o por género en las actividades para proteger la confidencialidad y sensibilidad de las usuarias); la detección y evaluación continua de necesidades de educación de género y necesidad de recursos complementarios o derivaciones de las personas usuarias a atenciones especializadas; formación continua de todos los profesionales en el Plan de Igualdad y Guía de Buenas Prácticas contra el Acoso Laboral y la Violencia de Género adaptados a cada colectivo que atiende la entidad; conocimiento y trabajo con el tejido asociativo y organizacional del entorno por la igualdad de género; atenciones médicas y sanitarias específicas para las usuarias, independientemente de si son minoría en el servicio; planes de atención individualizados con perspectiva de género y método de la interseccionalidad de distintos niveles de exclusión en la situación o riesgo de violencia de género (etnia, edad, ocupación, identidad sexual y de género); el uso de un lenguaje inclusivo en la comunicación visual, escrita y hablada de los centros; y penalizaciones por conductas discriminatorias estipuladas en los regímenes internos de cada servicio.

25 años al frente de la contabilidad de SAMU

Son varias las trabajadoras de SAMU que reconocen abiertamente haberse sentido apoyadas por la entidad en diferentes etapas de su vida profesional y personal, y destacan el espíritu familiar de la compañía. Rosario González Gutiérrez, Eva Fuentes o Carolina Rubio Jiménez son algunas de ellas.

Rosario González, más conocida como Chari, comenzó a trabajar en SAMU en 1995 con 25 años, de ahí que muchos compañeros utilizaran el apelativo de Charito para referirse a ella. “Me contrataron para tres meses como auxiliar administrativo. SAMU se estaba mudando a las instalaciones de Fuente del Rey (Base 7) y necesitaba una persona para organizar y archivar toda la documentación administrativa. También realicé guardias de coordinación sanitaria y trabajos de administración. Desde el primer día me involucré en todo”.

Después de estos primeros tres meses, la empresa seguía necesitando apoyo administrativo, y tras la renovación durante un año de su primer contrato, SAMU le ofrece un contrato fijo. “Al mismo tiempo, también me ofrecieron un contrato en la Diputación de Sevilla, pero decidí quedarme en SAMU y nunca me he arrepentido”, asegura Chari González. “Entré a formar parte no sólo de una empresa, sino de una familia. Así lo sentía y lo sigo sintiendo. Mi familia SAMU”.

González, hoy directora del departamento de Contabilidad de SAMU, tiene palabras de especial cariño a su “maestro, jefe y amigo” durante sus primeros años en SAMU, Ignacio Álvarez Leiva. “Nacho siempre estará en mi corazón. Él fue mi jefe en el departamento de Contabilidad durante unos tres o cuatro años, hasta que se marchó para montar su propio negocio fuera de SAMU. Fue entonces cuando quedé al frente del departamento de Contabilidad, siempre con el apoyo de la dirección financiera. Pese a mi juventud, no me dio miedo este reto, bueno un poco sí, pero siempre me he sentido apoyada por mis compañeros”.

Metódica, puntual y eficaz, estos son los adjetivos que caracterizan a Chari González. “Marca de la casa, como dice mi jefe”, señala esta mujer. “Desde que entré en SAMU he procurado involucrarme en todo: coordinación sanitaria, docencia, la revista SAMU, dispositivos sanitarios (como las guardias en Isla Mágica), ayudar en misiones humanitarias, mudanzas, muchas mudanzas…”

La directora del departamento de Contabilidad explica que durante estos 25 años se ha casado, ha sido madre y ha vivido importantes tragedias familiares, como la pérdida de un hermano. “En todos estos momentos, la familia SAMU, encabezada por el doctor Carlos Álvarez Leiva, mi jefe, ha estado conmigo, nunca me he sentido sola. En lo bueno y en la malo, como dije antes, es mi familia. Y yo he procurado también, aparte de en lo laboral, personalmente estar con ellos”.

“Como mujer luchadora, hay momentos en la vida que te hacen ser más fuerte. Recientemente, he pasado por un duro tratamiento de seis meses para combatir un cáncer de ovario y he intentado ser lo más fuerte posible, pero hay momentos de debilidad, quizás ahora más que en todo el proceso. Pese a mi enfermedad, he estado pendiente de mi trabajo en todo momento, ya que me servía de válvula de escape. Todo ha sido posible gracias a la ayuda de mi gran equipo, la gran mayoría mujeres. Estoy muy orgullosa de todos ellos”. El pasado octubre, Chari González volvió a su rutina laboral una vez finalizado el tratamiento: “Lo importante son las ganas porque mis ganas, ganan”.

Eva Fuentes y Carolina Rubio no son tan veteranas como Chari González, más bien lo contrario. La primera de ellas empezó a trabajar en SAMU en 2019, y la segunda, hace casi cuatro años, pero ambas destacan el apoyo recibido por parte de la empresa.

“Siempre digo que entrar a trabajar en SAMU fue una gran suerte, me tocó la lotería. Yo tenía 48 años y con esa edad es muy difícil que una empresa te contrate. Con esa edad, nadie apuesta por ti, excepto SAMU”, exclama Eva Fuentes, que trabaja en el ámbito de la justificación de proyectos y subvenciones dentro del departamento de Desarrollo de SAMU. Durante varios años, Fuentes trabajó en una consultoría que quebró en 2012. “Tras cerrar la empresa en la que trabajaba, tuve que buscarme la vida y emprender para seguir adelante. Fueron años muy duros y, en 2019, SAMU me ofreció un contrato a media jornada”. El incremento de actividad y proyectos por parte de SAMU hizo que al año Eva Fuentes recibiera una oferta de un contrato a jornada completa.

“He tenido mucha suerte. Me he sentido acogida y apoyada desde el primer día. SAMU no solo valora el lado profesional de sus trabajadores, también lo humano”, anota Eva Fuentes. “Mi idea es quedarme aquí hasta que me echen”.

“Siento que puedo progresar en la empresa”

Carolina Rubio, por otro lado, trabaja en SAMU desde hace cuatro años, concretamente, dentro del departamento de Contabilidad. “Menos el director financiero, Diego Gallardo, el resto de las personas que formamos el equipo de contabilidad y finanzas somos mujeres”, comenta Rubio. “Desde el primer día me sentí muy cómoda en esta empresa, que apuesta mucho por la mujer, especialmente en labores de gestión. Profesionalmente, me siento bastante realizada. En estos cuatro años, he experimentado un progreso profesional muy significativo y siento que puedo progresar dentro de la empresa”.

Carolina Rubio, madre de dos hijos, destaca la importancia que SAMU da a la formación de sus trabajadores. “En estos cuatro años he adquirido mucha experiencia y he recibido también mucha formación. Para mí, esto último es muy importante para no estancarme, y SAMU se preocupa por las necesidades formativas de sus empleados”.

Tatiana Laborde, coordinadora de los proyectos de SAMU en EEUU

Tatiana Laborde, coordinadora de los proyectos de SAMU en EEUU: “Como inmigrante, sé lo difícil que es integrarse en EEUU”

Tatiana Laborde (Bogotá, Colombia, 1984) comenzó a trabajar con SAMU en 2018 gestionando las redes sociales para SAMU First Response. Hoy, lidera las operaciones que SAMU lleva a cabo en Estados Unidos, como el recién estrenado centro de acogida de menores Island Condos, en Washington DC

—En 2018, SAMU Foundation abrió su primera oficina en Washington D.C. (EE.UU.) con el fin de captar fondos para sus misiones humanitarias. Tres años después, la entidad ha logrado hacerse un hueco en EEUU a través de SAMU First Response y está gestionando su primer centro de acogida de menores. ¿Cuándo entró usted a trabajar en este proyecto internacional de SAMU?
—Comencé a trabajar con SAMU en febrero de 2018 gestionando las redes sociales para SAMU First Response, la filial que la entidad tiene en Estados Unidos. Mi papel inicial fue muy básico, pero gestionando las redes aprendí mucho sobre los proyectos que SAMU tiene en España. Desde un principio, me interesó muchísimo el trabajo que la entidad realiza con los menores no acompañados, sobre todo, porque existían muchas similitudes con las necesidades de apoyo que este colectivo tiene en Estados Unidos. Ahora, lidero los esfuerzos para abrir operaciones en Estados Unidos, diseñando la estrategia de servicios y recaudación de fondos.

—¿Cómo conoció SAMU y su labor?
—Conocí SAMU a través de Juan González de Escalada, director del área de Emergencias de SAMU, que es muy amigo de mi esposo. Recuerdo que en nuestro primer viaje a España en el 2009 visitamos Sevilla y conocimos las oficinas de la entidad en la Isla de la Cartuja. En ese viaje también me enamoré de Sevilla y su linda gente.

—Desde la pasada primavera, SAMU First Response trabaja en la posibilidad de abrir un recurso en EEUU para acoger a menores inmigrantes, un reto que ha logrado alcanzar a través de Island Condos. ¿Cómo surge este proyecto?
— Island Condos es el primer recurso de SAMU First Response y se encuentra en Washington DC. Es un edificio habilitado para atender las necesidades de menores no acompañados mientras trabajamos en el proceso para su reunificación familiar. Este proyecto ha sido impulsado por la dirección de SAMU, que vio la gran necesidad que existía en Estados Unidos de apoyo a los menores no acompañados en este país. A partir de ahí, se creó un equipo de trabajo para identificar oportunidades y cómo podíamos llevar a cabo operaciones en Estados Unidos. En ese momento, mis funciones eran gestionar y perfilar la web y las redes sociales de SAMU First Response para esta nueva misión, pero como éste es un tema de alto interés para mí, pedí ampliar mi papel dentro del proyecto y así llegamos a donde estamos hoy.

—¿Ya han llegado los primeros menores al centro?
—El proceso en Estados Unidos es bastante diferente al de España. Hay una serie de permisos que tienen que ser emitidos antes de recibir menores. Igualmente, tenemos que hacer un proceso de licitación con el Gobierno, el cual es muy minucioso y específico en cuanto al desarrollo y el funcionamiento del centro. En este momento estamos en la etapa final de la licencia en Washington y acabamos de pasar la solicitud de licitación con el Gobierno. Esperamos darles la bienvenida a los jóvenes en el segundo semestre del año.

—¿Cuál es el perfil de los menores a los que va dirigido este recurso?
—Esperamos recibir jóvenes entre 13 y 17 años. La gran mayoría llegan de lo que se conoce como northern triangle, que son Honduras, Guatemala y El Salvador.

—¿Cuál es la finalidad de este centro?
—Nuestro primer objetivo es lograr la reunificación familiar de estos jóvenes en el menor tiempo posible. Queremos que este tiempo no sea mayor a 30 días. Mientras los menores estén en el centro, van a recibir atención psicológica y médica, se comenzarán los procesos legales para su caso migratorio y recibirán escolarización dentro del centro. En el edificio hemos habilitado dos aulas para impartir clase y espacios para los trabajadores sociales y clínicos.

—SAMU First Response lleva meses trabajando para hacerse un hueco en EEUU. ¿Cómo se siente ahora que habéis conseguido el objetivo? 
—Este es solo otro hito en el camino. El recurso ya está listo, pero nos quedan un par de pasos más antes de poder comenzar a prestar servicios. Seguimos trabajando con mucha ilusión para llegar a ese punto.

—¿Cuáles han sido las principales dificultades con las que os habéis encontrado?
—Ha sido un proceso lleno de momentos de aprendizaje y adaptación. Hemos conocido entidades muy importantes especializadas en la atención a los colectivos más vulnerables. Estas entidades y organizaciones nos han dado la mano y han compartido con nosotros conocimiento. En este proceso también ha sido muy importante la gran labor de SAMU en sus centros de menores de España y su gran capacidad de innovación.

—¿Cuál es el futuro de SAMU First Response?
—A corto plazo, queremos recibir al primer grupo de menores y dedicar un año a operaciones en nuestra primera iniciativa SAMU Island Condos. En el segundo año, esperamos abrir un segundo centro e ir creciendo de manera progresiva y sostenible. Al mismo tiempo, seguiremos explorando oportunidades para prestar servicios a comunidades vulnerables.

—¿Cuántas personas forman el equipo de SAMU en EEUU?
—El equipo de SAMU First Response en Estados Unidos lo formamos tres personas, aunque contamos con un gran equipo de apoyo de SAMU en España, que son nuestra roca en cuanto a conocimiento e implementación de proyectos en el país.

—¿Qué supone este proyecto para usted?
—Este proyecto es extremadamente importante para mí. Como inmigrante que soy, conozco las dificultades que estas personas encuentran durante su integración en la sociedad norteamericana, aunque es cierto que mi proceso fue muy privilegiado. Siempre me ha interesado mucho el trabajo con la comunidad inmigrante, en cuanto a educación, identidad y al conocimiento y defensa de nuestros derechos. La situación de los menores en los centros de detención en el país me ha afectado mucho y mi familia lleva tiempo buscando la manera de ayudar a esta población tan vulnerable.

—Tras la llegada masiva de inmigrantes este verano a EEUU, ¿cuál es la situación actual?
—La llegada masiva de inmigrantes a Estados Unidos es algo muy cíclico. Todas las primaveras hay un incremento importante en la llegada de inmigrantes al país. Esto responde mucho a la situación económica y política de los países de origen. Como ejemplo, en enero de este año llegaron a Estados Unidos mil menores más con respecto al mes anterior, por eso lo importante es estar listos para poder ofrecer el mejor servicio a esta población tan necesitada.

Despedida del contingente que viaja a Ucrania

Nueva misión humanitaria: SAMU viaja a la frontera de Rumanía con Ucrania para atender a los refugiados afectados por la invasión de Rusia

Un contingente de voluntarios de SAMU ha partido este miércoles desde Escuela SAMU, en Gelves (Sevilla),  con destino a la frontera de Rumanía con Ucrania, con el objetivo de poner en marcha un dispositivo de atención a los refugiados afectados por la crisis migratoria debido a la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

Concretamente, el contingente, liderado por Borja González de Escalada, vicepresidente de Fundación SAMU, y formado por ocho personas, entre los que se encuentran enfermeros, médicos, técnicos de emergencias sanitarias y educadores sociales, ha partido para Tulcea, Rumanía, un municipio en la frontera con Ucrania.

Los objetivos de la misión serán proporcionar asistencia sanitaria a las personas desplazadas de Ucrania, respondiendo a las necesidades asistenciales generadas por la crisis humanitaria. Se pretende realizar una labor de análisis sobre el terreno y desarrollar capacidad de atención a un mínimo de 100 personas diarias, en una primera fase de reconocimiento y aposentamiento. El contingente permanecerá en la zona hasta finales del mes de marzo, sin que se descarte el envío de un contingente de refuerzo en los próximos días.

La ONU cifra en más de 500.00 el número de personas que han huido de Ucrania. La mayoría de estas personas son mujeres y niños, ya que los hombres entre 18 y 60 años están llamados a combatir en defensa de su país.

A Rumanía han llegado más de 67.000 personas, la mayoría de ellas personas mayores, mujeres y niños. Se trata de una crisis humanitaria que se ve agravada por la Covid-19, en la que buena parte de la población desplazada no tiene acceso a cobertura sanitaria, educación, electricidad o refugio. Además, se prevé un incremento en la oleada de refugiados en los próximos días.

Esta misión se produce después de que el pasado jueves 24 de febrero, SAMU constituyera un gabinete de crisis que ha trabajado de forma intensiva durante los últimos días, hasta que el dispositivo quedara totalmente configurado en la mañana del día de ayer.

Se trata de la segunda misión desarrollada por SAMU en pocos meses en la zona, ya que en noviembre de 2021 la entidad llevó a cabo una misión en la frontera de Polonia con Bielorrusia, para atender las necesidades de la población de Medio Oriente y África que se agolparon en la frontera tratando de entrar a territorio polaco.

La expedición que viaja a la frontera de Rumanía con Ucrania ha partido este miércoles a las 13:00 horas desde la Escuela SAMU de Gelves (Sevilla), donde han sido despedidos por sus familias y diversas autoridades.

En este dispositivo, SAMU volcará toda su experiencia en la gestión de misiones humanitarias. Sólo en el último año, SAMU ha coordinado cuatro misiones humanitarias internacionales en los países de Dominica, El Salvador, Costa Rica y Polonia. De igual modo, durante el periodo más crítico de erupción del volcán de Cumbres Viejas, SAMU desplegó en La Palma un dispositivo de atención a los afectados, y está participando activamente, desde el inicio de la crisis migratoria, en la atención a los menores que llegaron desde Marruecos en mayo de 2021, gestionando actualmente varios de estos centros de atención a los menores.

Asimismo, SAMU viene llevando a cabo desde hace más de treinta años proyectos de carácter humanitario en numerosos lugares del mundo, y desde 2018 cuenta con presencia en Washington DC (EE.UU.) a través de Samu First Response, cuyo objetivo es gestionar centros de menores en el país norteamericano y potenciar misiones internacionales de SAMU.

Despedida contingente de SAMU que viaja a la frontera de Ucrania

Despedida contingente de SAMU que viaja a la frontera de Ucrania