Reflexiones sobre la gestión de crisis sanitaria de la Covid-19

Las catástrofes existen. Las globales, se dan cada seis o siete años, pero existen también. En diciembre de 2019, en la ciudad china de Wuhan se detectó en humanos un nuevo virus causante de un síndrome respiratorio letal, SARS Covid-19. En junio de 2020, las cifras arrojan más de 7,1 millones de personas contagiadas en más de 185 países del mundo, de las cuales 400.000 han perdido la vida. La pandemia ha reunido todas las características de una catástrofe humanitaria por lo insólito de su expansión, la agresividad de sus manifestaciones, el caos organizativo, el caos psicológico y, sobre todo, por la desproporción trágica entre necesidades y medios. Hay un único culpable: el coronavirus Covid-19.

España vivió su particular punto crítico en marzo y abril con un número de 240.000 afectados y 27.127 fallecidos distribuidos de forma irregular por todo el territorio. Al objeto de suplir carencias de camas de hospitalización, se generó la inmediata necesidad de improvisar unidades de absorción. Se usaron para ello recursos circunstanciales, especialmente hoteles y centros de congresos. Correcto: en la declaración del estado de alarma, a pesar de la profusión de indicaciones sobre confinamiento, transporte, higiene, seguridad, movilidad, etcétera, en ningún momento se determinaron criterios sobre las prioridades asistenciales (triaje), quedando esta decisión a la exclusiva discrecionalidad de profesionales y algunas agencias que se han atrevido a llevarla a cabo, y que, aunque ahora son denostadas, hicieron lo correcto.

El triaje es el primer escalón del proceso asistencial en medicina de catástrofes y tiene como función única y dolorosa adecuar los recursos asistenciales a la situación individual de cada paciente, en beneficio de la mayoría.

Estábamos inmersos en una situación de catástrofe real, documentada y declarada. Por ello, los procesos cambian con respecto a una situación de normalidad y es de rigor evitar la confusión (verdades todas entrecruzadas) creada por la mezcla de emociones de las familias y los profesionales, y las conveniencias políticas.

La jurisprudencia deberá orientarse con cuidado a la hora de marcar responsabilidades porque los criterios de triaje marcan inequívocamente que a la hora de empeñar recursos críticos, entre un paciente sin patología previa y calidad de vida sana y uno añoso pluripatológico (prescindamos de emociones), la medicina de catástrofes decidirá tratar al primero.

La vida misma es selectiva y el mensaje a trasladar debe ser sincero, riguroso y descontaminado. Lejos estamos de emitir juicios de valor sobre determinadas actuaciones. Nos corresponde solo poner de manifiesto que, en situaciones de emergencia colectiva compleja, el triaje se hace necesario para preservar al conjunto de la sociedad asegurando su supervivencia.

En nuestro criterio, las debilidades más significativas de la gestión de esta crisis han estado, fundamentalmente, ligadas a la formación de los gestores y la ausencia de previsiones estratégicas.

Con respecto a los primeros, el modelo de “coordinación” elegido, “mandar por acuerdos”, es solo adecuado en momentos de normalidad. En situaciones de crisis complejas, el proceso adecuado es el de mando y control, por muy políticamente inadecuado que parezca. Es preferible uno, aunque mande mal, que muchos que pretenden hacerlo bien.

La preparación en riesgos biológicos, químicos y nucleares se ha demostrado que es manifiestamente mejorable no solo entre los sanitarios, sino también en profesionales de todos los sectores.

La formación en gestión de crisis deberá formar parte del diseño curricular de cualquier gestor con responsabilidades comunitarias. Deben ser obligatorias la disponibilidad de reservas estratégicas de recursos críticos y el entrenamiento continuado en su manejo. Eso es tratar la curva impidiendo que suba. La reserva estratégica implica, además de disponer de determinados estocajes, la posibilidad de reconvertir por decreto procesos industriales en beneficio del déficit coyuntural manifiesto. La inversión en riesgo es una inversión rentable.

La medicina de campaña recupera protagonismo como elemento de reserva asistencial para situaciones de catástrofes, ya que es cierto que una enfermedad en cualquier parte del mundo “es una enfermedad en todas partes”.

La gestión de la angustia de familiares, pacientes y profesionales se ha revelado como un estándar de calidad asistencial al mismo nivel que la atención medica. Las nuevas tecnologías suponen un paradigma nuevo en el desarrollo de mando y control, así como en la gestión de la angustia familiar.

La teledirección, reforzada con el liderazgo rotatorio sobre el terreno, se ha mostrado logísticamente posible y organizativamente eficiente. Las crisis se gestionan con templanza y determinación con un horizonte único: disminuir el daño final, asumiendo que el buen gestor lo hace con lo que tiene, no con lo que debería haber tenido.

Carlos Álvarez Leiva.

Fundador de SAMU y presidente de Fundación SAMU.

Experto en gestión de crisis.

Escuela SAMU Sierra Nevada

Escuela SAMU: Los caminantes blancos asaltan Sierra Nevada

Una treintena de alumnos de Escuela SAMU participaron en febrero en Sierra Nevada (Granada) en la segunda de las tres acampadas de supervivencia que organiza anualmente el centro formativo con el objetivo de que los estudiantes del Máster de Enfermería de Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria (UECAH) 2019-2021 de la Escuela SAMU y Fundación CEU San Pablo, y los ciclos de Formación Profesional profundicen en sus conocimientos y aprendan a trabajar y a sobrevivir en un medio hostil.

En esta ocasión, la actividad llevaba por nombre Operación White Walkers (Caminantes Blancos). Se trata de una acampada de invierno planificada y organizada por alumnos del Máster de Enfermería que se desarrolló, al igual que en años anteriores, en Sierra Nevada, concretamente en la zona de Fuente Alta (Monachil), y se llevó a cabo entre los días 11 de febrero de 2020 (Día D) y 13 de febrero de 2020 (Día D+2).

En esta acampada se realizaron diversas actividades relacionadas con desplazamientos, rescate de personas y supervivencia en la nieve, además de la subida al pico Veleta. Para ello, se contó con una empresa que orientó a los concurrentes en las peculiaridades del trabajo en montaña. En este tipo de ejercicios, los alumnos adquieren los conocimientos necesarios para poder desenvolverse en condiciones adversas climatológicas además de aprender diversas actividades de rescate de alta montaña.

“La primera acampada de supervivencia siempre es una primera toma de contacto, mientras que en la segunda ya se afinan los conocimientos y nos centramos en la formación en rescate en alta montaña”, explica Andrés Rodríguez Holst, coordinador del Máster de Enfermería de Escuela SAMU. “Los objetivos principales de esta acampada es que los alumnos aprendan a adaptarse a un medio hostil, a sobrevivir en él y a trabajar en un medio tan agresivo ambientalmente como éste”.

El docente de Escuela SAMU explica que para los estudiantes es muy importante realizar prácticas en estas condiciones medioambientales, ya que generan muchos aspectos particulares que los sanitarios deben tener en cuenta a la hora de trabajar. “En una asistencia en alta montaña hay que tener en cuenta muchas variables, como por ejemplo la ventilación del paciente y la presión pulmonar cuando se realiza ventilación mecánica, así como su temperatura corporal. El metabolismo cambia en estas circunstancias y son cosas que nuestros alumnos tienen que aprender in situ”, manifiesta el docente Andrés Rodríguez.

Entre las actividades llevadas a cabo de forma conjunta con la empresa Nevadensis destacan los talleres de progresión con crampones y piolet, autodetención, anclajes de fortuna en montaña, técnicas de inmovilización y anclajes sobre camilla, técnicas de movimiento de camilla sobre terreno de montaña y ascenso sobre cuerda fija, entre otros.

“Se trata de una acampada muy dura por las condiciones del terreno y la climatología. No obstante, este año nos encontramos con menos nieve de lo que viene siendo habitual, por lo que los alumnos pudieron ascender y desplazarse por determinadas zonas con más facilidad que en años anteriores”, comenta Rodríguez Holst.

La mayoría de los estudiantes que participaron en esta acampada son alumnos del Máster de Enfermería de Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria (UECAH) 2019-2021 de Escuela SAMU y Fundación CEU San Pablo, aunque también acudieron alumnos del ciclo de Formación Profesional de TES de primer y segundo año.

A modo de “recompensa por la capacidad y el esfuerzo demostrado”, como es tradicional y tal como explica el coordinador del Máster de Enfermería, un grupo formado por más de 20 personas ascendieron con crampones y piolet al pico Veleta, que, con una altitud de 3.398,68 metros sobre el nivel del mar. Es la cuarta cumbre más alta de España y segunda de su cordillera, sólo por detrás del Teide (Tenerife), Mulhacén (Sierra Nevada) y Aneto (Pirineos).

Mientras un primer grupo subía al Veleta, un segundo grupo más pequeño se quedó en el campamento base recogiendo los materiales para iniciar así la reactivación y el regreso a Sevilla con las mochilas llenas de nuevas experiencias.

El Alfar Asturias

Alojamientos tutelados El Alfar: la llegada de SAMU a Asturias

SAMU ha vivido en los últimos meses un proceso de expansión que le ha llevado a tener presencia en ocho comunidades autónomas. En el anterior número te hablamos de nuestro trabajo en Canarias y en esta ocasión queremos centrarnos en el Principado de Asturias, donde Fundación SAMU gestiona El Alfar, un alojamiento tutelado para personas con discapacidad intelectual. Se trata del primer recurso gestionado por Fundación SAMU en el norte de España.

Los profesionales de la Fundación llevan desde 2015 aplicando la filosofía SAMU a los diez residentes en dos pisos del barrio de Natahoyo, en Gijón. Se trata de ofrecerles un trato cercano basado en el respeto y el afecto, potenciar su autoestima y estimular su interés vital. En definitiva, de darles las herramientas para ser cada vez más autónomos y disfrutar plenamente de la vida.

Son personas que tienen entre 26 y 64 años, que llevan más de un lustro en esas viviendas y que tienen una discapacidad leve, lo que les permite desarrollar una vida muy independiente. No obstante, Raquel Prado, responsable del recurso, explica que a veces necesitan unas pautas que guíen su conducta. “Hay unas normas básicas del alojamiento y luego ellos gestionan su tiempo y su ocio”, explica.

Por ejemplo, cada uno tiene asignada una tarea diaria, y se trabaja en la limpieza de la habitación, en el mantenimiento de los espacios comunes o en el fomento de la convivencia. Se trata de entender que “si no haces la tarea de colada fastidias al resto porque no tienen la ropa limpia”, ilustra Prado.

De esta forma, desarrollan capacidades y habilidades básicas, dentro de las cuales la higiene resulta esencial. También el cumplimiento de unos horarios de comidas, de entrada y de salida.

Un amplio grado de autonomía

Más allá de las normas básicas, establecidas en un reglamento interno, los usuarios pueden hacer una vida muy independiente. Se lo permite su leve grado de discapacidad y el hecho de que, excepto en dos casos, ninguno esté sujeto a una relación de tutela. La mayoría mantienen relaciones sociales normales o acceden a medios de transporte con normalidad.

SAMU les anima a profundizar en su autonomía. El objetivo de SAMU es proporcionar a estas personas un lugar donde vivir dignamente y en convivencia, y, contando con su participación, proponer soluciones individuales a sus necesidades de atención integral.

Ir a la farmacia a renovar sus recetas electrónicas, renovar la cartilla del paro, hacer pequeños recados o elegir ropa son pequeñas tareas que permiten consolidar su independencia y comprobar cómo se desenvuelven. “Cada pequeña gestión bien hecha por cada uno de los usuarios es un verdadero triunfo”, señala la directora.

Prado comenta que, no obstante, a veces intentan orientar su comportamiento estableciendo premios y cautelas. “Nos dejan que les gestionemos la paga, por ejemplo, y les damos una cantidad cada semana. Legalmente no les podemos obligar, porque no podemos gestionar el dinero a un mayor de 18 años que no esté incapacitado, pero hablamos de personas que no saben gestionar el dinero”. Esta ayuda, establecida de acuerdo con el residente, es una garantía para evitar sorpresas desagradables.

Talleres de cocina y una jornada de entrenamiento

También hay momentos para las actividades comunes, aunque a algunos usuarios les cuesta participar de ellas. Los fines de semana, Prado suele organizar talleres de cocina para sacarlos de la rutina, e incluso están elaborando un recetario propio. También los acompaña a eventos culturales o festivos, y otras veces basta con salir a comer todos juntos.

La actividad más especial la llevan haciendo cada año desde 2016, en colaboración con la Federación Asturiana de Fútbol. Una jornada de entrenamiento: “Nos facilitaron unos campos y con un grupo de entrenadores montaron pequeños cuadrantes de entrenamiento, por los que iban rotando. Conos, tiros a puerta… Entregamos diplomas, hicimos fotos y estuvieron muy animados”, recuerda Prado.

Todo esto permite comprobar cómo, poco a poco, van avanzando en su objetivo de ser cada vez más independientes. Así lo entienden los responsables del recurso, que se presta los 365 días del año durante las 24 horas del día: “No es igual como entraron a como están ahora. Había gente que no tomaba la medicación de manera adecuada, otros que venían con un comportamiento problemático que han ido puliendo. Otros entraron sin ducharse o, directamente, no querían hacer nada. Ahora han evolucionado a una higiene normalizada y acuden de manera continua a su centro de actividad o cursos que se les proponen”.

“Nuestra mayor arma es la palabra y la negociación”, comenta Prado. Esta constancia ha permitido que varios de ellos hayan logrado obtener un certificado de profesionalidad nivel 1, y otro ya tiene la competencia básica en la escuela de adultos. Son pequeños logros que les acercan cada vez más a una normalización plena, gracias a la atención personalizada de los profesionales de Fundación SAMU.

Lorenzo Benítez Distefar

“Estamos abiertos a nuevas alianzas con SAMU”

Lorenzo Javier Benítez Dueñas (Fuentes de Andalucía, Sevilla, 1959) creó en 2004, junto a su socio José Francisco Muñoz, Distefar, una empresa de referencia en la gestión integral de ensayos clínico. Recientemente, esta empresa sevillana ha realizado una importante donación de material a Escuela SAMU.

—¿Cómo surgió el proyecto empresarial Distefar?
—Distefar nació en 2004 con el propósito de ofrecer un servicio integral para el desarrollo de la investigación en ensayos clínicos. Mi socio procedía de la industria farmacéutica y yo del de la distribución de fármacos. Ambos decidimos poner en marcha este proyecto con el objetivo de solventar algunas de las problemáticas del sector farmacéutico y la investigación.

—¿Cuáles eran algunos de estos problemas?
—Uno de los problemas principales era que las CROs (organizaciones de investigación por contrato), que proporcionan asistencia a las industrias farmacéuticas, de biotecnología y de dispositivos médicos, no podían manejar medicamentos al no ser entidades sanitarias. Así, desde Distefar nos encargábamos de la gestión de fármacos en el ámbito de la investigación nacional y europea, atendiendo las necesidades de laboratorios, CRO´s, fundaciones y hospitales. Con el tiempo hemos ido aumentando la cartera de servicios, adaptándonos a las necesidades de nuestros clientes y consolidando así nuestra posición dentro de la investigación.

—¿Cuál es exactamente su labor?
—Por un lado adquirimos, almacenamos y distribuimos medicamentos para su investigación. Pueden ser moléculas nuevas o productos que ya se comercializan y ahora se les buscan otras ventajas farmacológicas. Y, por otro lado, también adquirimos y distribuimos todos los medicamentos que intervienen en un ensayo clínico, es decir, los llamados medicamentos concomitantes o de rescate.

—¿Cuál es el papel que juega España actualmente en el desarrollo de ensayos clínicos y dentro del sector farmacéutico en general?
—Cada vez son más los ensayos clínicos que se realizan en España. Antes, los grandes promotores y compañías farmacéuticas estaban en Estados Unidos, pero España está adquiriendo cada vez más peso gracias a la capacidad de reclutamiento de pacientes y los precios que ofrece. Además, el panorama está cambiando en Europa debido al Brexit. Los productos importados ya no pasan previamente por Reino Unido, y los promotores españoles prefieren trabajar con empresas nacionales.

—¿Cuáles son las grandes líneas de investigación de los ensayos clínicos actualmente?
—El 95% de los fármacos que adquirimos y distribuimos son para investigaciones oncológicas. Luego, en menor medida, también trabajamos con el campo de la hematología, pero sobre todo, oncología. Actualmente, uno de cada dos ensayos clínicos se centra en la oncología.

—¿Cuál es la situación de la investigación andaluza?
—Los ensayos clínicos llevados a cabo en los hospitales Virgen del Rocío y Virgen Macarena, en Sevilla, son muy potentes. Ambos hospitales están dentro del top 10 español. Nosotros intervenimos poco en hospitales andaluces. No sé por qué, es algo que tenemos que trabajar.

—Recientemente Distefar ha realizado una importante donación de material a Escuela SAMU.
—Sí, ésta es la tercera vez que donamos material a SAMU, como guantes de nitrilo, jeringuillas, aguja hipodérmica, cloruro sódico, material fungible en general. Resulta un material muy útil para los estudiantes del Máster de Enfermería que se forman en las instalaciones de la Escuela SAMU en Gelves.

—¿Realizan otro tipo de donaciones a otras entidades similares?
Por lo general siempre colaboramos con SAMU por la relación que nos une. Hace unos años intentamos crear un hospital en Melilla. Los continuos viajes, las reuniones de trabajo y el proyecto en general hizo que estableciésemos una estrecha relación con don Carlos Álvarez Leiva. Hubo muchas dificultades para poner el proyecto en marcha y no pudo salir adelante, pero desde entonces mantenemos una buena relación.

—¿Hay en marcha más proyectos de colaboración con SAMU?
—El tiempo lo dirá. Nosotros estamos abiertos a nuevas alianzas.

Teatro por la diversidad

Festival de Teatro por la Diversidad: Cuando se alza el telón

Fundación SAMU, a través de su rama de inclusión social SAMU Idilio, organizó el 6 de febrero en Sevilla el Festival de Teatro por la Diversidad en el que participaron la compañía de teatro Idilio Escénico y Zyrdanza-Grupo de Danza de la Asociación Paz y Bien, ambos compuestos por personas con discapacidad, y un grupo de menores extranjeros no acompañados del centro de Inserción Socio Laboral Polancos.

Con esta acción, que se celebró en el Teatro del Centro Social Polivalente Hogar Virgen de los Reyes de la Macarena, SAMU Idilio quiso agradecer a la comunidad vecinal la acogida y trato dispensado a los miembros del centro de menores ubicado en este distrito sevillano, el centro ISL Polancos.

Así, la compañía Idilio Escénico representó la obra Sinergia; el grupo de menores del ISL Polancos participó con una obra sobre el bullying titulada El demonio es inocente; y el grupo de Danza de la Asociación Paz y Bien, con una recopilación de pequeñas obras.

A esta representación asistieron María del Carmen Cardosa Zea, viceconsejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía; Antonia Rubio González, directora general de Infancia de la Junta de Andalucía; y la directora de Acción Social del Ayuntamiento de Sevilla, Emilia Barroso Fuentes.

“La participación de los jóvenes del centro ISL Polancos en este festival nació, por un lado, como la excusa perfecta para que nuestros chicos profundizaran en su aprendizaje del español y mejoraran su expresión en este idioma. Y por otro lado, lo vimos como una oportunidad para agradecer a los vecinos del barrio el apoyo que hemos recibidos desde el primer día que nos instalamos en el barrio de la Macarena”, comenta Jose Manuel Román Cobacho, responsable del centro ISL Polancos.

En el proceso creativo de la obra que representaron los menas, cuya temática principal fue el rechazo al acoso escolar, participaron tanto menores como monitores del ISL Polanco. “Teníamos entre manos unas tres obras y seleccionamos la que mejor se adaptaba a nuestras circunstancias y recursos. Además, adaptamos la obra, eliminando o modificando algunos personajes, y recortamos algunas escenas para que a nuestros chicos les resultara más fácil memorizar el texto, ya que era en español, un idioma que aún muchos están aprendiendo”, continúa el responsable del centro, que reconoce que la participación de los menores fue creciendo conforme se acercaba la fecha del estreno.

“Al principio lo vieron como una obligación, una actividad más obligatoria, pero cuando vieron que los educadores se implicaban en el proceso creativo, ellos también lo hicieron. Una de las primeras cosas que hicimos juntos fue crear los atrezzos, la escenografía. Fue ahí cuando ellos se dieron cuenta de que esto iba en serio, que no era una actividad más”, explica Juan Manuel Román. “Pero el día que les dije que unas 150 personas ya habían confirmado su asistencia al festival se sorprendieron muchísimo. Éste fue el remate final para que se tomaran la obra 100% en serio, sobre todo los protagonistas, que han hecho un magnífico trabajo memorizando sus diálogos”.

El responsable de Polancos reconoce que este proyecto les ha aportado visibilidad principalmente y les ha ayudado a desprenderse de esa etiqueta de jóvenes a los que “sólo les interesa el ocio y mirar el móvil”, apunta Román. “Estos chicos muestran un interés por la cultura, por el teatro, en este caso, y, sobre todo, muestran un gran interés en mejorar y en el trabajo. Ellos mismos, al verse respaldados por el público, se han dado cuenta de que si quieren algo, si trabajan duro, lo logran, pero que las cosas no se consiguen de un día para otro, que hay que trabajarlo”, continua.

El responsable de ISL Polancos confirma la intención de continuar con este proyecto teatral dentro del centro y confiesa que ya tienen cerradas dos actuaciones, una de ellas en el instituto de uno de los chicos que participan en esta compañía; y, la otra, en un festival antiracismo que se va a celebrar en el barrio.

“Éste ha sido el culmen de un proyecto en el que se han implicado tanto los menores del centro como el equipo profesional. El resultado ha sido tan satisfactorio que nos llena de alegría y orgullo”.

Para los miembros de la compañía Idilio Escénico éste también ha sido un nuevo reto que han afrontado con ilusión y valentía. “Este tipo de actividades les motiva para seguir luchando por sus objetivos”, explica Alba Garrido, directora de la compañía Idilio Escénico, en la que participan usuario de la residencia San Sebastián, en Cantillana (Sevilla).

“Además, gracias a festivales y actividades de este tipo, los chicos pueden conocer a otras personas en una situación similar a la de ellos y pueden compartir con otros colectivos un espacio inclusivo con un lenguaje común, el artístico, por lo que se convierte en una experiencia doblemente enriquecedora”.

Rugby San Jerónimo

Los leones de San Jerónimo: la historia del equipo de rugby de Sevilla formado por chicos extranjeros de Fundación SAMU

Para el joven Simo, el rugby es la más virtuosa metáfora sobre su propia vida: “Avanzar, acercarse al objetivo, a la meta, pero ser placado. Levantarse. Luchar para seguir. Volver a caer. Y volver a levantarse. Y así una y otra vez, como en la vida misma”. “Jugar al rugby es lo mejor que me ha pasado jamás”, afirma emocionado este joven migrante, menor de edad y marroquí, que reside en uno de los centros gestionados por Fundación SAMU en Sevilla. Simo es jugador del CR San Jerónimo-Fundación SAMU de Sevilla, el equipo de menas que está revolucionando la vida de sus integrantes y, al mismo tiempo, el panorama deportivo de la Liga Regional Andaluza Sub18 de rugby.

El origen de esta historia se sitúa en abril de 2019, cuando Fundación SAMU firma un convenio de colaboración con el Club de Rugby San Jerónimo, decano de Andalucía con 55 años de historia. El objetivo de este convenio es ofrecer nociones básicas de este deporte a los usuarios de Residencia San Sebastián de Fundación SAMU (personas con capacidades diversas que buscan en el deporte una mejora de sus capacidades físicas, su socialización y su calidad de vida) y también a otros colectivos vulnerables. Es el programa RugbyES SAMU.

Enrique Yrazusta, abogado de la entidad, exjugador y apasionado del rugby, está en esa génesis. Piensa en los 120 menores que están a cargo de Fundación SAMU solo en la provincia de Sevilla en ese momento, jóvenes con unas cualidades físicas excepcionales, y en la necesidad de motivarles, de transmitirles valores y objetivos, de mantenerlos ocupados y focalizados, de que practiquen un deporte de equipo y que sean felices. “Ellos sólo piensan en fútbol pero, ¿y si aprendiesen a jugar al rugby?”.

El rugby es un deporte poco conocido pero pleno de valores: respeto al rival, solidaridad, trabajo en equipo, disciplina, inclusión, esfuerzo, superación. “Es un deporte integrador en el que todos suman, todos cuentan”, relata Yrazusta. Él presenta la idea a los responsables de San Jerónimo y también a los directivos de la Federación Andaluza de Rugby. “¿Y si inscribimos un equipo de menas?”.

Un grupo de 24 chicos de centros como Fuentequintillo, Miguel de Mañara, Valencina, Polancos y Alcalá, todos en la provincia de Sevilla, asumen el reto planteado por sus monitores de Fundación SAMU y por los entrenadores de San Jerónimo. Empiezan a recibir las primeras nociones sobre rugby en verano. Son de Marruecos, Camerún, Senegal, Guinea Conakri… Países en los que este juego carece de tradición. “Empiezan completamente de cero. No han visto un balón de rugby en su vida, y estamos ante una disciplina que tiene una gran complejidad”, argumenta Yrazusta.

Rugby San Jerónimo

Los chicos empiezan entrenando en parques, progresando poco a poco. No pisarán hasta septiembre el verde de un terreno de juego homologado, ya oficialmente como equipo, al crearse la sección sub18 del club San Jerónimo expresamente para hacerles hueco en la competición.

“Ellos están encantados. Se sienten deportistas, se sienten superhéroes. Tienen sus equipaciones, sus entrenadores y fisios, sus campos de juego, sus desplazamientos…”, relata el abogado de SAMU. Cada partido es una fiesta, puesto que los jóvenes de los centros de Fundación SAMU acuden a apoyar a sus compañeros con pancartas y bombos, dándolo todo. “Recuerdo que, tras el primer partido, varios me decían: esto es lo mejor que me ha pasado”.

Y es que esta nueva faceta deportiva ha cambiado las vidas de muchos de estos niños, y no sólo en el aspecto motivacional. Josema Román, responsable del centro de Polancos, explica que han detectado casos de chicos que han reducido su nivel de conflictividad; otros que han aceptado ser escolarizados y están sacando buenas notas. Además, todos han mejorado su español. “Están aprendiendo a controlar sus impulsos, a encajar dentro de una disciplina y un comportamiento deportivo, y además estamos logrando la integración de los chavales de los distintos centros”, relata. Los chicos que más destacan en el terreno deportivo están participando en un proyecto de doble inclusión a través del cual se desplazan periódicamente a la residencia de personas con discapacidad de Cantillana para ofrecer clases de rugby a los usuarios del centro.

Rugby San Jerónimo

Tras una primera vuelta de adaptación y resultados irregulares, los menas de San Jerónimo han ganado los dos primeros partidos de esta segunda vuelta. El segundo, frente al CR Xerez sub18, al que corresponden las fotografías de este reportaje. “Que estos niños ganen un partido de rugby es algo excepcional, increíble. Ellos, que tocaron un balón por primera vez el verano pasado, con 16 ó 17 años, compiten contra niños que están jugando desde que tienen 8 ó 10 años. Esto viene de un lado de las capacidades físicas que tienen, y de otra parte de su entusiasmo sin límite”, apunta Yrazusta.

Desde el punto de vista deportivo, los menas de San Jerónimo son aguerridos, bravísimos, no tienen miedo a nada, nunca se arrugan, nunca desfallecen. A pesar de que físicamente no son tan altos y corpulentos como sus rivales, sus condiciones físicas son tan excepcionales que compensan ese déficit de kilos con otras virtudes. Enfundados en sus camisetas blanquiverdes, los chicos son rápidos, fuertes y fieros, y siempre ponen al límite a quienes tienen enfrente, obligándoles a darlo todo. Así son estos leones de San Jerónimo.

El equipo, con el impulso de Fundación Decathlon, Asociación LLAR y un puñado de micropatrocinadores, ha dado una nueva vida al club San Jerónimo. El decano se ha volcado con la iniciativa y, de la noche a la mañana, se ha encontrado con una cantera de jugadores muy prometedores entre los que podría haber alguna futura estrella de este deporte.

Más de 120 profesionales y voluntarios de SAMU para garantizar la seguridad de la XXXVI Zúrich Maratón de Sevilla

Por decimotercer año, SAMU se encargará de la cobertura sanitaria de primera intervención de la XXXVI Zúrich Maratón de Sevilla, que se celebra el domingo 23 de febrero en la ciudad y en la que participarán más de 13.500 corredores.

El dispositivo de SAMU movilizará a un total de 124 profesionales entre médicos, enfermeros, fisioterapeutas y profesionales de la sanidad y de las urgencias y emergencias, que proporcionarán servicio en distintas funciones organizativas, logísticas y asistenciales de la carrera.

La cobertura contará con infraestructuras portátiles y recursos móviles. En cuanto a infraestructuras portátiles, éstas se localizarán en el entorno de la zona de meta, en el Conservatorio de Danza Antonio Ruiz Soler de Sevilla, a través de un servicio clínico de tiendas de campaña con equipamientos avanzados. En cuanto a los dispositivos móviles, se prestará cobertura a la carrera a través de diez unidades móviles de Soporte Vital Avanzado, tres equipos de Coordinación Avanzada, dos ambulancias de Soporte Vital Básico, tres Vehículos de Intervención Rápida, cinco motocicletas, un vehículo eléctrico un autobús y dos camiones.

En total, 29 recursos asistenciales, así como 19 puntos de desfibrilación temprana, distribuidos a lo largo de los 42 kilómetros de la carrera, y ocho puntos médicos periféricos, cada cinco kilómetros del trazado.

El dispositivo de atención desplegado por SAMU está altamente capacitado y experimentado en la asistencia de grandes eventos y adiestrado para intervenir en cualquier escenario de máxima peligrosidad.

El operativo de emergencias de SAMU estará desde las seis y media de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Todo el dispositivo, un año más, estará bajo la dirección médica del Dr. Carlos Leiva Álvarez, quien coordinará el trabajo de las tres jefaturas del dispositivo: Logística, Operaciones Sanitarias y Transmisiones.

SAMU también es la responsable de desarrollar el Plan de Autoprotección para asegurar la alerta, movilización y coordinación de los medios humanos y materiales disponibles a fin de garantizar una respuesta rápida y eficaz en las situaciones de emergencias, evitar improvisaciones y minimizar los efectos nocivos que puedan producirse sobre las personas y sus bienes durante esta carrera, organizada por el Ayuntamiento de Sevilla y Motorpress Ibérica.

En memoria de José Antonio Pineda Esquivel

José Antonio, o Jose, como le llamábamos todos en el Centro Educativo de Estepona, nacido en esta ciudad malagueña el 24 de diciembre de 1993, nos dejó el 22 de enero con tan solo 26 años tras sufrir una muerte súbita mientras jugaba al fútbol con sus amigos en el Campo de San Fernando.

Graduado en Psicología, comenzó a trabajar como psicólogo en el Centro Educativo de Estepona en julio de 2019. Era el primer trabajo que encontraba relacionado con sus estudios, con su vocación. Este hecho fue fácilmente reconocido por el director del centro, Antonio Trujillo, que no dudó en darle la oportunidad por su enorme interés en formarse, en conocer más acerca del colectivo con el que trabajamos y en poder ayudar en todo lo que le fuera posible a los chicos que residen en nuestro centro.

Desde los primeros días en los que comenzó a trabajar en el centro, Jose demostró ser un chico con gran sentido de la responsabilidad, enorme afán de superación y unas ganas desorbitadas de ayudar y hacer nuestro trabajo más llevadero. Estas cualidades, haciendo mención a la filosofía de nuestro presidente Carlos Álvarez Leiva, le hacían ser, indudablemente, una persona SAMU.

Jose no solo se encargó del área psicológica. Como vecino de Estepona, consiguió multitud de convenios de colaboración con empresas de la zona, hecho que los chicos agradecían de todo corazón.

Entre los residentes era una persona muy querida ya que todos veían en él una figura a la cual poder contar sus inquietudes, sus miedos, y sus problemas fuera y dentro del centro. En definitiva, era un amigo que prestaba su ayuda sin pedir nada a cambio. Varios de estos jóvenes han enviado esta semana cartas a sus familiares recordando la figura imprescindible de Jose: “Sabías qué decirme en cada momento. Sabías cómo secar mis lágrimas o cómo dejarlas salir hasta que ya no hubiesen más”, escribió uno de ellos.

También para el equipo, Jose era una pieza fundamental. Lo era en SAMU y también en el baloncesto malagueño, donde era muy conocido por ser exjugador y entrenador de equipos de base del CAB Estepona. Todos los clubes guardaron un minuto de silencio en su memoria durante la última jornada del campeonato.

Jose siempre llegaba alegre y contagiaba esa alegría a las personas que le rodeaban. Siempre estaba pendiente de cada uno de sus compañeros, prestándoles su ayuda en tantos momentos difíciles que en nuestro día a día vivimos.

Jose deja un un lugar en nuestro centro, en nuestro equipo, que difícilmente podrá ser cubierto. Solo nos queda agradecer el haber podido conocerle, trabajar junto a él codo con codo e impregnarnos de todo lo bueno que nos ofreció.

Caravana de invierno en el corazón helado del Atlás

Fundación SAMU despidió 2019 con una nueva caravana solidaria en Marruecos, la segunda en sólo dos meses. Mientras que la primera, celebrada en noviembre, tuvo como objetivo principal el fomento de la educación en la región de Tánger a través del envío de material escolar, en esta segunda misión el fin era el de facilitar ropa de abrigo a personas con necesidades de la región de Azilal, en pleno centro de Marruecos, en la cordillera del Atlas.

Esta misión de cooperación, que se desarrolló entre el 26 y el 30 de diciembre, se programó en respuesta a la demanda planteada por la asociación Nasss Elkher, y contó con el apoyo de entidades locales y con el patrocinio del Consulado de Marruecos en Sevilla, La Caixa y SAMU Tánger, unidad de servicios de emergencia de SAMU en la ciudad marroquí.

En total, en esta misión participaron una quincena de voluntarios de SAMU que, con una flota formada por ocho vehículos y dos remolques, transportaron más de treinta cajas con mantas, ropa de abrigo y calzado a poblaciones de la zona de la provincia de Azilal.

“Durante la primera misión establecimos muy buena relación con una ONG local con la que trabajamos codo con codo, lo que nos llevó a repetir la experiencia y cubrir una necesidad muy concreta de la población de entornos rurales del Atlas”, explica Borja González de Escalada, responsable de la logística de la misión. Estas experiencias están sirviendo para fortalecer el tejido asociativo de la organización en el país vecino y abrir nuevas vías de colaboración. “Nos motiva la sensación de poder ayudar a la gente necesitada”.

Durante esta Caravana de Invierno, la labor llevada a cabo por SAMU repercutió en unas 800 personas y se atendió a unas 200 familias. El equipo estaba formado por quince personas, de las cuales cinco ya habían estado en la primera caravana escolar solidaria.

“La experiencia ha sido muy positiva. Hemos hecho un gran esfuerzo para poder cumplir con los objetivos que nos planteamos y corregir errores de otras expediciones para seguir mejorando. Han sido muchas horas al volante con incidentes en ruta como la avería y remolque de un vehículo o el reventón de un neumático. Además, las carreteras de esa zona tampoco ayudaban, ya que en su mayoría son pistas, lo que ha convertido el desplazamiento en toda una aventura”, explica Borja González de Escalada, que ha participado en las misiones internacionales de SAMU celebradas durante los últimos cinco años.

“Cuando llegamos al punto de reparto nos encontramos con una zona muy fría y nevada en la que el medio principal de locomoción sigue siendo la fuerza de los animales. Además, la población tiene muy pocos recursos y la ropa de abrigo les resulta muy costosa”, señala el responsable de la misión. “Ellos son bereberes e incluso los marroquíes que nos acompañaban necesitaban intérpretes para comprender a la población local. A pesar de todo, la acogida fue muy cálida y se mostraron muy agradecidos. Nunca nadie había ido a aquella zona a realizar ningún tipo de acción humanitaria, así que, en cierto modo, hemos sido pioneros con esta misión”.

Para Borja González, una vez que has participado en este tipo de misiones, “siempre estás deseando repetir”. “La motivación es la mezcla de sentirte útil para unas personas que lo pasan mal. Hay momentos en los que, con lo que son para nosotros pequeños gestos de esfuerzo y generosidad, dejas huella en sus vidas. Intento que mi experiencia en este tipo de misiones sea útil para todo el equipo aportándoles seguridad y tranquilidad, de forma que ellos puedan trabajar y contribuir al esfuerzo del grupo”, relata el responsable de la misión. “Don Carlos [Carlos Álvarez Leiva, fundador de SAMU], mi padre, es el responsable de que tengamos pasión por este tipo de proyectos. Él nos los ha inculcado”.

Desde hace tres años, SAMU cuenta con delegación en Marruecos mediante un servicio de emergencias permanente en Tánger, conocido como SAMU Tánger. Esta delegación ha permitido a SAMU tener contacto con numerosas organizaciones locales que trabajan con personas en riesgo de exclusión social, conociendo, de primera mano, las necesidades de colectivos especialmente sensibles.

SAMU Canarias

La marca SAMU se consolida en las Islas Canarias

SAMU aterrizó en Canarias hace apenas unos meses dispuesto a ofrecer desde el comienzo los altos criterios de calidad que caracterizan su servicio. La apuesta ya está ofreciendo resultados. “Hemos tenido una progresión exponencial, y va a más”, señala José Juan Quintana, delegado de SAMU en Canarias. La presencia de la empresa en las Islas ya ocupa tres frentes: el centro para personas con discapacidad intelectual y/o trastorno mental Hogar San Lázaro, el centro de atención a personas dependientes por discapacidad física El Sauzal y el servicio de transporte sanitario, sector en el que SAMU acumula cuatro décadas de experiencia desde su fundación en 1981.

Hogar San Lázaro

Su primer gran reto llegó con una llamada. El Diputado del Común (que realiza en Canarias un trabajo similar al Defensor del Pueblo) pidió a SAMU que se hiciera cargo de Hogar San Lázaro porque la anterior gestora del centro iba a abandonarlo dejando desasistidos a los 16 usuarios que entonces lo ocupaban. Se trata de un centro para personas con discapacidad intelectual y/o trastorno mental de grado 1 y 2.

SAMU ofreció asistencia inmediata y hoy el Hogar San Lázaro puede acoger a hasta 17 usuarios, con los altos estándares de calidad y bienestar que caracterizan a SAMU Wellness. “Nuestro proyecto está basado en que se respire armonía y paz. La idea de San Lázaro es la de ser una familia. Que se sientan cómodos y seguros”, explica Quintana.

No fue sencillo. Hogar San Lázaro presta asistencia a perfiles de gran dependencia, seguimiento de alimentación y de farmacología pautada. Doce de las plazas, destinadas al servicio de respiro familiar, son concertadas con el Instituto Sociosanitario de Canarias. Además, SAMU se encontró con un centro muy degradado. José Juan Quintana recuerda que el cambio ha sido “espectacular”. Fue necesaria una inversión que rondó los 20.000 euros: “Faltaba mobiliario, las paredes estaban negras, no se respiraba el espíritu de limpieza, el material estaba caducado y en desuso y la farmacología no se daba con seguimiento”. Todo eso ha cambiado de manera radical.

Centro de El Sauzal

Desde mediados de enero, SAMU presta también el servicio de atención sociosanitaria en el centro de atención de personas en situación de dependencia derivada de discapacidad física de El Sauzal (Tenerife). Se trata de un centro de día y ocupacional, con servicios de enfermería, terapia ocupacional, trabajo social, atención psicológica, logopedia o integración social, entre otros, de los que disfrutan 32 usuarios internos y 40 temporales.

SAMU ha asumido de manera integral la gestión del centro, subrogando a unos 50 trabajadores procedentes de la empresa que venía prestando los servicios, que han experimentado una mejora notable en sus condiciones laborales. Desde que SAMU asumió sus contratos les aplica el nuevo convenio de discapacidad, lo que ha supuesto una mejora salarial del 14%.
Además, se han aplicado de inmediato los procedimientos para adaptar a la plantilla y el centro a los estándares de SAMU. Por ejemplo, los trabajadores han recibido cursos de primeros auxilios, de manejo de desfibrilador externo automático (se han instalado equipos DESA, que antes no existían), de prevención de riesgos laborales y de movilización e inmovilización de atención de discapacitados físicos.

También se ha renovado el material. “Tener ilusión genera ganas de participar”, resume Quintana.

Transporte sanitario

La tercera y última pata (por ahora) de los servicios de SAMU en Canarias es el transporte sanitario. La empresa dispone de una unidad medicalizada y una unidad colectiva de soporte vital básico que ya ofrece sus servicios a entidades públicas y privadas.

Por ejemplo, SAMU dio cobertura a la cabalgata de Reyes de Tacoronte (Tenerife) y ya ha recibido la llamada de El Hierro para prestar la cobertura de un riesgo previsible del 31 de enero al 2 de febrero.

Además, la delegación ha entablado negociaciones con un centro privado y con el 112 de Canarias para ofrecer su colaboración cuando los servicios de ambulancias públicas están saturados.
Quintana se muestra satisfecho por la buena acogida de los servicios que ofrece. Los proyectos no se detienen, y SAMU ofrecerá pronto formación en primeros auxilios para funcionarios y policía local de Tazacorte (La Palma). SAMU también participará en la cobertura sanitaria de la Transvulcania, una prueba de ultramaratón en La Palma comparable a la Titán Desert, en la que se prevé la participación de unos 6.000 corredores. Todo un reto que demuestra, como afirma Quintana, que “la marca SAMU se está extendiendo en Canarias”.