David Morales, director del IAJ: “Los jóvenes de hoy tienen talento para desarrollar sus ideas y compromiso social»

David Morales Zamora (Sevilla, 1989), licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Pablo de Olavide, es desde hace un año el director general del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), organismo dependiente de la Junta de Andalucía que ha colaborado con SAMU en la puesta en marcha de la nueva Escuela de Oficios.

—¿Cómo ha vivido su primer año al frente del IAJ?
—Con muchas ganas de trabajar y con muchísima ilusión. Desde el Instituto Andaluz de la Juventud se pueden llevar a cabo muchas líneas de trabajo y de colaboración con la sociedad civil y con la Administración Pública para impulsar a la juventud andaluza. Además, existe un tejido de actores sociales muy comprometidos con la juventud que tenemos que potenciar y con los que tenemos que relacionarnos más.

—¿Qué supuso para usted su nombramiento como director general del IAJ?
—El hecho de poder aportar mi granito de arena en la sociedad y, en especial, en la juventud andaluza, es un gran reto personal.

—Cuándo llegó al cargo, ¿qué reto se impuso?
—El IAJ es para toda la juventud. Ésta es la premisa que quiero desarrollar desde la institución, es decir, que si tu proyecto es beneficioso para la juventud, intentaremos colaborar de diversas formas. Siempre le digo a mi equipo que lo importante es atender a todas las personas que nos pidan una reunión y, sobre todo, ir a los municipios para observar y entender las realidades de la juventud y poder ayudar desde la honradez y la sinceridad.

—¿Qué objetivos ha logrado el IAJ en este primer año con usted como director general?
—Entre los objetivos que nos marcamos destacan el desarrollo del Plan Estratégico de Juventud, crear conciencia de emprendimiento entre los jóvenes, erradicar los estereotipos de una juventud no participativa y promocionar el tejido asociativo juvenil con el programa Actívate, que hemos impulsado este año con una serie de líneas. En primer lugar, emprendimiento, empleabilidad juvenil e innovación. Dos, igualdad, diversidad-LGTBI, tolerancia, inclusión de la juventud con discapacidad y prevención de la violencia de género. Tres: cultura, creatividad, arte y talento juvenil. Y por último, vida saludable, conocimiento del entorno natural y sostenibilidad.

—En su opinión, ¿cuáles son las principales virtudes de los jóvenes de hoy?
—Los jóvenes de hoy tienen talento para desarrollar sus ideas y compromiso social. He viajado por las ocho provincias conociendo proyectos por y para los jóvenes y he podido comprobar el potencial de la juventud andaluza. Por ejemplo, la asociación juvenil Carabela en Huelva fomenta el ocio saludable entre cientos de jóvenes. La Asociación Adaner de Granada cuenta con proyectos en defensa de la atención a la anorexia nerviosa y bulimia entre la juventud. La Asociación juvenil Eo Eo tiene una implicación impresionante con los jóvenes en Málaga y con la cooperación al desarrollo en Senegal. Además, están los valores fundamentales que transmiten los scouts o el movimiento contra la intolerancia, las diferentes asociaciones juveniles LGTBI en defensa de la igualdad real o las asociaciones juveniles que trabajan por y para los jóvenes con discapacidad. Es importante difundir y poner en valor este compromiso que muchos jóvenes de Andalucía tienen con la sociedad.

—Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la juventud hoy es la falta de oportunidades laborales. ¿Qué acciones propone el IAJ para hacer frente a esto?
—En 2019, hemos realizado diferentes programas piloto para dar herramientas a los jóvenes en el conocimiento de la creación de una cooperativa, dar forma a ideas de negocio y conocer la figura del autónomo. Además, promovemos una ayuda que está orientada a sufragar los gastos para lanzar proyectos empresariales.

—Recientemente estuvo en la inauguración de la nueva Escuela de Oficios de SAMU, en la que colabora el IAJ. ¿Qué le parece este proyecto?
—Es una iniciativa que busca dotar a los jóvenes de herramientas para favorecer su autonomía y ayudarles a incorporarse con éxito al mercado laboral. Son necesarios proyectos de este tipo para crear y potenciar acciones para los más jóvenes con la finalidad de dar formación para conseguir su empleabilidad.

—¿Qué retos tiene el IAJ por delante?
—Alzar la voz, porque estamos convencidos de que los jóvenes deben participar en las decisiones políticas.

Escuela de Oficios de SAMU

Escuela de Oficios de SAMU: una profesión para el futuro

SAMU inauguró el 7 de enero la Escuela de Oficios SAMU, un pionero programa formativo para personas en riesgo de exclusión social con el objetivo de proporcionar les un oficio y favorecer su inclusión laboral.

Una veintena de menores extranjeros no acompañados procedentes de centros de Sevilla gestionados por Fundación SAMU forman la primera promoción de alumnos de esta nueva escuela, cuya formación se centra en oficios con alta empleabilidad en nuestro país como mantenimiento, construcción, jardinería, metal, hostelería y servicios sociales. Así, los cursos que se imparten son de aprendiz de peón de mantenimiento, pintor, albañil, jardinería, soldador, pinche de cocina y auxiliar de monitor de apoyo a personas con discapacidad intelectual.

El acto inaugural, que se celebró en Gelves, contó con la presencia del delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, Ricardo Sánchez Antúnez; el director general del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), David Morales Zamora; y la directora general de Infancia, de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, Antonia Rubio González; además del director general de SAMU, Carlos González de Escalada; el director de Escuela SAMU, Juan González de Escalada; y la directora de la nueva Escuela de Oficios, Lourdes Vázquez, junto a otros representantes de SAMU, la Diputación de Sevilla y otras instituciones.

“Podéis contar con el Instituto Andaluz de la Juventud para lo que necesitéis. Os invito a que nos visitéis y podáis ver todas las actividades que realizamos y en qué podemos ayudaros”, animó a los alumnos el director general del IAJ, David Morales.

Escuela de Oficios de SAMU

Antes, uno de los alumnos leyó un breve manifiesto en representación de sus compañeros en el que agradecía la oportunidad que les ha brindado SAMU y que les permitirá formarse en un oficio.
Tras la presentación, los asistentes realizaron una visita por las instalaciones de la Escuela SAMU y su nueva clínica de simulación, de la cual podrán disfrutar durante sus prácticas los alumnos de la Escuela de Oficios.

Los cursos que aquí se imparten, de una duración de cuatro meses, incluyen prácticas en empresas, lo que supondrá de media el 75% de la duración de la formación. La etapa teórico-práctica corre a cargo de profesionales del sector en coordinación con el equipo pedagógico de la Escuela SAMU y el equipo de integración socio-laboral del Área de Menores. El alumnado tiene un papel muy activo en su formación, persiguiendo conseguir la motivación, autonomía, iniciativa y responsabilidad necesarias para el desarrollo profesional y personal.

Con este proyecto, SAMU pretende recuperar la filosofía y objetivos de las antiguas Escuelas de Artes y Oficios de España, promovidas en el siglo XIX, y responder a la preocupación como entidad por dotar a estos menores, y en general a los jóvenes andaluces desempleados, de herramientas para favorecer su autonomía y ayudarles a incorporarse con éxito al mercado laboral para que, en definitiva, puedan llegar a ser personas adultas y responsables; incrementar las competencias y habilidades sociales de los destinatarios del programa; y apoyar la contratación a través de empresas colaboradoras.

El proyecto de la Escuela de Oficios SAMU se desarrolla en las instalaciones que la entidad tiene en Gelves (Sevilla), un complejo con 18.000 metros cuadrados con 15 aulas de formación y multitud de espacios de simulación donde ya se imparten otros programas formativos relacionados con el ámbito de la salud y los servicios sociales, como el Máster de Enfermería en Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria (UECAH) y el Máster en Medicina de Urgencias.

De momento, los alumnos de esta Escuela de Oficios son menores extranjeros que han llegado a España de manera irregular y que habitan en algunos de los centros de menas gestionados por Fundación SAMU, pero el objetivo final es que ésta sea una Escuela abierta a la que pueda acceder todo tipo de jóvenes que quieran formarse en un oficio.

SAMU cuenta con un total de 952 menores en acogida en todo el territorio nacional y, la mayoría, se encuentra en la etapa de pre-emancipación. Además, no existen recursos de mayoría de edad suficientes para acoger a estos niños cuando cumplan 18 años, de ahí la importancia de formarles en un oficio que les permita incorporarse y mantenerse en el mercado laboral para ser autosuficientes.

SAMU se prepara para actuar frente al coronavirus

Enerode 2020 pasará a la historia cronológica de las epidemias de alcance global por la rápida propagación del coronavirus. El día 30, justo treinta días después de la primera alerta por la nueva enfermedad lanzada por China, el comité de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió declarar la emergencia internacional por el brote originado en la población de Wuhan. Desde SAMU, entidad especializada en urgencias y emergencias sanitarias, se sigue con detalle la evolución del brote, que hasta este momento supera los 8.000 casos confirmados y 200 muertos, con un centenar de diagnósticos fuera de China. Estas cifras no paran de crecer.

Ante el alto y latente riesgo de aparición de casos de infectados, SAMU ha constituido una comisión de seguimiento del coronavirus y, además, ha revitalizado protocolos entre su propio equipo con diversas acciones.

La primera se realizó el 27 de enero con la celebración de un simulacro de atención a posibles pacientes infectados por coronavirus en las instalaciones de Escuela SAMU en Gelves (Sevilla).

Varios técnicos e inspectores asistieron al despliegue de una estructura especial para aislar a posibles infectados hasta su llegada al centro hospitalario de referencia. Los equipos repasaron al detalle el protocolo específico que debe seguirse para actuar ante casos de pacientes que sufren patologías infecciosas. Tras la parte teórica y de planificación, pasaron a la acción con los trabajos de atención instalando una estructura con tres niveles de protección: la protección individual del internista (con batas, guantes y mascarillas, entre otros elementos), el encapsulamiento de la UCI (con un recubrimiento integral de la ambulancia con plásticos) y el aislamiento específico del paciente.

El ejercicio celebrado en Gelves contó con el seguimiento sobre el terreno de numerosos medios de comunicación y tuvo una amplia repercusión en distintas televisiones de alcance regional y nacional.

Alberto Delgado, médico de SAMU, ha recordado que el coronavirus tiene alta transmisibilidad y que su principal vía de propagación es el aire, aunque también puede transmitirse por contacto físico, de forma similar a patologías más comunes como la gripe.

Es por tanto un virus muy contagioso y se propaga simplemente por la exposición al patógeno. Así, por ejemplo, estar expuesto a los estornudos de alguien infectado puede contagiarnos.
Los síntomas del nuevo coronavirus incluyen tos, dolor de garganta, fiebre y sensación de falta de aire en casos más leves, mientras que en los más graves, la infección puede causar neumonía, dificultades importantes para respirar, insuficiencia renal e incluso la muerte, con una tasa de mortalidad del 3%.

El director de Escuela SAMU, Juan González de Escalada, ha señalado que el objetivo de SAMU y de todas las personas que forman parte del área de Salud de la organización es “estar lo más preparados posible” ante cualquier tipo de intervención derivada de esta epidemia, como ya ha ocurrido en otros episodios de similares características.

SAMU se encarga la cobertura médica de la Titán Series de Arabia Saudí: un paso más en la internacionalización

SAMU da un paso más en su proceso de internacionalización con una cobertura médica histórica tanto por la singularidad del evento deportivo a atender como por el país en el que se celebra. Hablamos de la Titán Series de Arabia Saudí, la carrera ciclista que se celebra entre el 29 de enero y el 1 de febrero en el país de la península arábiga, y en la que el equipo de SAMU afronta la cobertura más lejana realizada por la empresa hasta la fecha.

Titán Series Arabia Saudí es una carrera de bicicleta de montaña por etapas que pretende hacer vivir a sus 148 participantes la misma experiencia que en el evento insignia de esta marca: la mítica Titán Desert. Esta nueva prueba del calendario no se celebra en Marruecos, sino que embarca a los deportistas en una aventura humana y deportiva en la que atravesarán paisajes impresionantes y remotos que nunca antes habían sido cruzados en bicicleta.

El mismo componente de aventura marca la expedición de SAMU, que ya inició el año pasado su colaboración con la sociedad organizadora (la unión entre RPM-MKTG y ASO) acudiendo como observador a la Titán Desert, en pleno Sáhara marroquí. Ahora, SAMU asume el dispositivo sanitario de esta nueva prueba, que ha completado todas las plazas ofrecidas y ha generado una gran expectación en el mundo de los deportes extremos.

“Es una cobertura lejana y exigente para nuestro equipo, y además es el comienzo de una nueva relación con una empresa que hace proyectos de gran nivel tanto en España como en otros países. Queremos hacerlo muy bien”, explica Borja González de Escalada, al frente de un equipo de otras cuatro personas. Le acompañan en esta misión los médicos especialistas en emergencias Patricia González y David Zamora, y los enfermeros especialistas en atención prehospitalaria Paula Mora y Alexander Hansen, además de todo el apoyo de los recursos propios de SAMU.

«Un paraíso muy poco conocido»

Los corredores se enfrentan a 300 kilómetros de pistas muy arenosas y realmente duras, con más de 3.400 metros de desnivel acumulado, y con la ciudad de Hail como punto de partida. El máximo responsable de la Titan Series, Juan Porcar, reivindica «la vocación por el desierto» y resalta la oportunidad que brinda Arabia Saudí: «Abre las puertas de un paraíso muy poco conocido, pero inmenso y de una belleza sorprendente», señaló en la presentación de la prueba.

«El recorrido está concentrado alrededor de las montañas de Hail. La segunda etapa es la del desierto, deportivamente la más dura, con cuatro kilómetros de dunas, y la tercera la de montaña, sobre todo en los primeros 30 kilómetros, de gran belleza paisajista. En general, las pistas están en buen estado, pero con mucha arena», ha apuntado Manu Tajada, director deportivo de la Titan.
Entre los participantes, 38 son «Titan Legends», ciclistas que suman más de 3.500 kilómetros en carreras Titan. Saldrán 13 mujeres y solo 30 debutantes. Todos tienen que respetar unos requisitos de seguridad: Deben llevar consigo 1,5 litros de agua, 2 dorsales, uno para el maillot y otro en la mochila de hidratación, un chip de cronometraje, un dispositivo de geolocalización, un GPS, un casco homologado de seguridad, una manta térmica, un teléfono móvil y un silbato.

Requisitos de seguridad

Borja González de Escalada explica que la prueba también representa un gran reto para los profesionales de SAMU: “Trabajaremos con un equipo al que todavía no conocemos, en un país en el que no hemos trabajado nunca y en el que la acción de terceros nos condiciona: evidentemente no tenemos el control de la prueba en nuestras manos, pero sí contamos con ventajas como un hospital de primer nivel a 45 minutos del recorrido, y ambulancias y equipamientos también excelentes”, relata.

Los participantes están conectados por GPS con la organización y pueden pedir auxilio en cualquier momento, y también recibir atención sanitaria si se produce cualquier problema o accidente que les impida solicitar ayuda. Además, hay coches de apoyo a lo largo del circuito, tres controles de paso, tres controles de hidratación y la propia meta, con lo que sí existe un escenario bajo un relativo control, dentro de lo que ofrece el desierto.

La “empatía absoluta” con el participante, la colaboración institucional, la apuesta por las nuevas tecnologías, el desarrollo de nuevos procedimientos y herramientas de control, y la optimización de recursos con máxima calidad del servicio son los retos que afronta SAMU en esta misión, que abre el camino a la presencia de compañeros de SAMU en más eventos deportivos de primera magnitud internacional.

SAMU y en IAJ Escuela de Oficios

Primeros apoyos para la Escuela de Oficios SAMU

SAMU ha alcanzado un acuerdo con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) en virtud del cual este organismo de la Junta de Andalucía colaborará en la difusión y en el desarrollo de uno de los proyectos más importantes de la organización en el calendario de 2020: la puesta en marcha de la Escuela de Oficios SAMU.

El proyecto Escuela de Oficios SAMU nace de la preocupación de la organización por dotar a los menores extranjeros no acompañados y, en general, a los jóvenes andaluces desempleados, de conocimientos, habilidades y herramientas para favorecer su autonomía y ayudarlos a incorporarse con éxito al mercado laboral.

Así, la Escuela de Oficios SAMU, un proyecto pionero en Andalucía, planteará diversos programas formativos para menores con el objetivo de dotar de un oficio a estos jóvenes y favorecer su inclusión laboral. Estos programas se centrarán en oficios con alta empleabilidad en nuestro país: mantenimiento, construcción, jardinería, metal, hostelería o servicios sociales, entre otros.

Entre los cursos anuales que darán cuerpo a esta escuela se han programado, entre otros, los de aprendiz de pinche de cocina, aprendiz de peón de albañil, aprendiz de soldador o auxiliar de monitor de apoyo a personas con discapacidad intelectual.

El director del IAJ, David Morales, se ha comprometido con el director general de SAMU, Carlos González de Escalada, a colaborar con el proyecto a través de la difusión activa de la iniciativa y de las sucesivas convocatorias de los cursos formativos.

Decano de los servicios de emergencia en España, SAMU ha formado desde mediados de los ochenta a más de 11.000 profesionales en los ámbitos de las Urgencias, Emergencias, Atención a las Catástrofes y Acción Humanitaria. Para ello dispone de la Escuela SAMU, un complejo de 18.000 metros cuadrados localizado en Gelves (Sevilla) y dotado con diversos espacios de simulación, que está considerado uno de los más avanzados de Europa en su especialidad.

SAMU, a través de su Fundación, es la principal entidad nacional en la gestión de centros de acogida de menores extranjeros no acompañados, con cerca de 1.000 niños atendidos en todo el territorio nacional.

SAMU Innovación. Plan de Acción

La innovación como bandera

SAMU ha experimentado un épico crecimiento en su última década, lo que ha requerido de una gran resiliencia como organización para adaptarse a los rápidos cambios que ese mismo crecimiento ha exigido. En este marco de desarrollo, SAMU apuesta por ser referente en el ámbito socio-sanitario español y, por ello, el consejo de dirección se ha propuesto como objetivo implantar una estrategia I+D+i alineada con los intereses de negocio y comerciales, de tal forma que la cultura innovadora se confiera como eje transversal en las iniciativas y actuaciones de la entidad.

Tras un proceso de valoración liderado por el equipo de Innovación, se identificaron líneas de mejora de la entidad, a partir de las cuales en 2018 se creó un Plan Estratégico I+D+i que incluye retos estratégicos distribuidos en 35 objetivos. Estas líneas estratégicas persiguen, entre otros aspectos, el fomento del liderazgo, de la motivación y del orgullo de permanencia, la potenciación y especialización en gestión de recursos humanos, un plan de formación interno, el fomento de herramientas de comunicación que potencien la comunicación interna, el cumplimiento de GDPR y Compliance, el fomento de la cultura innovadora o la participación de SAMU en plataformas tecnológicas relevantes para el sector socio-sanitario.

Un año después de la elaboración de este Plan de Acción, SAMU ha logrado cumplir cerca del 70% de sus objetivos. Algunos se han cumplido al 100%, como los relacionados con el fomento del liderazgo y de herramientas de comunicación bottom-up, o favorecer espacios de trabajo innovador y aprendizaje.

“Tanto el director general de SAMU como el comité de Innovación y yo misma hemos valorado los avances realizados en Innovación. Partimos de menos uno porque la estructura de SAMU no estaba preparada para acceder a la filosofía I+D+i, por lo que la asignación de responsables, órgano de decisiones, estructura de funcionamiento o el arranque de acciones de modernización básicas ha sido un gran esfuerzo”, explica Almudena Chávez, directora de Innovación de SAMU.

Entre los objetivos que se plantea para 2020 destacan consolidar la estructura innovadora que se ha ido generando y adentrarnos en campos internacionales de carácter innovador, sobre todo en lo relativo a la investigación, además de la creación del Centro de Investigación SAMU, lograr apoyo económico para ideas innovadoras y avanzar en la elaboración de un software adaptado a las necesidades de los profesionales.

SAMU El Castillo de las Guardas

Los chicos de El Castillo de las Guardas superan los primeros retos del curso

Después de un verano de piscina, de disfrute de las largas noches charlando entre compañeros de habitación sobre sus inquietudes y de tardes paseando por cada rincón del pueblo hasta la puesta del sol, los chicos del centro de menores de El Castillo de las Guardas (Sevilla) se han enfrentado a su incorporación al instituto con una ilusión desmedida.

La nueva etapa que arrancó en septiembre y ha terminado en diciembre ha supuesto un paso esencial más para su proceso de completa integración.

La casa se llenó de un sinfín de emociones (ilusión, alegría, miedo, curiosidad…) de cada uno de estos jóvenes al saber que, tras cuatro meses viviendo en este pueblo de la serranía sevillana, iban a comenzar a estudiar como el resto de menores de El Castillo de las Guardas.

Comenzaron los cambios en sus rutinas, con el instituto y sus clases convertidos en el eje central de sus días. Ha tocado adaptarse a los nuevos cambios y horarios. Y todos ellos, junto al equipo educativo que los acompaña en este nuevo camino, han conseguido planificar sus horarios de estudio, de ocio y tiempo libre con éxito.

Los chicos se sienten privilegiados y afortunados por tener la oportunidad de estudiar para obtener un título que les permita alcanzar un futuro digno, como cualquiera de nosotros. Nuestros menores, además de aprender español, necesitan también sentirse integrados y queridos como el resto de jóvenes de la sociedad.

Para ellos supone un gran esfuerzo cursar cada una de las materias que les imparten debido a la barrera lingüística y al contenido de cada una de ellas, puesto que éstas son completamente distintas a las que han podido estudiar en su país de origen. Este proceso de aprendizaje es todo un reto que ellos afrontan con muchas ganas y ante el cual están completamente implicados y plenos de motivación.

En los centros educativos, los chicos han sido recibidos con entusiasmo por parte de maestros y compañeros. Todos ellos se han mostrado muy ilusionados por la llegada de estos nuevos alumnos, a quienes recibieron con los brazos abiertos, y les han ofrecido todo su apoyo y ayuda estos meses.

Nuestros chicos se sienten agradecidos por la acogida recibida en este primer trimestre y por sentirse acompañados en esta nueva etapa, en la que el mayor reto es su completa integración para alcanzar sus proyectos de futuro.

La integración a través de la escuela es un camino necesario para estos menores que apenas hemos empezado a recorrer, juntos, no sin incertidumbre, pero con la certeza de que nos lleva hacia un destino ilusionante.

SAMU Rivas

Mohsin ya no teme a los 18

Mohsin nació en Tetuán (Marruecos), y volvió a nacer cuando tenía 16 años, en su tercer intento de cruzar el Estrecho de Gibraltar en patera, que le llevó por fin a España, aunque sin ninguna noción de español y aún menos documentación. En Tetuán dejaba a su padre, a su madre, a sus tres hermanos y a sus amigos. Toda una vida.

En un primer momento estuvo viviendo en un centro de La Línea (Cádiz). Después pasó por otro centro de Jerez, del que escapó, antes de llegar a Rivas, donde vive desde hace un año en un piso gestionado por Fundación SAMU.

Muchas son las historias que ha (hemos) vivido, y muchos también los logros que ha ido alcanzando. El 6 de abril, Mohsin cumplirá 18 años y, afortunadamente, podrá seguir su camino teniendo consigo su permiso de residencia y también su permiso de trabajo. Ambos documentos serán clave para hacer posible su integración en la sociedad como adulto y para que pueda labrarse un futuro.

Como paso previo a su mayoría de edad, Mohsin vive en la llamada “casa de autonomía” de SAMU Rivas. Trabajamos con él y con otros chicos que están en su misma situación para que poco a poco vayan tomando conciencia de lo que supone salir del sistema de protección que en su minoría de edad les ampara. También intentamos que sea consciente de la suerte y la ventaja que significan para él el hecho de que ya tenga prácticamente en orden la regularización de su documentación.

El de Mohsin es el ejemplo de que, con mucho esfuerzo, es posible alcanzar tus objetivos. En su caso: tener un futuro mejor, conseguir un trabajo y ayudar a su familia, que en su día hizo un enorme sacrificio para facilitar que su hijo llegase aquí.

Desde el principio, este joven se ha formado y ha dedicado sus esfuerzos para encontrar trabajo en el sector de la hostelería como ayudante de cocina, profesión en la que tenía cierta experiencia. Con él hemos redactado su currículum, su carta de presentación y le hemos acompañado a entrevistas, y él mismo, de manera autónoma, ha asistido a cursos en los que le han orientado y ayudado en su proceso.
Hasta ahora ha tenido varios trabajos y ha demostrado ser capaz de cumplir con las responsabilidades y obligaciones que eso conlleva. Ahora ayuda su familia y, desde hace poco, a su hermano, que también busca en España un futuro mejor.

Arteterapia en el Coisl SAMU Motril

Arteterapia y espacio consciente en el COISL SAMU Motril

El arteterapia consiste en el uso del proceso creativo con fines terapéuticos y, en el contexto de los centros residenciales de menores gestionados por Fundación SAMU como el COISL SAMU Motril (Granada), es una herramienta que tiene como fin la mejora de la calidad de vida de las personas con las que trabajamos.

A través de la creación artística, somos capaces de hallar una vía de expresión diferente al lenguaje que ayuda a resolver conflictos emocionales y a expresar los sentimientos y emociones que muchas veces se desconocen pero que generan un profundo malestar.

Generamos un espacio para la comunicación que ayude a la comprensión del mundo interno de cada individuo, proporcionando un espacio donde el juego se pueda hacer posible [Winicott, 1971] y donde cada cual pueda explorar creativamente su imaginación, enfrentarse a sus miedos y adentrarse en el subconsciente a través de la fase de creación.

Esta vía de expresión alternativa permite que los jóvenes adquieran un mayor conocimiento no solo de sí mismos, sino también de las relaciones que establecen con su entorno, por lo que el arteterapia también se convierte en una herramienta de inclusión social.

Dentro del trabajo con menores, estas dinámicas se presentan como una oportunidad de generar un “espacio consciente” donde se pueden trabajar tanto las dificultades y vivencias individuales como las que puedan surgir dentro de la dinámica de la convivencia del centro.

En el COISL SAMU Motril desarrollamos sesiones grupales en las que se trabajan tanto la identificación individual como la grupal. Se persigue mejorar la comunicación de las propias emociones y sentimientos, fomentar el respeto hacia los demás, ser capaces de ponerse en el lugar del otro y encontrar similitudes en las diferencias culturales.

En las dinámicas individuales, buscamos que los chicos expresen vivencias que no pueden ser expresadas de forma verbal. Los dibujos que ilustran este reportaje muestran elementos que nos llevan a sus lugares de origen, viajes y reencuentros emocionales.

La palabra “espacio” cobra gran importancia en este proyecto. No solo nos referimos al espacio de los jóvenes dentro del recurso residencial, sino del lugar que ocupan como integrantes de una nueva sociedad, un nuevo espacio en el que tienen que vivir y un revulsivo frente al desapego que sufren lejos de su hogar.

Autora: Maria de las Nieves Muñoz. Educadora, COISL SAMU Motril.

Plan de choque contra las drogas desde los centros de menores de SAMU

Fundación SAMU amplía su intervención en el ámbito de lo social e incorpora un nuevo proyecto dedicado a combatir y prevenir el consumo de tóxicos y sustancias adictivas en los centros de protección de menores que esta entidad gestiona. Dicho proyecto, aún en proceso de elaboración, se llevará a cabo con el apoyo y colaboración de profesionales y expertos en la materia, así como con el resto de los agentes públicos implicados, garantizando una realización eficiente y satisfactoria.

Según datos de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, la edad media de inicio del consumo se sitúa en la adolescencia, siendo cada vez más temprana. Además, se observa un consumo más acusado en hombres que en mujeres.

“Según nuestros sondeos, aproximadamente el 20% de los menores que habitan en los centros de SAMU de Andalucía consume cannabis, y el 30%, tabaco”, explica Adrián Moreno, trabajador social del área de menores de Fundación SAMU. “También hemos observado el consumo esporádico de alcohol. Sin embargo, al menos en Andalucía, no es muy común la adicción a los disolventes, algo que sí ocurre en otras zonas del país como Madrid”.

Adrián Moreno hace hincapié en el hecho de que muchos de estos chicos llegan a España con un historial de consumo en su país, ya que se trata de una conducta normalizada en ciertos contextos sociales, convirtiéndolos en una población vulnerable y con un alto riesgo de continuar con el consumo.

Desde Fundación SAMU se está trabajando en un protocolo de actuación y en un programa de prevención en concordancia con los objetivos de la Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024.

Nuestra labor pretende retrasar la edad de inicio del consumo de drogas y de comportamientos que puedan producir dependencia y disminuir los daños asociados, así como erradicar dichas conductas de consumo. Para ello, es imprescindible ofrecer información a los jóvenes sobre las consecuencias y efectos sobre la salud que provocan las drogas, así como las consecuencias derivadas en el ámbito judicial y, en general, el deterioro que éstas producen en la faceta laboral, familiar o personal”, comentan desde Fundación SAMU.

“La presencia de algunos factores de riesgo en los menores hace que la puesta en marcha de nuestro nuevo proyecto sea una cuestión más de urgencia que de cautela. El desarraigo familiar, social y cultural en el que se encuentran los menores, los problemas psicológicos, las vivencias traumáticas tempranas y los problemas de integración e inclusión social, se unen a la escasez de alternativas de ocio y el escaso desarrollo de habilidades sociales, entre otros”, señala Adrián Moreno.

De este modo, SAMU llevará a cabo actuaciones encaminadas al establecimiento de límites, el fomento de la responsabilidad, el desarrollo de habilidades sociales (resistencia a la presión del grupo, asertividad, comunicación) y el aumento de la autoestima, así como el establecimiento de redes de apoyo de referencia (amigos y profesionales), entre otras.

“Los impulsores de este proyecto destacan su perspectiva global e integral, es decir, no se intervendrá sobre las conductas adictivas como un comportamiento aislado del menor, sino como consecuencia de una serie de variables que están influyendo en su aparición y continuidad en el tiempo, variables desde el punto de vista personal y social que deben ser tenidas en cuenta a la hora de la intervención.

SAMU es consciente de la importante labor del trabajo en red para la consecución de los objetivos propuestos, tanto con instituciones públicas como con entidades privadas, cuyo ámbito de actuación esté centrado en la prevención y/o intervención en casos de consumo de drogas. La especificidad de los distintos recursos, la no duplicación de servicios, la complementariedad y la persecución de objetivos comunes hacen que el trabajo en red sea imprescindible en un proceso tan complejo y multidisciplinar como es el que se intenta acometer.