ROCÍO GARCÍA. Educadora en la Unidad de Día San Lucas. SAMU

Dependencia e Inclusión Social: La capacidad de emocionarse

Son muchas las ocasiones en las que escuchamos expresiones como: ¡qué emoción!, ¡es emocionante!, ¡muestra tus emociones!, ¡vive con emoción! o ¡no juegues con mis emociones! Así, se llega a generar una especie de “negocio emocional”, donde parece que todo lo que nos rodea maneja nuestras emociones y pagamos un precio por ello.

Puede que nos hayamos tomado la libertad de usar una palabra tan importante en nuestro lenguaje diario sin saber lo que conlleva y qué significa. Si verdaderamente la interiorizamos y tomamos conciencia del cambio tan profundo que supone sentir, expresar y canalizar las emociones, percibiríamos en nuestras vidas una transformación que se proyectaría en todos los contextos sociales, y lo que es más importante: seríamos nosotros los dueños de ese “negocio emocional”.

¿Construimos las emociones?

Según Lisa Feldman Barrett, en su libro La vida secreta del cerebro, nos narra que esta teoría pertenece a una tradición científica conocida como “construcción”, la cual sostiene que tanto nuestras experiencias como nuestras conductas se crean en el momento por unos procesos biológicos dentro del cerebro y del cuerpo.
Partiendo de este enfoque, nos parece interesante abordar este artículo de emociones en discapacidad y trastornos de conducta desde el construccionismo, ya que desde esta visión se han abarcado muchos temas relacionados con la intervención que realizamos centrada en este colectivo: la memoria, la percepción, los trastornos mentales, los trastornos de conducta y, por su puesto, las emociones.

Hace unos años que ha tomado relevancia el tema de las emociones en colectivos como el que venimos tratando, ya que, dada la ignorancia social hacia ciertos colectivos, se sacaban conclusiones como que las personas con discapacidad sienten diferente o sienten menos, o no perciben el dolor, la tristeza, la alegría. En definitiva, que no expresan emociones.

Por supuesto, y dado el auge que ha tomado la educación emocional en los últimos años, hemos dado un gran giro. En centros especializados en el trabajo con estos colectivos, pretendemos dar cobertura a todos los aspectos relevantes que contribuyen a la mejora de calidad de vida de todos los usuarios, desde una intervención directa, a través de talleres donde, de manera transversal, se trabaja el autocontrol y la gestión de emociones en su día a día.

Hemos escuchado hablar de construcción social, y la función de ésta no es más que estudiar los valores y los intereses sociales según la percepción que tenemos del mundo. Si lo trasladamos a las emociones, esa percepción que tenemos sobre el mundo que nos rodea influye en nuestros sentimientos.

En el caso del colectivo donde nos encontramos todo se magnifica, de manera que estas personas pueden llegar a un estado de bloqueo por la falta de herramientas para poder autogestionar sus emociones. Así se produce un empeoramiento de su conducta, debido a que encuentran una salida de desfogue en la autoagresidad, la heteroagresividad y el comportamiento disruptivo, entre otros.

¿Cómo actúan los profesionales?

Tras el análisis del contexto, el trato directo e individualizado con los usuarios pretende acompañar y dar las herramientas necesarias a las personas para un desarrollo emocional íntegro, donde sepan identificar sus sentimientos, darles nombre y canalizarlos de manera adecuada, lo que posteriormente será reflejado en la convivencia con sus familiares y en sus entornos más próximos.

Para ello se preparan diversos talleres que ayudan a generar situaciones en las que han de experimentar y desenvolverse, siempre con nuestro apoyo y acompañamiento, pero siendo ellos los protagonistas. Siguiendo a autores como Saarni (1997), trabajamos las competencias emocionales en dichos talleres. Dentro de ellos destacamos el taller de Habilidades Sociales donde trabajamos:

  • Habilidades de la competencia emocional por medio de la toma de conciencia o el posicionamiento empático en situaciones ajenas. Por otro lado, la habilidad para afrontar emociones negativas mediante la utilización de estrategias de autocontrol que regulen la intensidad y la duración de tales estados emocionales.
  • Habilidad para afrontar emociones negativas mediante la utilización de estrategias de autocontrol que regulen la intensidad y la duración de tales estados emocionales.
  • La capacidad de autoeficacia emocional, donde se ven a sí mismos y se sienten como se quieren sentir, aceptando así su propia experiencia emocional.
  • Las competencias socioemocionales: responsabilidad, actitud positiva, aceptación de normas sociales, aceptación de puntos de vista diferentes a los propios, respeto a los demás, resolución de conflictos, comunicación expresiva y receptiva, cooperación, negociación, autoconciencia y autoestima.
  • La capacidad de adaptación a cada contexto social.
  • Emo-cognición por medio del reconocimiento de emociones mediante fichas elaboradas y dirigidas.
  • Juegos de interpretación de emociones a través del cuerpo.

El objetivo final es abrirles nuevas puertas a un cambio posible que les llevará a un estado de calma con ellos mismos y, por consiguiente, con su familia, profesionales y entorno social. Por el contrario, al no saber actuar ante algunas situaciones, estas personas pueden llegar a un estado de estrés, ansiedad, miedo y de frustración que desemboca en conductas desajustadas, dificultando su inclusión íntegra en la sociedad.

Podemos ver que todo es una cadena. El mito de que las personas con discapacidad no sienten igual, o que no les duele o alegra alguna noticia, se rompe al ver cada día situaciones tan complejas y reacciones por parte de los usuarios que muestran todo lo contrario. Esas conductas desafiantes les genera, en muchos de los casos tratados, un gran sufrimiento. Según Riviere (1998), al disminuir las experiencias de miedo, de frustración o ansiedad, y aumentar las experiencias positivas de serenidad, autovaloración, afecto positivo y alegría, conseguiremos un estado de bienestar emocional pleno.

La guía de un profesional

Para finalizar, cabe resaltar que la educación emocional ayuda a las personas con discapacidad y trastornos de conductas a partir de una base diferente pero no nula. Necesitan de profesionales formados en esta materia para guiarles hacia un camino en el que, poco a poco, irán rompiendo esquemas y consiguiendo sus propias metas.

Al tener miedo de ser mirados como seres diferentes, estas personas actúan condicionadas por esos ojos que juzgan, cohíben y que no les permiten expresar sus emociones, o más bien ni las consideran, encontrando así dificultades que influyen en sus propias emociones y comportamiento.

Para un desarrollo íntegro de cualquier ser humano es necesario tener en cuenta tres vertientes: afectiva, cognitiva y social. Y podríamos hacer una discriminación positiva, ya que consideramos que es aún más destacable en personas que presentan ciertas limitaciones, ya sean físicas o psíquicas.

Yendo más allá de una clasificación de emociones positivas o negativas considerada por muchos autores conocidos como Goleman y Bisquerra, consideramos que todas forman parte de la vida y generan cambios importantes en las personas, y tanto unas como otras tienen necesidad de dejarse sentir, gestionar y autorregular, partiendo de igual forma de un estímulo sensorial que llega al hipotálamo y después se convierte en estímulo cerebral.

Si de verdad queremos enriquecer la calidad de vida de las personas con discapacidad y trastornos de conducta, es preciso inculcarles la formación en el conocimiento y el dominio de las emociones, con el claro objetivo de ayudarles a mejorar en este terreno. Una mayor autosatisfacción personal, una ampliación de sus interacciones sociales o un alto grado de autocontrol, son algunos de los aspectos en que sus vidas se pueden ver beneficiadas.

ROCÍO GARCÍA. Educadora en la Unidad de Día San Lucas.

Seguridad vial SAMU

La seguridad vial en el trabajo: por qué es vital no bajar la guardia

Millones de personas se desplazan diariamente desde sus hogares a sus puestos de trabajo y viceversa en cualquier medio de transporte: vehículo (privado o público), bicicleta, patinete, moto, bus, metro… Incluso, en determinados trabajos, el vehículo constituye la herramienta principal de los trabajadores para el desarrollo de sus funciones. Esta situación implica un riesgo latente de un accidente de tráfico. Uno de cada seis trabajadores se verá afectado por un siniestro de tráfico relacionado con el trabajo a lo largo de su vida laboral.

¿Son estos accidentes de tráfico accidentes de trabajo? La norma es muy clara al respecto, tal y como refleja el artículo 156 de la ley General de la Seguridad Social: “Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”. Pero se complica cuando hablamos de accidentes de tráfico en jornada laboral: “Aquel que se produce durante la jornada laboral por motivos de trabajo”.

Este concepto engloba a su vez dos tipos de accidentes: In itinere, el sufrido por el trabajador al dirigirse o regresar del trabajo (apartado 2.a, art. 156, LGSS); en misión: Aquel sufrido por el trabajador que debe realizar desplazamientos fuera de las instalaciones de la empresa para cumplir su misión o labor asignada.
Junto a estos conceptos básicos no debemos olvidar los accidentes de conductores profesionales. Aquí hablamos de transportistas, repartidores o mensajeros.
Como factores que provocan el aumento de los accidentes de tráfico laborales, debemos destacar: Los errores humanos; los factores psicosociales y la capacidad de conducción; la motivación; las emociones; la fatiga o sueño; la conducción bajo los efectos de las drogas, alcohol o fármacos; la agresividad, el estrés y la ansiedad; el exceso de velocidad; y los estresores del ambiente de tráfico.

Una buena gestión es clave para que se mejore la seguridad laboral por parte de la empresa y sus trabajadores. Invertir en prevención no es un coste, es una inversión muy rentable: la vida tiene un valor incalculable. Por ello, SAMU Empresa Saludable ha creado una Directiva y Campaña de Conducción que estará abierta desde el 1 de julio de 2022 con una duración de un año para concienciar de la importancia de la seguridad vial. “Desde el Área de Prevención pretendemos establecer un procedimiento de comunicaciones periódicas, que redunde en concienciación de todo el personal sobre la importancia de no descuidar la seguridad vial y el cuidado y mantenimiento de los vehículos que utilizamos”, explican desde SAMU.

Programa online y presencial

El primer programa formativo online comenzó el 1 de julio y finalizará en febrero. Incluye diferentes actividades que tienen una duración media de 20 minutos y abordarán cuestiones como los requisitos, documentación y repuestos que deben llevar consigo siempre los conductores y cómo deben actuar en caso de siniestro, la importancia de mantener la atención al volante y de los elementos que pueden interferir en la conducción, y la prevención y capacidad de anticiparse utilizando todos los medios necesarios para evitar siniestros.

El segundo programa formativo será presencial: comenzará en marzo de 2023 y finalizará en junio del mismo año. Incluirá charlas con una duración de aproximadamente una hora y media para explicar que los siniestros de tráfico obedecen a unas causas y que, si las prevenimos, podemos evitarlos. “Se hará un repaso de los factores de riesgo y cómo minimizarlos o eliminarlos”, apuntan desde SAMU.

Carlos Álvarez Leiva, Medalla de Oro de la provincia de Sevilla

Carlos Álvarez Leiva, Medalla de Oro de la provincia de Sevilla

La Diputación de Sevilla entregó el 23 de mayo por el Día de la Provincia sus Medallas de Oro a doce personalidades que merecen un reconocimiento, además de nombrar Hijo Predilecto al periodista Roberto Leal y entregar la Placa de Honor al Club Deportivo Mairena. Entre quienes reciben estos honores, destacan sevillanos con un corazón muy solidario que han puesto en marcha proyectos para mejorar la vida de los demás, como el doctor Carlos Álvarez Leiva, fundador de SAMU. Junto a él estuvieron la promotora del movimiento #jovenesgladiadores Fabiola Serrano; Eva Luna, presidenta de la Asociación Marco Luna; y las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

Tuvieron su reconocimiento también con las Medallas de Oro personas destacadas como el grupo musical Los del Río; la doctora en Matemáticas Clara Isabel Grima; la arqueóloga y egiptóloga Myriam Seco; la jefa de cocina Loli Rincón; el gestor cultural Chus Cantero a título póstumo; la cantante Marta Quintero; y la veterana abogada laboralista Aurora León.

Hace cuarenta años, el doctor Carlos Álvarez Leiva (Berrocal, Huelva, 1946) tuvo una visión de futuro, que convirtió en un proyecto de vida: SAMU. Álvarez Leiva introdujo en España la primera UVI móvil y, con ella, la medicina prehospitalaria y de emergencias, creando una escuela y una filosofía de trabajo que hoy pervive.

Experto en intervenciones humanitarias

Coronel médico y veterano en mil catástrofes, el doctor Álvarez Leiva presenta una dilatada trayectoria como experto en intervenciones humanitarias. Uno de sus primeros destinos como militar fue el Sahara, donde vivió la Marcha Verde. También estuvo en la Nicaragua sandinista, en los tiempos más que difíciles de la guerra de la Contra. Y la lista de estas misiones humanitarias es larga: Bosnia Herzegovina, Mozambique, Irán, Filipinas y Haití, entre otras.

Doctor por la Universidad de Sevilla desde 1985, profesor de Medicina, director del Máster de Emergencias Médicas, tutor y director de diferentes tesis y Trabajos Fin de Máster, creador y jefe del Escalón Médico Avanzado Terrestre EMAT, lleva más de veinte años llevando a cabo misiones humanitarias.

Es miembro también de la Sociedad Internacional de Medicina para casos de Catástrofes SIMECA, experto en medicina de catástrofe y logística sanitaria, organizador del plan sanitario de la Expo’92 y cuenta además con diversas publicaciones.

Es por la calidad y diversidad de su trayectoria en emergencias e intervenciones humanitarias por lo que la Diputación de Sevilla le otorga la Medalla de Oro de la Provincia en el Día de la Provincia de 2022.

Talento SAMU

Talento SAMU: el valor de las personas de la organización

La dirección general de SAMU se ha propuesto convertir la entidad en una multinacional de la salud, los servicios sociales y las emergencias. Para ello, la organización cuenta con un Plan Estratégico 2030, una hoja de ruta, que se basa en tres grandes vértices: internacionalización, modernización y gestión de talento. En línea con este último punto, desde el ámbito de los Recursos Humanos, la organización ha puesto en marcha en los últimos meses una campaña para buscar el talento oculto que existe dentro de la casa, entre sus trabajadores, con el fin de promocionar e impulsar las carreras profesionales de la plantilla de la entidad, formada por más de 2.500 personas. El programa Talento SAMU tiene como objetivo que los propios trabajadores de SAMU puedan postularse en nuevos proyectos, presentar sus méritos y optar a los puestos que se desarrollen dentro de la organización.

El origen de este programa está en la plataforma virtual Pasaporte SAMU activada por José Antonio Trujillo, hoy adjunto a dirección general, en octubre de 2020 y que ha ido transformándose en lo que hoy es el programa Talento SAMU.

SAMU es una organización compleja en la que concurren sectores como la sanidad, las emergencias y los servicios sociales, por lo que existen perfiles profesionales que abarcan muchas categorías. Desde médicos, enfermeros o técnicos sanitarios, pasando por psicólogos, pedagogos, educadores, cuidadores, auxiliares sanitarios, mediadores, integradores, personal de administración, de asuntos contables, formadores, y un largo etcétera en ámbitos de la salud, dependencia, inclusión social, acogida de menores o el cuidado de mayores.

Para descubrir el Talento SAMU, es necesario que los propios trabajadores dediquen unos minutos a registrar sus datos curriculares, profesionales, formativos y sus méritos en la plataforma SAMS, a través de internet. En esta misma plataforma, el empleado podrá acceder y presentar su candidatura a los nuevos procesos selectivos internos que se presenten desde la entidad.

“Como cualquier organización moderna, SAMU apuesta por el desarrollo profesional de su capital humano. No olvidemos que, en una empresa de servicios, el principal activo son las personas. La gestión de Talento SAMU nos permite identificar, formar, asegurar la continuidad de nuestros profesionales, evaluar necesidades y detectar nuevas oportunidades”, destacan desde la entidad. “Creemos y sabemos que en SAMU hay mucho talento oculto y queremos que florezca”.
Para más información sobre este proyecto o resolución de dudas, los trabajadores pueden contactar con Lola Lazo, responsable del proyecto, a través del correo talento@samu.es.

Sostenibilidad

Agenda 2030: Un plan estratégico para crecer como empresa sostenible

Como cada año, el área de Sostenibilidad de SAMU ha creado un Plan Estratégico en el que se identifican aquellas líneas de trabajo factibles donde podemos crecer y avanzar en nuestro afán por perseguir ser un modelo de empresa sostenible con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como guía para lograrlo.

Para implantar los ODS en nuestra empresa, nos centraremos y daremos prioridad a aquellos objetivos que ya tenemos incorporados e integrados y que definen nuestra práctica en los diferentes centros de SAMU y su Fundación, incidiendo de esta manera de forma indirecta y transversal en el resto, puesto que se encuentran interrelacionados.

Para ello, hemos definido cuatro líneas estratégicas de trabajo que persiguen crecer en sí mismas y seguir dando cobertura a acciones más relevantes y significativas en un futuro próximo, puesto que a través de las acciones locales podremos alcanzar los objetivos globales, es decir, los ODS.

De cara a 2022, pretendemos consolidar los enlaces conseguidos en el año 2021 para mejorar el impacto de nuestras acciones empresariales futuras, vinculando las diferentes áreas que componen nuestra entidad de forma trasversal con el área de Sostenibilidad. Para ello, seguiremos acompañando proyectos como E-city (Ayuntamiento de Sevilla, Junta de Andalucía, Agencia Andaluza de la Energía) y el Banco de Alimentos o el programa Incorpora, que trabaja la inserción sociolaboral con nuestros menores tutelados a través de formaciones vinculadas con la gestión de los residuos.

En cuanto a la elección de proveedores, abogamos por priorizar aquellos que cuenten con una línea ética, social, igualitaria y medioambiental en sus procedimientos de trabajo y que tengan dentro de sus objetivos empresariales la Agenda 2030, como es la empresa social Auara (agua embotellada).

Vamos a trabajar en el cálculo de la Huella de Carbono de SAMU, definiendo la misma como el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero producidas, directa o indirectamente, por personas, organizaciones, productos, eventos o regiones geográficas, en términos de CO2 equivalentes. Este dato puede utilizarse como una herramienta de gestión para conocer nuestro impacto en el medio ambiente, las conductas o acciones que están contribuyendo a aumentar nuestras emisiones además de cómo podemos mejorarlas y realizar un uso más eficiente de los recursos.

Para mejorar la gestión de los residuos en SAMU y su Fundación, perseguimos identificar cuáles son los puntos críticos en la gestión de residuos de los distintos centros de nuestra empresa a través de un diagnóstico ambiental realizado por la comisión de Sostenibilidad.

Dar visibilidad a todas las acciones impulsada por el área de Sostenibilidad y por los centros de SAMU, a través de su difusión en la revista mensual y redes sociales, siendo un medio muy potente para el conocimiento de todas las personas trabajadoras de nuestra entidad.

El medio ambiente es una prioridad para SAMU y uno de los objetivos primordiales del área de Sostenibilidad. SAMU se compromete a contribuir directamente en su consecución con la retirada de residuos implicando no sólo a personas sino también a entidades públicas y privadas. En 2022, se reactivará el proyecto ECO SAMU, cuidando las zonas en la que estamos presentes y reduciendo el impacto ecológico de nuestras acciones.

Bajo estas líneas estratégicas, podremos avanzar en colaboración con el resto de áreas y conseguir integrar la sostenibilidad para optimizar los recursos y ser eficientes en alcanzar una sostenibilidad económica, social y medioambiental, avanzando hacia el futuro de una empresa que se esfuerza en hacer posible el logro de la Agenda 2030, convirtiéndola en una realidad.

ROCÍO ÁLVAREZ. Directora del área de Sostenibilidad de SAMU

Borja González de Escalada Álvarez. Vicepresidente de Fundación SAMU

Borja González de Escalada, vicepresidente de Fundación SAMU: “Los refugiados ucranianos llegan traumatizados y con miedo”

Borja González de Escalada (Sevilla, 1973) ha regresado recientemente del este de Europa donde ha liderado durante un mes y medio la misión humanitaria puesta en marcha por SAMU para atender a los miles de refugiados por la invasión de Rusia a Ucrania

 

—Como vicepresidente de Fundación SAMU, en los últimos años ha participado en la puesta en marcha de numerosos proyectos tanto en España como en Marruecos, ¿cómo lleva estar lejos de casa?
—La verdad es que me pesa un poco estar separado de los míos, pero es cierto que hay ciertas funciones que no son fácilmente delegables, y que requieren la autonomía de gestión de la que disfruto.

—No sólo ha liderado la apertura de nuevos recursos, también ha participado en varias misiones humanitarias. ¿Podría citarlas?
—La primera misión en la que participe fue en la del terremoto de Haití, desde el gabinete de crisis, sin ser desplegado en zona. Más tarde, sí participé en un despliegue de larga duración, en concreto, durante seis meses, en Filipinas, tras el paso del huracán Yolanda. Después, estuve en dos misiones de ayuda en la cordillera del Atlas de Marruecos y en otra misión en Calais (Francia), en un campo de refugiados. Por último, estuve en el terremoto de Nepal y, recientemente, en diferentes puntos fronterizos con Ucrania tras la invasión rusa a este país.

—De todas ellas, ¿cuál ha sido la que más le ha impresionado?
—Filipinas. La primera misión siempre es la que más impresiona. En mi caso, además, tuve la suerte de coincidir con don Carlos Álvarez, fundador de SAMU.

—¿Y la más complicada?
—Nepal. En aquella misión no contábamos con el apoyo del Gobierno nepalí, nos consideraban hostiles en zona por motivos políticos. Aquella misión no fue fácil.

—Recientemente ha regresado de la misión que SAMU tiene activa en el este de Europa para atender a los refugiados ucranianos. ¿Cómo se está desarrollando esta misión?
—Acudimos tan pronto como surgió el conflicto a tenor de los millones de desplazados por la guerra. SAMU siempre ha estado presente en todas las crisis humanitarias que han acaecido en los últimos años, desde la erupción del volcán de la Palma a la crisis de los refugiados de Bielorrusia. Ésta no iba a ser menos.

—¿En qué puntos está trabajando SAMU exactamente?
—Por un lado, estamos en la frontera de Ucrania con Rumania, en la provincia de Tulcea, en el puesto fronterizo de Issacea. El segundo punto de atención es la capital de Moldavia, Chisináu. Allí hay un equipo atendiendo a los refugiados en un palacio de exposiciones y congresos que han transformado en albergue temporal, con una ambulancia UVI móvil. Además, en proyecto está la apertura de un refugio en Polonia, más concretamente en la ciudad de Cracovia, que es la localidad polaca que más refugiados ha recibido.

—¿Qué acciones está llevando a cabo SAMU en la zona?
—Proporcionamos asistencia médica básica a los desplazados y consulta de atención médica primaria y de urgencias a aquellas personas que cruzan en el ferry hasta Rumanía o están alojadas en albergues, para que tengan sus necesidades sanitarias cubiertas. En los puntos en los que trabajamos en Rumanía tenemos consulta tanto médica como de enfermería. En Moldavia, también hacemos traslados de pacientes que cruzan la frontera o de aquellos que necesitan traslado hospitalario.

—¿En qué condiciones llegan los refugiados ucranianos?
—Las personas que huyen de Ucrania no son pacientes, en principio, con traumatismos por el conflicto salvo excepciones. Sí llegan psicológicamente muy traumatizados, estresados y con miedo. Los problemas más comunes son la hipotermia y los problemas respiratorios, especialmente en niños.

—El 11 de abril, SAMU envió un tercer contingente a la zona ¿Por qué se ha decidido prolongar la misión?
—El conflicto aún no ha terminado, las necesidades, aunque menos acuciantes, siguen estando presentes. Y los donantes han confiado en SAMU para desarrollar una actividad más duradera. El peligro de que el conflicto escale a mayor nivel sobre las zonas más próximas a la frontera está presente. De ahí que sigamos en los mismos puestos. Las necesidades a nivel asistencial no han cambiado, una consulta de asistencia primaria. Donde hemos detectado una mayor necesidad de apoyo en el área de alojamiento y tratamiento psicológico es en Polonia, de ahí nuestro interés en abrir en este país un centro de apoyo a mujeres que hayan sido víctimas de abuso.

—¿Cuál es el perfil de los refugiados?
—El 95% son mujeres y niños. Los hombres que cruzan son personas mayores o extranjeros, el resto se tienen que quedar obligatoriamente en el país salvo que sean cabeza de familia monoparental.

—¿Cuáles son las principales dificultades que os habéis encontrando en la zona?
—El clima adverso fue una de las dificultades a las que tuvimos que hacer frente al principio. La necesidad de traductores de varios idiomas fue la segunda. Además, las relaciones con las autoridades locales no siempre son fluidas pero son muy importantes. El resto de las dificultades son solventadas con facilidad por el equipo, como el equipamiento, la logística y el abastecimiento.

—¿Qué destacaría de los sanitarios que forman parte de los contingentes de SAMU?
—Los profesionales que llegan son personas muy motivadas y entrenadas, con un alto grado de resiliencia ante las dificultades y muchos de ellos con experiencia previa, con espíritu de ayuda, de cooperación y de iniciativa. Llegan y permanecen con la moral muy alta, es fácil trabajar con ellos.

—En el último contingente que SAMU ha enviado al este de Europa ha viajado su hermano Juan González de Escalada, que lo ha sustituido como jefe de la misión. ¿Le ha dado algún consejo?
—El principal problema que tenemos los no sanitarios es entender nuestro papel en las misiones. Puedes no sentirte tan útil pero nuestra labor es distinta, más diplomática, ofrecer seguridad al equipo, mantener los miles de contactos institucionales y políticos. Tomar decisiones y procurar la máxima operatividad y confort del equipo.

—¿Qué ha sido lo que más le ha llamado la atención de esta misión?
—El despliegue de un gobierno como el de Rumanía, que tiene grandes instalaciones en todos los puestos fronterizos, así como la solidaridad europea con los refugiados, especialmente en Polonia, donde los ciudadanos han puesto a disposición de las familias ucranianas miles de viviendas.

—¿Tiene pensado regresar?
—Mi idea es regresar a Polonia en el momento en el que el proyecto del albergue en el que estamos trabajando salga adelante.

Juan Manuel Aveledo, director del área de Infancia y Familias de Fundación SAMU

Juan Manuel Aveledo, director del área de Infancia y Familias de Fundación SAMU: “Es necesario dar la palabra a los menores migrantes”

El trabajador social Juan Manuel Aveledo (Jerez, 1984) comenzó a trabajar en octubre de 2017 con Fundación SAMU en la gestión de centros de protección de menores y desde el 1 de enero de este año ejerce como director del área de Infancia y Familias de esta entidad

—Los menores en acogida han marcado su vida profesional. ¿Cuándo comenzó a trabajar con este colectivo?
—Mi trayectoria profesional arrancó como técnico de inserción laboral del Programa SAL, perteneciente al Ministerio del Interior, favoreciendo la integración laboral de personas reclusas y exreclusas. Posteriormente, de la mano del Programa Labora, ejercí como orientador sociolaboral de menores procedentes del sistema de protección de la Junta de Andalucía. Fue aquí cuando tuve la oportunidad de conocer un colectivo del cual hoy en día aún sigo aprendiendo. Tras varios años de profesión y ampliando mi formación académica con dos másteres (uno en Dependencia y Protección de Mayores por la Universidad de Granada (UGR) y otro en Dirección y Gestión de Programas Sociales en la misma universidad), pude abrir nuevos horizontes. Mi andadura en la gestión de centros de protección de menores comienza con Fundación SAMU, donde he tenido la oportunidad de participar, colaborar, coordinar, dirigir y crear nuevos proyectos y nuevas experiencias que me han llevado a ejercer como director nacional del área de Infancia y Familias de esta entidad.

—¿Cómo y cuándo comenzó a trabajar en Fundación SAMU?
—Comencé a trabajar en Fundación SAMU el 5 de octubre de 2017 pero conozco la entidad desde 2010, prácticamente desde sus inicios en el centro de acogimiento residencial AER El Bosque (Cádiz). Colaboraba como técnico de inserción laboral con los menores residentes en el recurso apoyando el itinerario personalizado de inserción de cara al cumplimiento de su mayoría de edad. Recuerdo aquella etapa como si se tratase del día de ayer, el trato profesional fue maravilloso. Con el paso de los años, me reencontré con la entidad tras la apertura de un centro de orientación e inserción sociolaboral en la localidad de Motril, en Granada. Mantuve relación con el proyecto atendiendo a los menores residentes como técnico de empleo. Fue a través de Mabel Macías Cuevas, asesora técnica de centros de protección de la delegación territorial de Granada de la Junta de Andalucía, quien me informó de que SAMU necesitaba cubrir el puesto de dirección de este. Me decidí a enviar mi candidatura y, tras pasar el proceso de selección, comencé mi andadura en Fundación SAMU.

—¿Cómo ha sido su evolución en Fundación SAMU?
—Fundación SAMU me brindó la oportunidad de dirigir el Centro de Orientación e Inserción Socio Laboral de Motril, dependiente de la Junta de Andalucía y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. El crecimiento exponencial de la entidad, aumentando el número de centros de protección y los menores acogidos, me ha llevado a participar en la creación de numerosos proyectos y en aperturas de recursos residenciales en distintas provincias de Andalucía. Este crecimiento me llevó a ejercer como director regional de la zona de Andalucía Oriental de Fundación SAMU.

—Recientemente, ha sido nombrado director nacional del área de Infancia y Familias de Fundación SAMU. ¿Cómo afronta este nuevo reto?
—Afronto este nuevo reto de una manera optimista, con una visión positiva y pensando en que todo irá bien y que conseguirlo será cuestión de tiempo. Quizás podrá costar un poco más, pero solo significa que mi esfuerzo deber ser aún mayor. Constancia, paciencia, seguir aprendiendo y apostando para que este nuevo reto profesional radique en el mayor de los éxitos. No he tocado techo, así que sigo creciendo. Me involucro en nuevos proyectos con mayores responsabilidades y continúo ampliando mis conocimientos profesionales a través de la formación académica. Con ello aspiro a aumentar mis capacidades de dirección y gestión de esta institución social. Un requisito básico para involucrarme es que SAMU y yo crezcamos conjuntamente.

—¿Le ha dado algún consejo el anterior director del área de Infancia y Familias, Nicolás Torres?
—Aparte de haberme ofrecido su apoyo incondicional durante toda mi trayectoria profesional dentro del grupo, Nicolás me ha aconsejado que nunca olvide de dónde venimos y hacia dónde vamos.

—¿Cuántos recursos dirigidos a menores y extutelados tiene en funcionamiento Fundación SAMU actualmente?
—Contamos con una red de 47 centros de protección de menores en acogimiento residencial con diferentes tipologías de atención: centros de recepción y acogida inmediata, centros de acogimiento residencial básico, centros de orientación en inserción sociolaboral, centros de intervención en problemas de conducta… Todos estos centros suman un total de 1.141 plazas a nivel nacional. En cuanto a programas de atención a jóvenes extutelados procedentes del sistema de protección de menores de la Junta de Andalucía, gestionamos diferentes programas para dar cobertura a las necesidades básicas y ofrecer un acompañamiento personalizado durante el proceso de autonomía y emancipación de los y las jóvenes participantes. Un total de 121 plazas distribuidas por diferentes provincias de Andalucía. Esto nos hace tener presencia en la red de recursos de programas +18.

—¿En cuántas comunidades autónomas están presentes?
—En seis: Andalucía, Aragón, Madrid, Islas Canarias, Ceuta e Islas Baleares.

—¿Hay algún nuevo proyecto futuro en mente?
—Ahora mismo se nos plantean muchas propuestas y tenemos pendiente concretar, encuadrar y darles el formato adecuado para lanzarlas como propuestas de intervención a las diferentes administraciones públicas. Ampliar horizontes y acceder a programas de Servicios Sociales, del Ministerio de Interior y del marco europeo desde el convencimiento de la valiosa aportación que puede ofrecer la entidad, son nuestras nuevas propuestas.

—¿Cuáles son las principales dificultades con las que se encuentran en su día a día?
—La intervención con la infancia que transita en los centros de protección de menores hacia la vida adulta, en múltiples ocasiones se complejiza por la falta de red de recursos, sobre todo cuando están cercanos al cumplimiento de la mayoría de edad. Debemos desarrollar estrategias de desinstitucionalización. Los juicios, hitos y estereotipos negativos, especialmente los que está sufriendo la población migrante extranjera no acompañada, es un factor agravante.

—¿Qué significa para usted trabajar con menores en riesgo de exclusión social?
—Es necesario que conozcamos la situación de la que huyen los niños, las niñas y los adolescentes que inician un proceso migratorio, el contexto que les empuja a salir de sus países, el trayecto y la manera en la que el sistema les acoge y les protege. Es necesario dar la voz y la palabra a aquellos que consiguen llegar a ese nuevo destino desconocido, urge sensibilizar a la ciudadanía a través de sus historias de vida y es nuestro cometido y responsabilidad como entidad mostrar todas las barreras y obstáculos que son preciso superar y esquivar cuando intervenimos con esta población vulnerable.

—¿Qué le ha aportado Fundación SAMU?
—Fundación SAMU, sin duda, es la entidad que más ha aportado a mi trayectoria profesional. He logrado satisfacer gran parte de mis propósitos profesionales, conocer otra realidad social, aumentar la confianza en mí mismo y sentirme parte de un equipo que apuesta por la transformación social.

Medalla de Plata al Mérito de Protección Civil para el doctor Carlos Álvarez Leiva

Medalla de Plata al Mérito de Protección Civil para el fundador de SAMU

La Junta de Andalucía entregó el 9 de marzo las primeras Medallas al Mérito de Protección Civil en un acto celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla (Fibes) y que estuvo presidido por Juanma Moreno, presidente del gobierno andaluz. A través de este reconocimiento, la Junta ha querido expresar el agradecimiento de la sociedad andaluza a aquellas personas, servicios o instituciones con actuaciones extraordinarias o excepcionales en el campo de las emergencias.

Entre los galardonados destaca el doctor Carlos Álvarez Leiva, fundador y presidente de Honor de SAMU, que recibió una de las medallas de plata que se entregaron y que distingue acciones extraordinarias.

Carlos Álvarez Leiva, coronel médico y veterano en mil catástrofes, tuvo hace 40 años una visión de futuro que convirtió en un proyecto de vida: SAMU. Álvarez Leiva introdujo en España la primera UVI móvil y, con ella, la medicina prehospitalaria y de emergencias, creando una escuela y una filosofía de trabajo que hoy pervive.

SAMU es hoy una empresa especializada en los ámbitos de la salud y la acción social con cuatro décadas de experiencia y con presencia en toda España y a nivel internacional, en los mercados de Marruecos y de EE.UU. Una entidad de base familiar que se ha consolidado como organización de referencia en el Tercer Sector y en el ámbito sanitario, comprometida con la innovación, la sostenibilidad y el progreso social.

Para el gobierno andaluz, los profesionales de las emergencias y protección civil, pertenecientes a entidades y organismos tanto públicos como privados, han demostrado una especial motivación en el ejercicio de sus funciones en favor de la protección y seguridad individual y colectiva, en algunos casos con actuaciones meritorias muy por encima del nivel de exigencia que es de justicia reconocer, especialmente durante los últimos dos años, marcados por la pandemia del Covid-19. De ahí la creación de las Medallas al Mérito de Protección Civil.

Una actuación ejemplar

Durante su intervención en el acto, Juanma Moreno se mostró muy orgulloso de todas estas personas que cuentan con una importante valía, trayectoria y capacidad. “Gracias a todos por hacer de Andalucía una tierra solidaria, segura y digna en la que puedan vivir nuestros hijos”, destacó. “Entre ellos, a los 322 premiados por su ejemplar actuación en los momentos más difíciles de la pandemia. Auténticos ángeles de la guarda que han sido en estos dos últimos años la mirada, la mano, el apoyo y la ayuda básica en todos nuestros pueblos y ciudades”, añadió.

El presidente de la Junta de Andalucía tuvo palabras de recuerdo para Francisco Javier de Burgos, precursor de la Protección Civil en toda España y uno de los que pensó en los primeros modelos de ayuda frente a posibles catástrofes.

Entre los galardonados también destacaron los Centros de Coordinación de Emergencias como las salas de atención de llamadas de 112, que fueron premiadas por su dedicación durante la pandemia, y los grandes dispositivos como el Plan Romero y el Plan Cerro que son referentes internacionales de planificación ante grandes concentraciones humanas.

8M en SAMU

Las trabajadoras de SAMU destrozan el techo de cristal

Desde hace varios años, SAMU y su fundación se suman a la igualdad y al empoderamiento de la mujer, además de apostar porque sus directivas estén reconocidas profesionalmente y no sufran el denominado “techo de cristal”. Estas son palabras de Concepción Pérez, directora del área de Intervención Socioeducativa y de la Mujer de SAMU, el departamento más numeroso de la entidad, con más de mil empleados. Actualmente, el 74% de los trabajadores de SAMU y su fundación son mujeres y casi el 55% de los cargos directivos están ocupados también por féminas.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada año el 8 de marzo, el área que dirige Concepción Pérez junto a un grupo de trabajadoras de la entidad realizan un retrato de la figura de la mujer dentro de SAMU y el compromiso de la entidad por lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas, tal como se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la ONU.

Desde octubre de 2017, a raíz de la elaboración por parte de la empresa de un Plan de Igualdad, SAMU creó un Comité de Igualdad que desde entonces preside Maribel Álvarez Leiva. “SAMU está muy comprometido con la igualdad de oportunidades y era necesario establecer un instrumento que incorporara este compromiso en el funcionamiento y gestión diaria de la entidad”, comentaba en una entrevista publicada en Revista SAMU su presidenta, directora, además, del Área Hospitalaria.

“Lo primero que hice como presidenta de este comité fue realizar una encuesta entre los trabajadores que nos permitió saber qué opinaban sobre la igualdad en la institución y ver en qué debemos mejorar. Los resultados de esta encuesta mostraron una alta demanda en formación en igualdad por parte de los trabajadores”, señalaba Álvarez Leiva en dicha entrevista.

Recientemente, en enero, SAMU integró el departamento de la Mujer a sus áreas de intervención, creando así el área de Intervención Socioeducativa y de la Mujer, con el fin de dar un paso más en aquellos servicios vinculados a la violencia de género, el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género.

“Este proyecto nace con el firme propósito de abordar un campo en el que creemos necesario ese aporte SAMU para contribuir a esa transformación social tan necesaria”, señala Concepción Pérez. En este sentido, “Fundación SAMU despliega un amplio catálogo de prestaciones que buscan mejorar su satisfacción y reforzar su sentido de orgullo de pertenencia. El área de la Mujer en SAMU está incluida en nuestro día a día desde sus inicios, si bien ha sido a partir del incremento de las medidas de conciliación, protección e igualdad de oportunidades, cuando este área ha alcanzado un notable incremento en cuanto a actuaciones dirigidas a la verdadera igualdad entre hombres y mujeres. En la actualidad estamos elaborando un dossier y una memoria de abordaje sobre nuestra filosofía de trabajo, ejes de actuación y metodología específica en este ámbito”.

Según detalla Concepción Pérez, SAMU y su fundación trabajan el género en todos sus centros y servicios desde diferentes perspectivas: prevención de la exposición a situaciones sensibles para usuarias con historia de violencia de género (ejemplo: agrupaciones de usuarios mixtas o por género en las actividades para proteger la confidencialidad y sensibilidad de las usuarias); la detección y evaluación continua de necesidades de educación de género y necesidad de recursos complementarios o derivaciones de las personas usuarias a atenciones especializadas; formación continua de todos los profesionales en el Plan de Igualdad y Guía de Buenas Prácticas contra el Acoso Laboral y la Violencia de Género adaptados a cada colectivo que atiende la entidad; conocimiento y trabajo con el tejido asociativo y organizacional del entorno por la igualdad de género; atenciones médicas y sanitarias específicas para las usuarias, independientemente de si son minoría en el servicio; planes de atención individualizados con perspectiva de género y método de la interseccionalidad de distintos niveles de exclusión en la situación o riesgo de violencia de género (etnia, edad, ocupación, identidad sexual y de género); el uso de un lenguaje inclusivo en la comunicación visual, escrita y hablada de los centros; y penalizaciones por conductas discriminatorias estipuladas en los regímenes internos de cada servicio.

25 años al frente de la contabilidad de SAMU

Son varias las trabajadoras de SAMU que reconocen abiertamente haberse sentido apoyadas por la entidad en diferentes etapas de su vida profesional y personal, y destacan el espíritu familiar de la compañía. Rosario González Gutiérrez, Eva Fuentes o Carolina Rubio Jiménez son algunas de ellas.

Rosario González, más conocida como Chari, comenzó a trabajar en SAMU en 1995 con 25 años, de ahí que muchos compañeros utilizaran el apelativo de Charito para referirse a ella. “Me contrataron para tres meses como auxiliar administrativo. SAMU se estaba mudando a las instalaciones de Fuente del Rey (Base 7) y necesitaba una persona para organizar y archivar toda la documentación administrativa. También realicé guardias de coordinación sanitaria y trabajos de administración. Desde el primer día me involucré en todo”.

Después de estos primeros tres meses, la empresa seguía necesitando apoyo administrativo, y tras la renovación durante un año de su primer contrato, SAMU le ofrece un contrato fijo. “Al mismo tiempo, también me ofrecieron un contrato en la Diputación de Sevilla, pero decidí quedarme en SAMU y nunca me he arrepentido”, asegura Chari González. “Entré a formar parte no sólo de una empresa, sino de una familia. Así lo sentía y lo sigo sintiendo. Mi familia SAMU”.

González, hoy directora del departamento de Contabilidad de SAMU, tiene palabras de especial cariño a su “maestro, jefe y amigo” durante sus primeros años en SAMU, Ignacio Álvarez Leiva. “Nacho siempre estará en mi corazón. Él fue mi jefe en el departamento de Contabilidad durante unos tres o cuatro años, hasta que se marchó para montar su propio negocio fuera de SAMU. Fue entonces cuando quedé al frente del departamento de Contabilidad, siempre con el apoyo de la dirección financiera. Pese a mi juventud, no me dio miedo este reto, bueno un poco sí, pero siempre me he sentido apoyada por mis compañeros”.

Metódica, puntual y eficaz, estos son los adjetivos que caracterizan a Chari González. “Marca de la casa, como dice mi jefe”, señala esta mujer. “Desde que entré en SAMU he procurado involucrarme en todo: coordinación sanitaria, docencia, la revista SAMU, dispositivos sanitarios (como las guardias en Isla Mágica), ayudar en misiones humanitarias, mudanzas, muchas mudanzas…”

La directora del departamento de Contabilidad explica que durante estos 25 años se ha casado, ha sido madre y ha vivido importantes tragedias familiares, como la pérdida de un hermano. “En todos estos momentos, la familia SAMU, encabezada por el doctor Carlos Álvarez Leiva, mi jefe, ha estado conmigo, nunca me he sentido sola. En lo bueno y en la malo, como dije antes, es mi familia. Y yo he procurado también, aparte de en lo laboral, personalmente estar con ellos”.

“Como mujer luchadora, hay momentos en la vida que te hacen ser más fuerte. Recientemente, he pasado por un duro tratamiento de seis meses para combatir un cáncer de ovario y he intentado ser lo más fuerte posible, pero hay momentos de debilidad, quizás ahora más que en todo el proceso. Pese a mi enfermedad, he estado pendiente de mi trabajo en todo momento, ya que me servía de válvula de escape. Todo ha sido posible gracias a la ayuda de mi gran equipo, la gran mayoría mujeres. Estoy muy orgullosa de todos ellos”. El pasado octubre, Chari González volvió a su rutina laboral una vez finalizado el tratamiento: “Lo importante son las ganas porque mis ganas, ganan”.

Eva Fuentes y Carolina Rubio no son tan veteranas como Chari González, más bien lo contrario. La primera de ellas empezó a trabajar en SAMU en 2019, y la segunda, hace casi cuatro años, pero ambas destacan el apoyo recibido por parte de la empresa.

“Siempre digo que entrar a trabajar en SAMU fue una gran suerte, me tocó la lotería. Yo tenía 48 años y con esa edad es muy difícil que una empresa te contrate. Con esa edad, nadie apuesta por ti, excepto SAMU”, exclama Eva Fuentes, que trabaja en el ámbito de la justificación de proyectos y subvenciones dentro del departamento de Desarrollo de SAMU. Durante varios años, Fuentes trabajó en una consultoría que quebró en 2012. “Tras cerrar la empresa en la que trabajaba, tuve que buscarme la vida y emprender para seguir adelante. Fueron años muy duros y, en 2019, SAMU me ofreció un contrato a media jornada”. El incremento de actividad y proyectos por parte de SAMU hizo que al año Eva Fuentes recibiera una oferta de un contrato a jornada completa.

“He tenido mucha suerte. Me he sentido acogida y apoyada desde el primer día. SAMU no solo valora el lado profesional de sus trabajadores, también lo humano”, anota Eva Fuentes. “Mi idea es quedarme aquí hasta que me echen”.

“Siento que puedo progresar en la empresa”

Carolina Rubio, por otro lado, trabaja en SAMU desde hace cuatro años, concretamente, dentro del departamento de Contabilidad. “Menos el director financiero, Diego Gallardo, el resto de las personas que formamos el equipo de contabilidad y finanzas somos mujeres”, comenta Rubio. “Desde el primer día me sentí muy cómoda en esta empresa, que apuesta mucho por la mujer, especialmente en labores de gestión. Profesionalmente, me siento bastante realizada. En estos cuatro años, he experimentado un progreso profesional muy significativo y siento que puedo progresar dentro de la empresa”.

Carolina Rubio, madre de dos hijos, destaca la importancia que SAMU da a la formación de sus trabajadores. “En estos cuatro años he adquirido mucha experiencia y he recibido también mucha formación. Para mí, esto último es muy importante para no estancarme, y SAMU se preocupa por las necesidades formativas de sus empleados”.

Tatiana Laborde, coordinadora de los proyectos de SAMU en EEUU

Tatiana Laborde, coordinadora de los proyectos de SAMU en EEUU: “Como inmigrante, sé lo difícil que es integrarse en EEUU”

Tatiana Laborde (Bogotá, Colombia, 1984) comenzó a trabajar con SAMU en 2018 gestionando las redes sociales para SAMU First Response. Hoy, lidera las operaciones que SAMU lleva a cabo en Estados Unidos, como el recién estrenado centro de acogida de menores Island Condos, en Washington DC

—En 2018, SAMU Foundation abrió su primera oficina en Washington D.C. (EE.UU.) con el fin de captar fondos para sus misiones humanitarias. Tres años después, la entidad ha logrado hacerse un hueco en EEUU a través de SAMU First Response y está gestionando su primer centro de acogida de menores. ¿Cuándo entró usted a trabajar en este proyecto internacional de SAMU?
—Comencé a trabajar con SAMU en febrero de 2018 gestionando las redes sociales para SAMU First Response, la filial que la entidad tiene en Estados Unidos. Mi papel inicial fue muy básico, pero gestionando las redes aprendí mucho sobre los proyectos que SAMU tiene en España. Desde un principio, me interesó muchísimo el trabajo que la entidad realiza con los menores no acompañados, sobre todo, porque existían muchas similitudes con las necesidades de apoyo que este colectivo tiene en Estados Unidos. Ahora, lidero los esfuerzos para abrir operaciones en Estados Unidos, diseñando la estrategia de servicios y recaudación de fondos.

—¿Cómo conoció SAMU y su labor?
—Conocí SAMU a través de Juan González de Escalada, director del área de Emergencias de SAMU, que es muy amigo de mi esposo. Recuerdo que en nuestro primer viaje a España en el 2009 visitamos Sevilla y conocimos las oficinas de la entidad en la Isla de la Cartuja. En ese viaje también me enamoré de Sevilla y su linda gente.

—Desde la pasada primavera, SAMU First Response trabaja en la posibilidad de abrir un recurso en EEUU para acoger a menores inmigrantes, un reto que ha logrado alcanzar a través de Island Condos. ¿Cómo surge este proyecto?
— Island Condos es el primer recurso de SAMU First Response y se encuentra en Washington DC. Es un edificio habilitado para atender las necesidades de menores no acompañados mientras trabajamos en el proceso para su reunificación familiar. Este proyecto ha sido impulsado por la dirección de SAMU, que vio la gran necesidad que existía en Estados Unidos de apoyo a los menores no acompañados en este país. A partir de ahí, se creó un equipo de trabajo para identificar oportunidades y cómo podíamos llevar a cabo operaciones en Estados Unidos. En ese momento, mis funciones eran gestionar y perfilar la web y las redes sociales de SAMU First Response para esta nueva misión, pero como éste es un tema de alto interés para mí, pedí ampliar mi papel dentro del proyecto y así llegamos a donde estamos hoy.

—¿Ya han llegado los primeros menores al centro?
—El proceso en Estados Unidos es bastante diferente al de España. Hay una serie de permisos que tienen que ser emitidos antes de recibir menores. Igualmente, tenemos que hacer un proceso de licitación con el Gobierno, el cual es muy minucioso y específico en cuanto al desarrollo y el funcionamiento del centro. En este momento estamos en la etapa final de la licencia en Washington y acabamos de pasar la solicitud de licitación con el Gobierno. Esperamos darles la bienvenida a los jóvenes en el segundo semestre del año.

—¿Cuál es el perfil de los menores a los que va dirigido este recurso?
—Esperamos recibir jóvenes entre 13 y 17 años. La gran mayoría llegan de lo que se conoce como northern triangle, que son Honduras, Guatemala y El Salvador.

—¿Cuál es la finalidad de este centro?
—Nuestro primer objetivo es lograr la reunificación familiar de estos jóvenes en el menor tiempo posible. Queremos que este tiempo no sea mayor a 30 días. Mientras los menores estén en el centro, van a recibir atención psicológica y médica, se comenzarán los procesos legales para su caso migratorio y recibirán escolarización dentro del centro. En el edificio hemos habilitado dos aulas para impartir clase y espacios para los trabajadores sociales y clínicos.

—SAMU First Response lleva meses trabajando para hacerse un hueco en EEUU. ¿Cómo se siente ahora que habéis conseguido el objetivo? 
—Este es solo otro hito en el camino. El recurso ya está listo, pero nos quedan un par de pasos más antes de poder comenzar a prestar servicios. Seguimos trabajando con mucha ilusión para llegar a ese punto.

—¿Cuáles han sido las principales dificultades con las que os habéis encontrado?
—Ha sido un proceso lleno de momentos de aprendizaje y adaptación. Hemos conocido entidades muy importantes especializadas en la atención a los colectivos más vulnerables. Estas entidades y organizaciones nos han dado la mano y han compartido con nosotros conocimiento. En este proceso también ha sido muy importante la gran labor de SAMU en sus centros de menores de España y su gran capacidad de innovación.

—¿Cuál es el futuro de SAMU First Response?
—A corto plazo, queremos recibir al primer grupo de menores y dedicar un año a operaciones en nuestra primera iniciativa SAMU Island Condos. En el segundo año, esperamos abrir un segundo centro e ir creciendo de manera progresiva y sostenible. Al mismo tiempo, seguiremos explorando oportunidades para prestar servicios a comunidades vulnerables.

—¿Cuántas personas forman el equipo de SAMU en EEUU?
—El equipo de SAMU First Response en Estados Unidos lo formamos tres personas, aunque contamos con un gran equipo de apoyo de SAMU en España, que son nuestra roca en cuanto a conocimiento e implementación de proyectos en el país.

—¿Qué supone este proyecto para usted?
—Este proyecto es extremadamente importante para mí. Como inmigrante que soy, conozco las dificultades que estas personas encuentran durante su integración en la sociedad norteamericana, aunque es cierto que mi proceso fue muy privilegiado. Siempre me ha interesado mucho el trabajo con la comunidad inmigrante, en cuanto a educación, identidad y al conocimiento y defensa de nuestros derechos. La situación de los menores en los centros de detención en el país me ha afectado mucho y mi familia lleva tiempo buscando la manera de ayudar a esta población tan vulnerable.

—Tras la llegada masiva de inmigrantes este verano a EEUU, ¿cuál es la situación actual?
—La llegada masiva de inmigrantes a Estados Unidos es algo muy cíclico. Todas las primaveras hay un incremento importante en la llegada de inmigrantes al país. Esto responde mucho a la situación económica y política de los países de origen. Como ejemplo, en enero de este año llegaron a Estados Unidos mil menores más con respecto al mes anterior, por eso lo importante es estar listos para poder ofrecer el mejor servicio a esta población tan necesitada.