Rochelambert: Construir un hogar en plena pandemia

Fundación SAMU participa junto con otras administraciones, entidades e instituciones sociales en el desarrollo del dispositivo de atención social puesto en marcha por el Ayuntamiento de Sevilla para dar respuesta a las necesidades generadas por la pandemia.

Este dispositivo social se basa en tres grandes líneas de actuación: ayuda a domicilio, ayuda alimentaria y asistencia a personas sin hogar. Este último programa cuenta con 700 plazas distribuidas entre tres pabellones deportivos, uno de los cuales, en el barrio sevillano de Rochelambert, está gestionado por SAMU.

“Nos llamaron desde el Ayuntamiento para que levantáramos un hogar para las personas sin techo para que pudieran cobijarse en estos días de confinamiento. En el momento en el que recibimos la llamada, pusimos en movimiento nuestra logística”, cuenta Borja González de Escalada, vicepresidente de Fundación SAMU y responsable del recurso de Rochelambert.

“En sólo 24 horas ya estábamos listos para recibir a los primeros usuarios. El catering con la comida preparada, las camas montadas con sus sábanas y mantas, toallas, productos de higiene… Y a las 48 horas, las personas del recurso ya podían disfrutar de televisor, lavadora, secadora y diferentes actividades de ocio. Desde entonces, nuestro objetivo principal ha sido mejorar día a día el confort de estas personas”, continúa el responsable del recurso.

Borja González de Escalada recuerda que SAMU tiene una amplia experiencia en la puesta en marcha de recursos en un tiempo récord, especialmente en lo que respecta a centros de menores.
“Nuestro trabajo nos ha permitido desde hace dos años crear una red de proveedores de todo tipo por toda España que nos ayuda mucho en estos casos de emergencias y en los que tenemos que abrir un recurso de forma exprés”, señala González de Escalada. “Tenemos un proveedor de ropa que en menos de 24 horas nos envía material a cualquier punto de España, por ejemplo. Además, en nuestra base logística contamos con mobiliario, así como camas y colchones, y tenemos una lavandería propia”.

El responsable de este recurso dirigido a personas sin hogar reconoce que una de las mayores dificultades que se han encontrado a la hora de poner en marcha este centro provisional ha sido la configuración del equipo de profesionales en pleno estado de alarma y confinamiento. “No ha sido fácil porque, además del estado de alarma, muchas personas no se veían capacitadas para trabajar con este tipo de colectivo, que, en muchas ocasiones, sufren adiciones, patologías o resultan conflictivos”.

El equipo de SAMU al frente de este dispositivo de Rochelambert está formado por 35 profesionales y 10 voluntarios. Son personas del ámbito sociosanitario, como trabajadores sociales, auxiliares de clínica, técnicos de emergencias y auxiliares técnicos educativos. Este centro cuenta con 60 plazas pero, si las circunstancias lo requieren, puede ampliarse hasta 100.

“Las personas que atendemos en este recurso han resultado ser muy tranquilas, colaboradoras y agradables. No hemos tenido ningún incidente ni conflicto hasta la fecha. Ellos colaboran mucho en lo que se refiere a la limpieza y la lavandería”, apunta Borja González de Escalada. “Hay que tener en cuenta que son personas que llevan mucho tiempo viviendo en la calle. A muchos les resulta muy complicado estar confinados y adaptarse a esta situación. Por eso no son pocos los que llegan y se marchan al poco tiempo”.

Además de cubrir las necesidades de estas personas, el equipo de SAMU realiza labores de apoyo como acompañamiento médico, trámites administrativos e incluso búsqueda de empleo. También se llevan a cabo talleres ocupacionales y se busca conceder tareas y responsabilidades a los usuarios para facilitar su estancia.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la delegación de salud, ha realizado a todo el personal de SAMU que trabaja en este recurso las pruebas pertinentes para comprobar si han sido infectados por el virus Covid-19, ya que se desconoce el estado de salud de las personas que acuden a este centro. Todos han dado negativo. “No tenemos la posibilidad de realizar pruebas a todas las personas que llegan al centro. Si tenemos alguna sospecha, enviamos a esta persona a una zona de aislamiento y la confinamos allí, donde está al cuidado de profesionales con equipos especiales de protección”, explica Borja González de Escalada.

Recientemente, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, junto a los delegados de Bienestar Social y Empleo, Juan Manuel Flores; Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera; y Transición Ecológica y Deportes, David Guevara, visitaron estas instalaciones para reconocer y destacar el trabajo realizado por SAMU.

Hasta el 20 de abril, el programa de atención a personas sin hogar había atendido a 629 personas en los tres dispositivos gestionados por el Ayuntamiento a través del Instituto Municipal de Deportes y Bienestar Social, SAMU y Cruz Roja.

En el Hotel Alcora frente al coronavirus: un alta, una victoria

EL 27 de marzo, el Hotel Ilunion Alcora, en San Juan de Aznalfarache (Sevilla), pasó de ser un alojamiento turístico a convertirse en un centro asistencial medicalizado para ancianos afectados por el Covid-19 y procedentes de diferentes residencias de mayores de Sevilla. SAMU se ha volcado en una de sus misiones más complejas y emotivas, en la que han participado 109 compañeros y que finalizó el 3 de mayo con 64 altas registradas. Ésta es la historia de cómo el Hotel Alcora se convirtió en la última esperanza para muchas personas mayores en su lucha contra el coronavirus.

En un tiempo récord, el equipo de SAMU logró levantar, por orden de la Junta de Andalucía, un centro asistencial con cinco salas medicalizadas, boxes de cuidados intensivos y habitaciones habilitadas para el descanso del propio personal sanitario. “El 27 de marzo por la mañana empezamos a montar el centro y esa misma tarde llegaron los primeros pacientes. Estuvimos recibiendo pacientes hasta las cinco de la mañana”, recuerda la enfermera Saray Toro Gutiérrez, miembro del equipo de coordinación y mando de este dispositivo junto con las enfermeras Clara Buzón García y Andrea Luis Castillo.

Este recurso tiene capacidad para un total de 110 pacientes distribuidos en distintas salas, según su nivel de dependencia para el desarrollo de las actividades básicas de la vida diaria. Aquí trabajan 109 profesionales, entre personal de mando y control, cocineros, técnicos de emergencias sanitarias (TES), técnicos de cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), enfermeros, médicos, personal de limpieza, logistas y personal de bioseguridad.

“Estos últimos son una figura muy importante, ya que velan por la protección de todo el personal asegurando una correcta colocación de los equipos de protección individual (EPIS) y vigilando durante el proceso de retirada para asegurar la exquisita descontaminación del personal”, explica Saray Toro.

La enfermera reconoce que los primeros días fueron “caóticos”. “Nuestros mayores esfuerzos iban destinados a la logística, la organización y dotación de todos los recursos materiales y personales. La gestión de los residuos y la atención a los familiares fueron los puntos clave y más importantes en el arranque de este dispositivo”, señala la especialista. “Desde el primer día establecimos un protocolo de limpieza tanto en ‘zona limpia’ como en ‘zona contaminada’ ya que siempre hemos tenido claro que la higiene y desinfección era primordial e indispensable en un medio como éste”.

La principal dificultad con la que se ha encontrado el equipo de SAMU fue trabajar con una patología nueva y prácticamente desconocida como es el Covid-19. “Nuestros primeros esfuerzos, antes de la entrada de los pacientes, estuvieron destinados a la correcta sectorización de todo el espacio en zona limpia, zona templada y zona contaminada. A esto le sumamos la formación previa de todo el personal en la colocación y retirada de EPI (Equipos de Protección Individual), lo que supuso un esfuerzo importante de nuestros compañeros”, relata Saray Toro.

“Con el dispositivo ya en marcha, todos tuvimos que adaptarnos al entorno y a la comunicación a través de walkie talkie entre el personal de las salas y el puesto de mando. En una situación como ésta, una comunicación exquisita y detallada es clave para prever contratiempos y necesidades. Las dificultades con las que nos fuimos encontrando se fueron subsanando con la colaboración del gabinete de crisis, que está integrado, entre otros, por el doctor Carlos Álvarez Leiva, fundador de SAMU, con el cual tenemos telecomunicación las 24 horas del día, todos los días de la semana”, continúa la enfermera. “El gabinete de crisis es un pilar fundamental para todas las personas que estamos en primera línea, ya que además de ofrecernos su apoyo constante, realiza funciones esenciales de gestión”.

Todos los pacientes del Hotel Alcora son personas mayores. Su edad media ronda los 84 años. Algunos son totalmente autónomos y están orientados pero también existe otro grupo de pacientes que son grandes dependientes y que necesitan asistencia para todas las actividades básicas del día a día. “El trato con los pacientes es muy gratificante. Intentamos ser lo más cercanos posible siendo conscientes del miedo o la angustia que puede generar el EPI y el estar en un entorno desconocido”, señala Saray Toro.

Pese a las adversidades, el trabajo duro, el esfuerzo y el desánimo que supone el fallecimiento de algún paciente, hay algo que les impulsa y les motiva día a día: las altas médicas. Durante el tiempo de actividad de este recurso, 64 ancianos han superado el coronavirus y han regresado a casa con sus familiares o a sus residencias de origen.

“Cada alta es una celebración, un aplauso a la salida del paciente, una batalla más ganada. Es un momento muy emocionante. Todo el personal lo vive con mucha ilusión y alegría. Las altas médicas son el resultado del esfuerzo y el trabajo de todo el equipo. Ver a los pacientes sonreír y emocionarse es la mejor recompensa a nuestro esfuerzo”, narra Saray Toro, uno de los tres mandos del dispositivo. “Los pacientes salen agradecidos e ilusionados por poder, por fin, conocernos y ponernos caras. Hay que tener en cuenta que hasta ese momento sólo nos han visto con el EPI puesto y sólo nos reconocen por la voz y los ojos a través de las gafas y la pantalla de protección. Nos cuentan que llegaron con miedos e incertidumbre y que aquí, aparte de cuidarles y curarles, hemos conseguido que se evadan de la situación”.

Una de las preocupaciones del equipo de SAMU ha sido la gestión de la angustia de los pacientes. Desde el primer día trabajan en este aspecto. Para ello, se realizan actividades que favorecen la estimulación cognitiva. Además, cuentan con la colaboración de una fisioterapeuta que ayuda a la estimulación física de los pacientes y realiza fisioterapia respiratoria que favorece la evolución favorable de la patología en cuestión.

“Los fines de semana, además de un acto religioso los domingos, intentamos realizar alguna actividad lúdica. Este sábado hemos tenido un almuerzo especial en honor al inicio de la Feria de Abril. Los pacientes han comido pescado en un entorno lúdico en el que se ha recreado una caseta de feria con farolillos y sevillanas”, relata la enfermera.

En otra ocasión, Manuel Muñoz, un exalumno de Escuela SAMU, exconcursante del programa de televisión La Voz y miembro del equipo asistencial, cantó y tocó la guitarra para los mayores. “Para los pacientes fue una bocanada de aire fresco, marcó un antes y un después en el estado anímico tanto de los pacientes como del personal. Fue un momento emotivo y muy positivo para todos”, recuerda Saray Toro.

Especial importancia tienen también las videollamadas a los familiares, que ayudan a mantener el contacto y a que tanto los pacientes como sus allegados se tranquilicen al poder comunicarse.
La enfermera Saray Toro reconoce que poder coordinar in situ este dispositivo junto a sus compañeras Clara Buzón García y Andrea Luis Castillo está siendo “una experiencia gratificante y enriquecedora pese a lo difícil de la situación”.

“Las tres nos atrevemos a confirmar todas seremos distintas después de esta experiencia. Hemos crecido mucho tanto profesional como personalmente”, sostiene.

Los profesionales del Hotel Alcora han trabajado más de un mes intensamente, pero han tenido claro su objetivo. “Tenemos un equipo con un alto nivel de profesionalidad, valentía y humanidad. Y pese a todas las dificultades que hemos ido sorteando, las fuerzas del grupo se han mantenido e incluso han crecido”, subraya Toro. “La mejoría clínica de los pacientes, las altas médicas, la coordinación y el trabajo del grupo para seguir mejorando día a día es algo que nos alimenta y nos ha mantenido fuertes”.

Carlos Álvarez Leiva, presidente de la Fundación SAMU: Reflexiones sobre la gestión del Covid-19

La gestión de una crisis es un compendio de actuaciones estratégicas, tácticas y logísticas encaminadas a disminuir el daño de un peligro presente. La visión global determina los esfuerzos de dirección, coordinación, mando y control, elementos clave de la solución, sin olvidar algunos principios básicos como la necesidad de priorizar sin ambages (lo primero es lo primero, lo segundo es lo segundo y lo tercero es lo tercero) y tener presente que decidir es una cosa y mandar es otra (en este caso deberán ser decisiones técnicas seguidas de mandatos políticos). El daño final que determine una pandemia depende de las características del agente agresor y de la vulnerabilidad de nuestro sistema.

Cualquier crisis, en el momento de su presentación, produce una doble curva antagónica que coincide con un aumento fulgurante de la demanda y el agotamiento en paralelo de los recursos. A saber, mascarillas, desinfectantes, equipos de protección, agotamiento de recursos humanos y mucho más.

Estas tendencias evolucionan hasta un punto crítico de máximos y mínimos que tienden siempre al restablecimiento del equilibrio anterior o a la destrucción total (entropía), que evidentemente es algo que no va a ocurrir en nuestro caso. Esto siempre quiere decir que la crisis es temporal. Y esto es muy importante.

Las necesidades son cronológicamente superpuestas y diferentes, y la respuesta se va modulando en virtud de múltiples factores organizativos, logísticos y asistenciales, buscando volver al punto de equilibrio inicial.

De este análisis extraemos que nuestra vulnerabilidad es multifactorial y que debemos trabajar en su neutralización con medidas progresivas que tiendan a devolvernos, en el menor tiempo posible, a la normalidad.

La resiliencia es la clave. Está en función de nuestras capacidades de respuesta reforzada al problema, y ello pasa por la protección que podamos prestar a las poblaciones de riesgo y, sobre todo, a los que están sanos.

Nuestra sociedad tiene un sistema de vida saludable, conviene recordarlo, por primitivo que parezca, porque el resultado de una agresión, aún con el mismo factor de daño, es diferente según donde ocurra. No tiene el mismo efecto un terremoto en el desierto que en una población con mar, por ejemplo, y masificada, siendo el mismo terremoto.

En nuestra capacidad de absorción figuran hábitos de vida e higiene con grandes consumos de agua, alimentación con tendencia al sobrepeso y una infraestructuras de salud catalogadas entre las mejores del mundo.

Ahora solo estamos en un momento de tensión del sistema, de un sistema que es reversible gracias a la elasticidad que le confieren nuestras capacidades tanto de recursos humano como técnicos. Esta crisis tiene sus días contados y pasará. Hemos de procurar que las curvas de tendencia se aplanen, ganar tiempo para la gestión, tiempo para la retroalimentación, disminuyendo los picos de críticos, de forman que podamos ir adecuando la oferta a la demanda.

Es importante trasladar tranquilidad gesticular, con actuaciones concretas y entendibles. Sabemos lo que está ocurriendo y lo que está por venir. Eso tranquiliza porque absorbe incertidumbre ante el ciudadano.

El sistema de gestión impuesto por el Gobierno es adecuado, con un proceso de liderazgo rotatorio, según el momento y el estado del problema, con una visión del conjunto y una delegación responsable de funciones de mando y control, con un único elemento de decisión. Aunque ese único elemento pueda estar contestado, tampoco podemos olvidar que otro principio básico en la gestión de crisis es que es mejor que mande uno mal a que manden dos bien.

Expuesta esta Teoría de la Vulnerabilidad, la aplicación concreta de la misma a nuestro caso pasa por la exposición clara de que tenemos el control de la situación, sin menospreciar las tensiones de momentos. Todo obedece a una dinámica demostrada científicamente con un patrón evolutivo conformado.

Proteger a las personas de riesgo y reforzar “los recursos llave” son la única respuesta adecuada, sin paliativos, con decisiones serenas, inapelables y aplicando una disciplina militar en el cumplimiento de lo mandatado. Insisto: sin paliativos. Es un momento de crisis global.

La respuesta hospitalaria debe adecuarse a la medicina de guerra, con triaje adaptado y economía de los recursos existentes. Lo mejor para los pacientes más graves (salvables), con lo que se asegura la supervivencia de la mayoría, hasta que en un segundo tiempo lleguemos al resto con capacidades reabastecidas.

El triaje se inicia en la casa de cada uno. Al hospital solo se puede acudir en circunstancias excepcionales. Los hospitales solo pueden admitir a pacientes con riesgo de vida, salvables. Y debemos hacerlo con la serenidad y el convencimiento de que son unas medidas temporales, en beneficio de la comunidad.

Otras actuaciones necesarias son aplazar intervenciones no críticas y configurar un pool único entre los servicios de anestesia y cuidados críticos para aumentar la capacidad de dar soporte de vida temporal a pacientes críticos y además disminuir la presencia física de personal “llave” en el centro.

Hemos de preservar recursos para tener elementos en reserva. Agotarlos es un error con graves consecuencias.

No son tiempos de consenso. Son tiempos de decisiones no siempre bien comprendidas pero tomadas con el convencimiento de que la gestión de una crisis obedece a unos patrones fijos y predeterminados.

Esta pandemia pasará, dejando como principal secuela la evidencia de la fragilidad de la aldea global o su fortaleza, depende en gran parte de la gestión técnica que permitan los políticos.

Captación de voluntarios: Una barrera solidaria contra la incertidumbre

En una nueva acción para luchar contra la propagación del coronavirus Covid-19 en España, SAMU a través de su Fundación, hizo el domingo 22 de marzo un llamamiento público para reclutar voluntarios de diferentes categorías profesionales. En sólo dos días, más de 600 personas respondieron a la convocatoria, que se ha convertido en un enorme éxito.

De todos los candidatos presentados, SAMU ha seleccionado a 60 voluntarios, en función de criterios de idoneidad, pertenecientes a los siguientes perfiles: médicos, enfermeros, técnicos de emergencias sanitarias, auxiliares de clínica, farmacia, estudiantes de Medicina, especialistas en logística, psicólogos, educadores, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, conductores, personal de mantenimiento, costureras y monitores.

Fundación SAMU ha habilitado un centro de recepción de voluntarios en la Escuela SAMU de Gelves (Sevilla). En grupos reducidos de en torno a diez voluntarios al día y con las máximas medidas de protección para garantizar la seguridad, los voluntarios van pasando por las instalaciones de la Escuela para recibir formación en autoprotección con el objetivo de que puedan incorporarse cuanto antes a las diferentes labores asignadas dentro de la organización.

La formación que reciben estos voluntarios va desde el esencial lavado de manos hasta cómo ponerse y, lo que es más importante, cómo quitarse sin contaminarse un equipo de protección individual. Aquellos voluntarios con un perfil sanitario reciben una formación más específica a modo de recordatorio de sus propios conocimientos.

Una vez formados, estos voluntarios se están incorporando a un retén al que recurrirá SAMU en el caso de que sea necesario personal para las distintas misiones de la organización, como traslado de pacientes, funciones logísticas o apoyo psicológico, entre otras acciones.

“Nos estamos preparando para una situación que puede empeorar. Todos deseamos que, en los días venideros, la situación mejore, especialmente en Andalucía. Pero SAMU, como institución, está trabajando también en otras comunidades como Madrid, donde la crisis se complica por momentos. Tenemos un equipo de profesionales trabajando ya allí, pero a veces éstos necesitan apoyo”, señala Carlos González de Escalada, director general de SAMU. “Esta formación es fundamental para preservar la seguridad de los voluntarios”.

SAMU agradece a todos los voluntarios su respuesta y ha hecho un nuevo llamamiento para seguir reclutando los perfiles más demandados: profesionales sanitarios o estudiantes de Medicina, de Enfermería, cuidados auxiliares de enfermería, auxiliares de geriatría, cuidadores, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y logistas-conductores.

“Todo voluntariado y ayuda es bienvenida en estos momentos de crisis en los que es necesaria la implicación total de la sociedad. El proceso de selección continúa abierto a través de seleccion@samu.es”, apuntan desde Escuela SAMU.

Mascarillas SAMU

El taller de mascarillas de SAMU: todos en acción contra el coronavirus

Ante la situación general de desabastecimiento de mascarillas y equipos de protección individual, SAMU ha dado un paso rápido y decidido en la búsqueda de soluciones concretas para la crisis con la habilitación exprés de un taller de fabricación de este tipo de recursos dirigidos tanto a la propia organización como a diferentes entidades que los requieran.

El 18 de marzo, solo cuatro días después de la implementación del estado de alarma en nuestro país, la entidad abrió una convocatoria de empleo para seleccionar a seis personas con experiencia en la costura industrial y con altos niveles de conocimientos y experiencia en el traslado de patrones. Solo dos días después, el viernes 20 de marzo, las seis expertas seleccionadas estaban produciendo a jornada completa las primeras mascarillas en las instalaciones de Escuela SAMU en Gelves (Sevilla). Una semana después, al cierre de esta revista, el equipo ya estaba formado por doce profesionales, todas mujeres con una enorme pericia e implicación, y la producción se situaba en 500 unidades diarias.

Borja González, vicepresidente de Fundación SAMU, ha explicado que los primeros días fueron de pruebas constantes: materiales, tallas, diseños y patrones para hacer la mascarilla más cómoda y práctica posible.

“Es un taller con finalidad altruista pensado para aliviar la escasez de equipos frente a la crisis del coronavirus”, ha señalado. Las mascarillas no serán comercializadas ni tampoco destinadas a uso sanitario. “Teníamos tanta necesidad dentro de la propia entidad, que hemos distribuido las primeras remesas en nuestro equipo a lo largo y ancho del país. Ha sido un pequeño respiro para todos, puesto que se trata de un primer medio de protección para personas que están en entornos de riesgo constante. Después hemos empezado a distribuir a otras entidades, y la acogida es excepcional”.

Las mascarillas son 100% algodón, lavables y reciclables, fabricadas con un material muy agradable que permite llevarlas todo el día con comodidad. El objetivo es producir entre 3.000 y 5.000 mascarillas cada mes con el sello de Fundación SAMU.

SAMU, al frente del Hotel Alcora Sevilla en la lucha contra el Covid-19

Dentro de las acciones llevadas a cabo por SAMU durante los últimos días, la entidad se ha encargado de habilitar un centro asistencial medicalizado para ancianos afectados por coronavirus en el Hotel Ilunion Alcora Sevilla, en San Juan de Aznalfarache.

Estas instalaciones, al igual que otras en La Línea (Cádiz), Granada y Málaga, forman parte del refuerzo sanitario acordado por el Consejo de Gobierno de la Junta para atender a ancianos procedentes de residencias que no reúnen las condiciones médicas necesarias para su atención en esta crisis.

El equipo de SAMU montó en tiempo récord un centro asistencial con cinco salas medicalizadas, boxes de cuidados intensivos y habitaciones habilitadas para el descanso del propio personal sanitario. El hotel es propiedad de la cadena Ilunion, del grupo social ONCE. Tanto la cadena hotelera como el Ayuntamiento de San Juan se han volcado con SAMU en hacer realidad este proyecto.

Más de 120 profesionales y voluntarios de SAMU para garantizar la seguridad de la XXXVI Zúrich Maratón de Sevilla

Por decimotercer año, SAMU se encargará de la cobertura sanitaria de primera intervención de la XXXVI Zúrich Maratón de Sevilla, que se celebra el domingo 23 de febrero en la ciudad y en la que participarán más de 13.500 corredores.

El dispositivo de SAMU movilizará a un total de 124 profesionales entre médicos, enfermeros, fisioterapeutas y profesionales de la sanidad y de las urgencias y emergencias, que proporcionarán servicio en distintas funciones organizativas, logísticas y asistenciales de la carrera.

La cobertura contará con infraestructuras portátiles y recursos móviles. En cuanto a infraestructuras portátiles, éstas se localizarán en el entorno de la zona de meta, en el Conservatorio de Danza Antonio Ruiz Soler de Sevilla, a través de un servicio clínico de tiendas de campaña con equipamientos avanzados. En cuanto a los dispositivos móviles, se prestará cobertura a la carrera a través de diez unidades móviles de Soporte Vital Avanzado, tres equipos de Coordinación Avanzada, dos ambulancias de Soporte Vital Básico, tres Vehículos de Intervención Rápida, cinco motocicletas, un vehículo eléctrico un autobús y dos camiones.

En total, 29 recursos asistenciales, así como 19 puntos de desfibrilación temprana, distribuidos a lo largo de los 42 kilómetros de la carrera, y ocho puntos médicos periféricos, cada cinco kilómetros del trazado.

El dispositivo de atención desplegado por SAMU está altamente capacitado y experimentado en la asistencia de grandes eventos y adiestrado para intervenir en cualquier escenario de máxima peligrosidad.

El operativo de emergencias de SAMU estará desde las seis y media de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Todo el dispositivo, un año más, estará bajo la dirección médica del Dr. Carlos Leiva Álvarez, quien coordinará el trabajo de las tres jefaturas del dispositivo: Logística, Operaciones Sanitarias y Transmisiones.

SAMU también es la responsable de desarrollar el Plan de Autoprotección para asegurar la alerta, movilización y coordinación de los medios humanos y materiales disponibles a fin de garantizar una respuesta rápida y eficaz en las situaciones de emergencias, evitar improvisaciones y minimizar los efectos nocivos que puedan producirse sobre las personas y sus bienes durante esta carrera, organizada por el Ayuntamiento de Sevilla y Motorpress Ibérica.

SAMU Canarias

La marca SAMU se consolida en las Islas Canarias

SAMU aterrizó en Canarias hace apenas unos meses dispuesto a ofrecer desde el comienzo los altos criterios de calidad que caracterizan su servicio. La apuesta ya está ofreciendo resultados. “Hemos tenido una progresión exponencial, y va a más”, señala José Juan Quintana, delegado de SAMU en Canarias. La presencia de la empresa en las Islas ya ocupa tres frentes: el centro para personas con discapacidad intelectual y/o trastorno mental Hogar San Lázaro, el centro de atención a personas dependientes por discapacidad física El Sauzal y el servicio de transporte sanitario, sector en el que SAMU acumula cuatro décadas de experiencia desde su fundación en 1981.

Hogar San Lázaro

Su primer gran reto llegó con una llamada. El Diputado del Común (que realiza en Canarias un trabajo similar al Defensor del Pueblo) pidió a SAMU que se hiciera cargo de Hogar San Lázaro porque la anterior gestora del centro iba a abandonarlo dejando desasistidos a los 16 usuarios que entonces lo ocupaban. Se trata de un centro para personas con discapacidad intelectual y/o trastorno mental de grado 1 y 2.

SAMU ofreció asistencia inmediata y hoy el Hogar San Lázaro puede acoger a hasta 17 usuarios, con los altos estándares de calidad y bienestar que caracterizan a SAMU Wellness. “Nuestro proyecto está basado en que se respire armonía y paz. La idea de San Lázaro es la de ser una familia. Que se sientan cómodos y seguros”, explica Quintana.

No fue sencillo. Hogar San Lázaro presta asistencia a perfiles de gran dependencia, seguimiento de alimentación y de farmacología pautada. Doce de las plazas, destinadas al servicio de respiro familiar, son concertadas con el Instituto Sociosanitario de Canarias. Además, SAMU se encontró con un centro muy degradado. José Juan Quintana recuerda que el cambio ha sido “espectacular”. Fue necesaria una inversión que rondó los 20.000 euros: “Faltaba mobiliario, las paredes estaban negras, no se respiraba el espíritu de limpieza, el material estaba caducado y en desuso y la farmacología no se daba con seguimiento”. Todo eso ha cambiado de manera radical.

Centro de El Sauzal

Desde mediados de enero, SAMU presta también el servicio de atención sociosanitaria en el centro de atención de personas en situación de dependencia derivada de discapacidad física de El Sauzal (Tenerife). Se trata de un centro de día y ocupacional, con servicios de enfermería, terapia ocupacional, trabajo social, atención psicológica, logopedia o integración social, entre otros, de los que disfrutan 32 usuarios internos y 40 temporales.

SAMU ha asumido de manera integral la gestión del centro, subrogando a unos 50 trabajadores procedentes de la empresa que venía prestando los servicios, que han experimentado una mejora notable en sus condiciones laborales. Desde que SAMU asumió sus contratos les aplica el nuevo convenio de discapacidad, lo que ha supuesto una mejora salarial del 14%.
Además, se han aplicado de inmediato los procedimientos para adaptar a la plantilla y el centro a los estándares de SAMU. Por ejemplo, los trabajadores han recibido cursos de primeros auxilios, de manejo de desfibrilador externo automático (se han instalado equipos DESA, que antes no existían), de prevención de riesgos laborales y de movilización e inmovilización de atención de discapacitados físicos.

También se ha renovado el material. “Tener ilusión genera ganas de participar”, resume Quintana.

Transporte sanitario

La tercera y última pata (por ahora) de los servicios de SAMU en Canarias es el transporte sanitario. La empresa dispone de una unidad medicalizada y una unidad colectiva de soporte vital básico que ya ofrece sus servicios a entidades públicas y privadas.

Por ejemplo, SAMU dio cobertura a la cabalgata de Reyes de Tacoronte (Tenerife) y ya ha recibido la llamada de El Hierro para prestar la cobertura de un riesgo previsible del 31 de enero al 2 de febrero.

Además, la delegación ha entablado negociaciones con un centro privado y con el 112 de Canarias para ofrecer su colaboración cuando los servicios de ambulancias públicas están saturados.
Quintana se muestra satisfecho por la buena acogida de los servicios que ofrece. Los proyectos no se detienen, y SAMU ofrecerá pronto formación en primeros auxilios para funcionarios y policía local de Tazacorte (La Palma). SAMU también participará en la cobertura sanitaria de la Transvulcania, una prueba de ultramaratón en La Palma comparable a la Titán Desert, en la que se prevé la participación de unos 6.000 corredores. Todo un reto que demuestra, como afirma Quintana, que “la marca SAMU se está extendiendo en Canarias”.

SAMU se prepara para actuar frente al coronavirus

Enerode 2020 pasará a la historia cronológica de las epidemias de alcance global por la rápida propagación del coronavirus. El día 30, justo treinta días después de la primera alerta por la nueva enfermedad lanzada por China, el comité de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió declarar la emergencia internacional por el brote originado en la población de Wuhan. Desde SAMU, entidad especializada en urgencias y emergencias sanitarias, se sigue con detalle la evolución del brote, que hasta este momento supera los 8.000 casos confirmados y 200 muertos, con un centenar de diagnósticos fuera de China. Estas cifras no paran de crecer.

Ante el alto y latente riesgo de aparición de casos de infectados, SAMU ha constituido una comisión de seguimiento del coronavirus y, además, ha revitalizado protocolos entre su propio equipo con diversas acciones.

La primera se realizó el 27 de enero con la celebración de un simulacro de atención a posibles pacientes infectados por coronavirus en las instalaciones de Escuela SAMU en Gelves (Sevilla).

Varios técnicos e inspectores asistieron al despliegue de una estructura especial para aislar a posibles infectados hasta su llegada al centro hospitalario de referencia. Los equipos repasaron al detalle el protocolo específico que debe seguirse para actuar ante casos de pacientes que sufren patologías infecciosas. Tras la parte teórica y de planificación, pasaron a la acción con los trabajos de atención instalando una estructura con tres niveles de protección: la protección individual del internista (con batas, guantes y mascarillas, entre otros elementos), el encapsulamiento de la UCI (con un recubrimiento integral de la ambulancia con plásticos) y el aislamiento específico del paciente.

El ejercicio celebrado en Gelves contó con el seguimiento sobre el terreno de numerosos medios de comunicación y tuvo una amplia repercusión en distintas televisiones de alcance regional y nacional.

Alberto Delgado, médico de SAMU, ha recordado que el coronavirus tiene alta transmisibilidad y que su principal vía de propagación es el aire, aunque también puede transmitirse por contacto físico, de forma similar a patologías más comunes como la gripe.

Es por tanto un virus muy contagioso y se propaga simplemente por la exposición al patógeno. Así, por ejemplo, estar expuesto a los estornudos de alguien infectado puede contagiarnos.
Los síntomas del nuevo coronavirus incluyen tos, dolor de garganta, fiebre y sensación de falta de aire en casos más leves, mientras que en los más graves, la infección puede causar neumonía, dificultades importantes para respirar, insuficiencia renal e incluso la muerte, con una tasa de mortalidad del 3%.

El director de Escuela SAMU, Juan González de Escalada, ha señalado que el objetivo de SAMU y de todas las personas que forman parte del área de Salud de la organización es “estar lo más preparados posible” ante cualquier tipo de intervención derivada de esta epidemia, como ya ha ocurrido en otros episodios de similares características.

SAMU se encarga la cobertura médica de la Titán Series de Arabia Saudí: un paso más en la internacionalización

SAMU da un paso más en su proceso de internacionalización con una cobertura médica histórica tanto por la singularidad del evento deportivo a atender como por el país en el que se celebra. Hablamos de la Titán Series de Arabia Saudí, la carrera ciclista que se celebra entre el 29 de enero y el 1 de febrero en el país de la península arábiga, y en la que el equipo de SAMU afronta la cobertura más lejana realizada por la empresa hasta la fecha.

Titán Series Arabia Saudí es una carrera de bicicleta de montaña por etapas que pretende hacer vivir a sus 148 participantes la misma experiencia que en el evento insignia de esta marca: la mítica Titán Desert. Esta nueva prueba del calendario no se celebra en Marruecos, sino que embarca a los deportistas en una aventura humana y deportiva en la que atravesarán paisajes impresionantes y remotos que nunca antes habían sido cruzados en bicicleta.

El mismo componente de aventura marca la expedición de SAMU, que ya inició el año pasado su colaboración con la sociedad organizadora (la unión entre RPM-MKTG y ASO) acudiendo como observador a la Titán Desert, en pleno Sáhara marroquí. Ahora, SAMU asume el dispositivo sanitario de esta nueva prueba, que ha completado todas las plazas ofrecidas y ha generado una gran expectación en el mundo de los deportes extremos.

“Es una cobertura lejana y exigente para nuestro equipo, y además es el comienzo de una nueva relación con una empresa que hace proyectos de gran nivel tanto en España como en otros países. Queremos hacerlo muy bien”, explica Borja González de Escalada, al frente de un equipo de otras cuatro personas. Le acompañan en esta misión los médicos especialistas en emergencias Patricia González y David Zamora, y los enfermeros especialistas en atención prehospitalaria Paula Mora y Alexander Hansen, además de todo el apoyo de los recursos propios de SAMU.

«Un paraíso muy poco conocido»

Los corredores se enfrentan a 300 kilómetros de pistas muy arenosas y realmente duras, con más de 3.400 metros de desnivel acumulado, y con la ciudad de Hail como punto de partida. El máximo responsable de la Titan Series, Juan Porcar, reivindica «la vocación por el desierto» y resalta la oportunidad que brinda Arabia Saudí: «Abre las puertas de un paraíso muy poco conocido, pero inmenso y de una belleza sorprendente», señaló en la presentación de la prueba.

«El recorrido está concentrado alrededor de las montañas de Hail. La segunda etapa es la del desierto, deportivamente la más dura, con cuatro kilómetros de dunas, y la tercera la de montaña, sobre todo en los primeros 30 kilómetros, de gran belleza paisajista. En general, las pistas están en buen estado, pero con mucha arena», ha apuntado Manu Tajada, director deportivo de la Titan.
Entre los participantes, 38 son «Titan Legends», ciclistas que suman más de 3.500 kilómetros en carreras Titan. Saldrán 13 mujeres y solo 30 debutantes. Todos tienen que respetar unos requisitos de seguridad: Deben llevar consigo 1,5 litros de agua, 2 dorsales, uno para el maillot y otro en la mochila de hidratación, un chip de cronometraje, un dispositivo de geolocalización, un GPS, un casco homologado de seguridad, una manta térmica, un teléfono móvil y un silbato.

Requisitos de seguridad

Borja González de Escalada explica que la prueba también representa un gran reto para los profesionales de SAMU: “Trabajaremos con un equipo al que todavía no conocemos, en un país en el que no hemos trabajado nunca y en el que la acción de terceros nos condiciona: evidentemente no tenemos el control de la prueba en nuestras manos, pero sí contamos con ventajas como un hospital de primer nivel a 45 minutos del recorrido, y ambulancias y equipamientos también excelentes”, relata.

Los participantes están conectados por GPS con la organización y pueden pedir auxilio en cualquier momento, y también recibir atención sanitaria si se produce cualquier problema o accidente que les impida solicitar ayuda. Además, hay coches de apoyo a lo largo del circuito, tres controles de paso, tres controles de hidratación y la propia meta, con lo que sí existe un escenario bajo un relativo control, dentro de lo que ofrece el desierto.

La “empatía absoluta” con el participante, la colaboración institucional, la apuesta por las nuevas tecnologías, el desarrollo de nuevos procedimientos y herramientas de control, y la optimización de recursos con máxima calidad del servicio son los retos que afronta SAMU en esta misión, que abre el camino a la presencia de compañeros de SAMU en más eventos deportivos de primera magnitud internacional.