ACHARF OURRAKI

Acharf, que traducido al español significa “el noble”, nació en Casablanca en Marruecos en la misma ciudad de donde proviene toda su familia. Los recuerdos felices que tiene de su infancia se encuentran empañados por la mala relación que ha tenido siempre con su padre y por las continuas discusiones en el domicilio que provocaban en el chico una enorme tristeza y preocupación por la seguridad de su madre.

Cuando intenta recordar cosas felices éstas siempre están relacionadas con su madre y sus hermanos mayores y también con sus abuelos con los que celebraba las fiestas de inicio de Ramadam, Eid Al Fitr y Eid Al Adha. Además de eso le gustaba jugar con sus amigos del barrio e ir al colegio. Siempre fue un buen estudiante, pues en los estudios se refugiaba y nunca se metió en problemas. Esto se lo agradece mucho a su madre, de la que Achraf habla con absoluta devoción, pues fue ella la que les ha apoyado siempre y enseñado los buenos valores.

Su padre se marchó de casa tras el divorcio y la economía familia recaía principalmente en su madre sola y en sus hermanos mayores que trabajaban y hacían todo lo posible por ayudar a la familia para que además Achraf pudiera estudiar, pero eso no era fácil y suponía muchas incomodidades para la familia, de ahí que el joven decidiera que quería venir a España a labrarse un futuro mejor y poder devolver a su madre y hermanos todos los esfuerzos que estaban haciendo por él.

El ambiente de tensión y de escasez de recursos económicos provocaban que Achraf desde muy pequeño sintiera admiración por el continente europeo donde sentía que las personas vivían mejor, con más seguridad y no con tantas estrecheces. Pero además es que conocía jóvenes que volvían a Marruecos de vacaciones y estaban trabajando en Europa y admiraba su posición y su solvencia sobre todo para ayudar a las familias.

Fueron sus hermanos mayores los que, después de una dura decisión familiar, juntaron el dinero para pagar el transporte del joven hasta España. Emprendió el viaje desde Casablanca hasta Ksar Sghir donde después de esperar 12 horas escondido, junto a otros tres chicos más fue transportado oculto entre grandes paquetes hasta el puerto de Algeciras. Allí, después de vagar varios días en la calle encontraron un transporte que les trajo hasta Sevilla pues les habían informado que en esta ciudad tendrían más redes de paisanos.

Fue detenido por la policía mientras dormía en un parque en las inmediaciones del barrio de Su Eminencia pues estaba todavía muy solo y no conocía a nadie. Después de cuatro horas en la comisaría fue ingresado en el DISL Alcalá de la Fundación SAMU.

Haber contado con el apoyo del centro ha sido muy importante para Achraf sobre todo porque estando aquí ha perdido a su abuela y no sabe en qué momento volverá a ver a su madre. Sin embargo, se muestra muy agradecido de la oportunidad que le ha dado la Fundación SAMU y el piso de mayoría donde se encuentra ahora, porque puede estudiar y formarse y trabajar. Esos son sus sueños desde que era pequeño en Casablanca, y los está consiguiendo.