SAMU en la Zúrich Maratón Sevilla 2019.

SAMU en la maratón de Sevilla: Área de intervención, 42 kilómetros

Un total de 118 profesionales de la sanidad y las urgencias y emergencias sanitarias entre médicos, enfermeros, TES, TECAE y fisioterapeutas, y más de 25 vehículos formaron parte del dispositivo sanitario para dar cobertura a la XXXV edición de la Zúrich Maratón Sevilla, en la que participaron 14.000 corredores y que se ha consolidado como una de las pruebas deportivas más importantes del país en su categoría.

Bajo la dirección médica del Dr. Carlos Álvarez Leiva, el equipo de SAMU, que cuenta con una experiencia de más de diez ediciones en el dispositivo sanitario de esta carrera, se encargó de garantizar una respuesta rápida y eficaz en las situaciones de emergencias en todo el recorrido por el centro de la ciudad, además de prestar asistencia sanitaria a los corredores.

Un dispositivo de emergencias de estas características está preparado para intervenir no solo en la atención a los deportistas, sino para hacerlo en cualquier escenario de máxima peligrosidad como atentados terroristas, aplastamientos, avalanchas y desplome de estructuras.

El número de intervenciones en la maratón tiene una tendencia decreciente a pesar del aumento de los participantes, sin embargo, la alerta sanitaria en el evento es máxima puesto que las asistencias son de mayor gravedad, especialmente en dos frentes: patologías coronarias agudas y disfunciones metabólicas severas. Durante esta edición no hubo que lamentar accidentes mayores a los habituales derivados de cansancio extremo o lesiones musculares, según reportaron fuentes de la organización.

SAMU en la Zúrich Maratón Sevilla 2019.

Los recursos materiales estuvieron organizados en dos grandes grupos. En uno, las infraestructuras fijas montadas y distribuidas en el Conservatorio de danza Antonio Ruiz Soler de Sevilla para prestar asistencia sanitaria tanto a los corredores como al público asistente al evento. En el segundo grupo figuraban todos los recursos móviles repartidos a lo largo del circuito de 42 kilómetros, destacando la distribución de 14 puntos de desfibrilación temprana.

Todos los recursos asistenciales contaban con material de primeros auxilios, desfibrilación temprana y material de curas. Las UVI móviles y puntos fijos además contaban con maletín polivalente y material para vía aérea.

El XXXV Zurich Maratón de Sevilla 2019 ha alcanzado por segunda vez en su historia el estatus IAAF Gold Label. La IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) concede estas distinciones a las carreras en asfalto que cumplen con determinados parámetros y requisitos sobre su calidad organizativa, seguridad, nivel deportivo de la élite y marcas logradas, número de inscritos, promoción internacional, repercusión mediática y exposición.

La prueba andaluza continúa aumentando su prestigio y posicionamiento internacional cada edición, y ya es oficialmente una de las mejores carreras en ruta del mundo.

Escuela SAMU

Acto de graduación de Escuela SAMU: Una nueva hornada de ‘samuitas’

Más de 70 alumnos de la Escuela de Emergencias SAMU se han graduado este año en los diferentes másteres y cursos de Formación Profesional. El acto de fin de curso se celebró el pasado 26 de junio en el salón de actos de la Fundación CEU San Pablo Andalucía y contó con la presencia de el doctor Carlos Álvarez, presidente de la Fundación SAMU; Juan González de Escalada, director de Escuela SAMU; y Antonio Jiménez, gerente de la Fundación CEU San Pablo.

“Cuando empezamos hace dos años, algunos no sabíamos nada sobre sanidad y si nos pedían reflex nos poníamos nervioso”, señaló durante su intervención Virgilio Sánchez, que habló en representación de sus compañeros de los cursos de FP de Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) y Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (Tecae). “Es muy difícil resumir dos años de nuestras vidas, pero sí puedo decir que lo bonito de esta profesión es que cada día es diferente”.

Escuela SAMU

“Cuando llegamos en octubre, nos dijeron que en junio seríamos personas diferentes, y así ha sido”, continuó Andrea Luis Castillo, alumna del máster en Atención Prehospitalaria, Catástrofes y Acción Humanitaria de SAMU y la Universidad de Sevilla. “Hemos superados obstáculos y situaciones que jamás pensábamos, hemos conocido nuestros límites y hemos aprendido a convivir 24 horas con 27 personas que hace nueve meses no conocíamos de nada, Somos una gran familia”, añadía Andrea Luis. “Lo hemos conseguido, somos samuitas”.

Durante el acto también intervino Alberto Portelo en representación del máster de Emergencias Médicas de SAMU y la Fundación CEU San Pablo, que destacó la seguridad con la que ahora él y sus propios compañeros afrontan su vida laboral como médicos.

Escuela SAMU

También tuvieron unas palabras para sus alumnos el instructor Andrés Rodríguez y la jefa del departamento de Sanidad, Lorena Fernández, que subrayaron los “fantástica” y “apasionada” que había sido esta promoción. “Ir contra el sistema e intentar cambiar el mundo agota, pero con nuestra labor sí podemos cambiarle el mundo a una persona”, les recordó a los estudiantes Andrés Rodríguez.

Entre los asistentes no sólo estaban los familiares, amigos y profesores de los graduados, también profesionales del sector, como Francisco Bonilla, director de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (061) en Sevilla, y Antonio Pajuelo, jefe del servicio de Emergencias 112 en Sevilla.

El momento más emotivo llegó al final con el recuerdo a José Manuel Pérez Liñán, profesor de Escuela SAMU y miembro del equipo SAMU Huelva, que falleció hace un año. Compañeros y amigos aprovecharon la ocasión para rendirle un sentido homenaje.

Zurich Sevilla Maratón

SAMU en la Zúrich Maratón Sevilla 2018: cuidadores para 12.000 filípides

Un total de 114 compañeros de SAMU participaron el 25 de febrero en el dispositivo sanitario desplegado por SAMU con motivo de la XXXIV Zúrich Maratón de Sevilla. La marroquí Kaoutar Boulaid logró el récord en la prueba (2:25:35) y el keniano Dickson Kipsang venció en la categoría masculina al cruzar la meta tras 2 horas, 8 minutos y 22 segundos. Pero más allá de los deportistas profesionales, el maratón congregó a más de 12.000 corredores populares para enfrentarse a la distancia de Filípides, los 42 kilómetros que el héroe griego recorrió entre Maratón y Atenas para anunciar la victoria sobre el ejército persa, y que le costaron la vida.

Justo para evitar accidentes mayores y velar por la seguridad de los deportistas ante un reto físico y mental tan exigente, SAMU desplegó un dispositivo de gran magnitud en una jornada, literalmente, maratoniana. Tomaron la salida médicos, enfermeros, Técnicos de Emergencias Sanitarias, Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería, fisioterapeutas y personal de la Escuela SAMU, además de 30 vehículos distribuidos en equipos y adiestrados para intervenir en cualquier escenario de máxima peligrosidad como atentado terrorista, aplastamientos, avalanchas y desplome de estructuras.

Zurich Sevilla Maratón

SAMU instaló dos clínicas en el Estadio de la Cartuja, punto neurálgico de la prueba, una para deportistas y otra para público. Además, se habilitaron puntos asistenciales distribuidos por el estadio, ocho puntos médicos periféricos en diferentes puntos kilométricos de la carrera, la asistencia de cola de carrera y apoyo en circuito con vehículos ligeros. En el recorrido se habían repartido 14 puntos de desfibrilación temprana.

La mayor parte de las asistencias que se registraron en el circuito fueron de carácter leve, mientras que en las dos clínicas instaladas en el estadio los especialistas de emergencias atendieron a unas 80 personas, la mayoría de ellas, corredores que sufrían cansancio extremo. Solo una de estas asistencias fue de gravedad.

El operativo de emergencias de SAMU estuvo activo desde las seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde, a pesar de que la carrera empezaba a las 8:30 horas y finalizaba a las 15:00. Todo el dispositivo estuvo bajo la dirección médica de Carlos Leiva Álvarez, con Nacho Ávila como Jefe de Operaciones.

SAMU ha prestado asistencia sanitaria en la maratón de Sevilla en once ocasiones con anterioridad a la presente edición de la prueba, consolidada como una de las más importantes del país. Desde la empresa de emergencias sanitaria explican que el número de participantes ha ido creciendo conforme avanzaban las ediciones pero las intervenciones han mostrado una tendencia a la baja, aunque las asistencias han tenido criterios de mayor gravedad, en dos campos concretos, patologías coronarias agudas y disfunciones metabólicas severas.

SAMU también ha sido el encargado de desarrollar un Plan de Autoprotección para asegurar la alerta, movilización y coordinación de los medios humanos y materiales disponibles a fin de garantizar una respuesta rápida y eficaz en las situaciones de emergencias, evitar improvisaciones y minimizar los efectos nocivos que puedan producirse sobre las personas y sus bienes durante esta carrera, organizada por el Ayuntamiento de Sevilla y y Motorpress Ibérica.

En este documento indispensable para una prueba con tal alta participación se incluye información sobre el recorrido, un trazado alternativo en caso de necesidad, los cortes de tráfico, el material sanitario desplegado, el protocolo de actuación en caso de emergencia, las vías de evacuación, los puestos de avituallamiento o los puntos de mayor riesgo, entre otros temas.

Tanto la salida como la meta, en el Estadio de la Isla de la Cartuja, eran dos de los puntos más conflictivos. En ambos lugares se aglomeró un alto número no sólo de participantes, sino también familiares y otras personas interesadas en la carrera.

Curso de Rescate en Altura Básico

Curso de rescate en altura básico: el programa que te convierte en todoterreno

Tras el éxito del proyecto pionero de 2017, Escuela SAMU vuelve a poner en marcha el curso que habilita a los profesionales sanitarios en técnicas de rescate en altura, áreas confinadas y espacios abiertos.

Este Curso de Rescate en Altura Básico (antes, Rescate en Entornos Cambiantes) reunirá todos los martes, a partir del seis de febrero, a alumnos de los más diversos perfiles en el campo de entrenamiento de Gelves (Sevilla) con el objetivo de que aprendan a desenvolverse en escenarios que un sanitario puede encontrarse en su día a día y rescatar a personas en situaciones verdaderamente complejas.

Curso de Rescate en Altura Básico

La actividad une teoría y práctica. Comenzará con sesiones formativas en el aula y, de forma progresiva, se irán incorporando ejercicios sobre el terreno para que los alumnos adquieran conocimientos y dominen técnicas. Los asistentes trabajaran en autonomía vertical y se afanarán en las más diversas operaciones de rescate en espacios abiertos o áreas confinadas. “El objetivo es la perfecta interiorización de los conceptos y maniobras necesarias para el interviniente”, señalan los responsables de la Escuela.

Formación de bomberos

“La formación que impartimos es una formación de bomberos, no es habitual en el personal sanitario, pero aquí hemos ido más allá. El curso encaja muy bien con la filosofía de SAMU, que no enseña a sus alumnos de emergencias sólo a poner un vendaje, sino que les adiestra para estar en una catástrofe y saber actuar, a estar preparado para intervenir en cualquier escenario y a hacerlo de forma autónoma. En un rescate en altura o en un espacio confinado, estos alumnos ya tienen capacidad para ser autónomos, no dependerán de que los bomberos les tengan que trasladar de un sitio a otro como sujetos pasivos, y es un lujo poder trabajar con sanitarios así”, relata uno de los instructores del curso.

Curso de Rescate en Altura Básico

El curso de Rescate en Altura Básico tiene un carácter abierto y multidisciplinar. Está dirigido a alumnos y exalumnos de la Escuela, técnicos, trabajadores de SAMU y también a personal externo relacionado con el mundo de las emergencias.

Pincha en este enlace para obtener más información y realizar tu preinscripción.

Un corazón de 30 kilos y 850 watios

Un equipo de SAMU formado por un médico y una enfermera de Málaga y un técnico de Sevilla trasladaron en ambulancia en octubre a un hombre de 60 años que había sufrido un infarto y necesitaba un trasplante de corazón desde el Hospital Regional de Málaga hasta el Hospital Virgen de Rocío de Sevilla con un balón de contrapulsación intraaórtico. Éste es un traslado de mucha complejidad y que pocos servicios pueden realizar, debido a la inestabilidad del paciente, además del tamaño de la máquina y a la cantidad de energía y potencia que ésta necesita para funcionar.

El balón de contrapulsación intraaórtico (BIAC) está formado por un globo que se sitúa en la arteria aorta descendente (desde la salida de la arteria subclavia izquierda a las arterias renales), conectado a una consola que suministra el gas (habitualmente helio) para su inflado y desinflado, y que controla su sincronía con la contracción del corazón. De esta forma, durante la contracción del corazón (sístole cardiaca), el globo se desinfla activamente, facilitando la salida de sangre desde el ventrículo izquierdo a la aorta, y durante la relajación del corazón (diástole) se produce el inflado del globo, con lo que se mejora la perfusión del corazón por un mayor flujo de sangre a nivel de las arterias coronarias, mejorando la función cardiaca.

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La máquina, que pesa unos treinta kilos, está conectada al paciente con una serie de tubos, de ahí que sea tan complicado moverla”, explica Blas Alascio, médico de SAMU que participó en el traslado junto a la enfermera Tatiana Mérida y el técnico de emergencias sanitarias Tomás Couyotopoulus. Además, esta máquina necesita 850 watios para funcionar y las ambulancias no suelen tener un convertidor de tanta potencia. El vehículo con el que se realizó el traslado cuenta con un conversor de 1.000 watios, lo que hace posible esta maniobra. “Tuvimos que hacer malabarismos para que los todos los aparatos funcionaran durante el viaje y la batería de la ambulancia no se viniera abajo”, relata.

“Hace varios años, en 2005, se intentó realizar un traslado de este tipo, pero la ambulancia sólo disponía de una batería de 500 watios. El uso de una gran columna de bombas hizo necesaria la intervención del Ejército, pero éste tampoco pudo trasladar al paciente en helicóptero porque éste se venía abajo, no tenía potencia suficiente”, explica Alascio. “Hasta este año, este tipo de traslado era algo absolutamente excepcional. En los últimos 14 años, se habrán hecho tres o cuatro, no más. SAMU es uno de los pocos servicios que tiene recursos para hacerlo, y esta temporada ya hemos realizado unos cinco”.

La operación tenía además otra peculiaridad que complicaba más aún el traslado. El paciente sufría constantemente arritmias y había que desfibrilar con mucha frecuencia. “Cuando llegamos al hospital, junto a la camilla del paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) había una enfermera sentada en una silla. Había desfibrilado al paciente más de 50 veces durante la noche. Había perdido hasta la cuenta. Su única función era chispar al paciente”, cuenta Blas Alascio. “Durante el traslado, usamos el desfibrilador hasta 54 veces. Incluso el técnico tuvo que chispar porque no dábamos abasto, y eso que se usaron todos los antiarrítmicos posibles”.

El doctor Alascio reclama la realización de cursos de formación sobre la utilización de estas máquinas dirigidos al personal de emergencias, que permitan adquirir unos conocimientos completos sobre el manejo de su consola.

Lecciones aprendidas en los atentados de Barcelona

El atentado terrorista del 17-A en Barcelona puso a prueba la capacidad de los servicios sanitarios de emergencias, que respondieron con una enorme eficacia y profesionalidad. En unas circunstancias excepcionales, capaz de romper los esquemas de trabajo de equipos especializados en actuar al límite, el dispositivo logró atender a las múltiples víctimas en menos de tres horas y salvar decenas de vidas. Aun así, aquella tarde aciaga estuvo llena de lecciones y aprendizajes, tal y como reconoce la directora del área operativa del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) Catalán. La doctora Judit Sánchez Castro, que estuvo al frente del dispositivo, y que compartió su experiencia con los alumnos del Máster en Atención Prehospitalaria, Catástrofes y Acción Humanitaria de SAMU y Universidad de Sevilla.

“El terrorismo está cambiando completamente la forma en la que tenemos que trabajar”, apuntó Sánchez Castro, que reconoció que, en escenarios tan complejos y duros, los profesionales sanitarios tienen que estar preparados no solo para salvar vidas, sino a conseguir perder al menor número de heridos posible: “Surge un conflicto muy duro en el momento en el que no eres capaz de llegar a todo y tienes que priorizar. Es algo para lo que no nos han preparado y que es contrario a nuestro instinto de auxilio”, reflexionó.

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De la actuación del SEM, los estudiantes y profesionales que participaron en esta jornada inaugural del máster en la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad de Sevilla pudieron extraer numerosas conclusiones relevantes. Como ejemplo, la activación inmediata de dos sectores en Emergencias: uno dedicado en exclusiva al atentado; y otro, completamente aislado, dedicado a seguir tomando el pulso a una ciudad en la que aquella tarde se siguieron produciendo emergencias médicas de todo tipo.

El número de recursos sanitarios se igualó al número de víctimas. 59 ambulancias participaron en la operación para atender a 139 heridos con diferentes consideraciones: 13 fallecieron en el acto, 16 estaban graves, 23 presentaban heridas leves y otros 50 resultaron prácticamente ilesos.

La red hospitalaria de alta resolución de la que dispone Barcelona influyó de forma decisiva en el éxito del dispositivo. En las 72 horas posteriores al ataque, que abarcan el periodo en el que se mide la eficacia y la capacidad de respuesta de un dispositivo, únicamente murió una de las víctimas, que llegó al hospital en estado crítico. “¿Qué hubiera ocurrido si el atentado se hubiese producido en otra ciudad con menos medios hospitalarios? Posiblemente estaríamos hablando de otra situación”, observó la directora.

El triaje en Las Ramblas fue de nuevo un punto complejo del dispositivo, debido a la dispersión de heridos a lo largo de más de 500 metros. Éste estuvo a cargo de un Vehículo de Intervención Rápida, que rastreó toda Las Ramblas. A partir de ahí, surgió la cuestión de cómo formar un área sanitaria en un espacio tan grande, “cómo adaptarse a una situación así”. Se estableció el Puesto de Mando Avanzado, en un principio, en Plaza de Cataluña, aunque, dada la dispersión de heridos, acabaron estableciéndose varias áreas sanitarias.

La doctora Sánchez Castro puso el acento en la seguridad de los propios sanitarios como una cuestión sobre la que hay que reflexionar. Admitió que su equipo entró en la “zona caliente” sin garantías de que no hubiera peligro, algo que quedó al descubierto cuando estallaron varios petardos que hicieron pensar en la existencia de uno o varios tiradores activos en el lugar. Hubo que trasladar el mando a El Corte Inglés. “Fue una falsa alarma, de lo contrario posiblemente no estaría aquí dando esta conferencia”, recordó. “Tenemos un procedimiento pero nuestras unidades tienen que adaptarse. No solo hablo de chalecos, cascos… Tenemos nuestro sistema de triaje, incluso en el más básico, pero debemos reflexionar sobre qué hacer en una situación en la que la seguridad no está garantizada. ¿Tal vez debamos mantenernos fuera? Nos han enseñado a cómo atender al crítico, a cómo salvar vidas, pero tal vez llegará un día en el que nos tengamos que mantener al margen porque tenemos que volver a casa”, reflexionó.

Otra de las lecciones cruciales aprendidas del atentado de Barcelona se refiere a la demanda de atención psicológica no solo de los heridos, sino de los damnificados, personas relacionadas con el accidente pero que son demandantes de atención (familiares, amigos, viandantes…), y, por supuesto, al propio personal sanitario que ha participado en el dispositivo, y que al día siguiente tiene que estar preparado para seguir enfrentándose a situaciones de emergencia.

La responsable del Servicio de Emergencias Médicas de Cataluña también se refirió a la trazabilidad de los pacientes como asignatura pendiente, sobre todo ante situaciones en las que la avidez de información por parte de las autoridades políticas es enorme. “Es un punto muy difícil de mejorar, pero cuando te piden información diaria, tres veces al día, de cómo están los pacientes, es complicadísimo. El recuento inicial de fallecidos en Las Ramblas fue una locura. En la zona caliente, un bombero, un médico y un policía tuvieron que hacer un barrido por la propia calle contándolos uno a uno. Es lo que al político le preocupa, porque lo tiene que decir él. La presión es brutal y es una situación complejísima para nosotros, con afectados de muchos países, y en la que no te puedes equivocar”.

Sánchez Casto advirtió que el sistema de emergencias tiene que estar preparado para estos “nuevos escenarios” que plantea el terrorismo. “Se hizo bien, pero nos queda mucho por aprender”, reflexionó, antes de admitir que, a pesar de lo “durísimo” de la experiencia, “no habría querido estar en otro lugar que no fuera allí”.

Qué hacer ante un accidente de tráfico

Ser testigo de un accidente de tráfico es una experiencia traumática. Lo normal es que no sepamos cómo actuar o temamos socorrer a las víctimas y perjudicar su vida por hacer algo mal.

Lo cierto es que, ante un acontecimiento de este tipo, todo ciudadano está obligado a prestar ayuda, aunque sea mínimamente. No solo se pueden salvar vidas si actuamos a tiempo, sino que las leyes españolas nos obligan a socorrer a los heridos.

Qué hacer si somos testigos de un accidente

Lo primero es aparcar en una zona segura, manteniendo por lo menos unos 50 metros de distancia del accidente, utilizando el chaleco reflectante si se decide bajar del vehículo. Luego se debe llamar al 112 o también se puede recurrir a las cabinas de S.O.S. situadas en varios puntos de las diferentes carreteras y decir su nombre, donde se encuentra y qué es lo que ha sucedido. Uno nunca se debe aproximar al accidente si no se está seguro de que la escena es segura, ya que esto podría hacer que la persona que intenta socorrer se convierta en otra víctima.

La mayoría de las personas, por lo general, no tienen nociones sobre primeros auxilios, por eso es necesario seguir las instrucciones que se reciban de los servicios de emergencias por teléfono antes de que lleguen al lugar del accidente.

Una vez que se ha contactado con los servicios de emergencias, estos harán preguntas sobre la situación, apoyando con instrucciones y facilitando la ayuda a las víctimas. No intente detener o redirigir el tráfico por su cuenta.

Nunca se debe intentar mover a las víctimas, ya que éstas podrían tener lesiones no visibles y su movilización podría comprometer su vida o incurrir en lesiones que produzcan algún daño permanente.

En caso de que el herido sea un motorista, bajo ningún concepto se le deberá quitar el casco, y probablemente desde emergencias indiquen que no se mueva a la víctima.

Tampoco deben arrancarse los objetos que haya podido clavarse el accidentado, a pesar de que le esté saliendo abundante sangre. Es posible que los servicios de emergencias indiquen por teléfono a la persona que está socorriendo a las víctimas que intente limpiar parte de la herida con una tela o gasa limpia, presionando la misma.

Los datos que deberán facilitarse a los servicios de emergencia

Los servicios de emergencias llevarán a cabo varias preguntas con respecto al accidente, algunas de las cuales estarán dirigidas al número de heridos que hay, el lugar exacto donde se produjo y ciertos aspectos necesarios para poder evaluar los primeros auxilios que se deben prestar en el mismo momento.

El apoyo a las víctimas es crucial, pues de éste depende que se salven vidas. Por esta razón, debe llamarse a los servicios de urgencias de inmediato. Ser testigos del accidente también favorecerá a las víctimas a la hora de hacer valer la cobertura de seguro para los gastos médicos posteriores.

 

Código ictus

La contrarreloj de cuatro horas contra el ictus

Un hombre de 57 años estaba el 27 de septiembre viendo un partido fútbol en un bar de Sevilla cuando se le empezó a paralizar la parte derecha del cuerpo. Primero, el rostro, y luego, el brazo, hasta que se desplomó al suelo. No era capaz de hablar. Estaba sufriendo un ictus. Además, era diabético, por lo que su situación se agravaba. Minutos después, el equipo de SAMU Sevilla de guardia aquel día recibió el aviso desde el centro coordinador de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias, EPES-061, y una ambulancia acudió a asistir al hombre inmediatamente.

Se había activado el Código Ictus, un protocolo de actuaciones diagnósticas y terapéuticas en el que participa todo el sistema sanitario, desde el primer profesional que aprecia los síntomas de un ictus hasta el médico encargado de extraer el trombo. La rapidez y la eficacia son fundamentales. “Las primeras cuatro horas desde la aparición de los primeros síntomas son claves, es una carrera a contrarreloj”, advierte Elena García Alanís, médico de SAMU Sevilla.

Un ictus es un conjunto de patologías que afectan a los vasos sanguíneos que suministran la sangre al cerebro. “También se conoce con el nombre de accidente, por la forma tan repentina y brusca en la que aparecen los síntomas más típicos, como dificultad a la hora de hablar, asimetría en la cara, la caída de un párpado o el desvío de la boca hacia un lado, por ejemplo, y la incapacidad de mover la parte derecha o izquierda del cuerpo”, explica la doctora.

Existen dos tipos de ictus, hemorrágicos, que se producen cuando un vaso sanguíneo (vena o arteria) se rompe, y los ictus isquémicos o infartos cerebrales, que ocurren cuando una arteria se obstruye por la presencia de un coágulo de sangre. Éste último es el más frecuente (80% de los casos), aunque ambos presentan una alta tasa de mortalidad.

La frecuencia de esta patología, que es la tercera causa de muerte en España tras las cardiopatías y el cáncer, hizo que el sistema sanitario pusiera en marcha hace varios años el llamado Código Ictus, que no ha dejado de mejorar y actualizarse, ganando en eficacia y rapidez.

La última incorporación al protocolo ha sido la posibilidad de realizar una trombectomía, técnica que permite la extracción del trombo que bloquea la circulación de la sangre y que ha provocado el ictus. Si no se realiza esta técnica antes de cuatro horas desde el inicio de los síntomas, el paciente sufrirá secuelas de por vida.

En estos casos, “los afectados acababan siendo muy dependientes y precisando cuidadores las 24 horas, lo que supone una importante carga familiar y un elevado coste sanitario y gasto social”, indica Elena García. “Cuando se inicia este protocolo, se pretende, y de hecho se está consiguiendo, reducir al mínimo posible las secuelas de esta patología y minimizar todos los problemas derivados”.

Hospitales como el Virgen de Rocío de Sevilla o el Reina Sofía de Córdoba son referentes en esta materia al contar con una unidad de neurocirugía. Pero ciudades como Huelva y Málaga no disponen de ella, y los pacientes deben ser trasladados en un tiempo récord a Sevilla o a Córdoba.

“Aunque son los profesionales hospitalarios quienes eliminan el trombo, y realizan un trabajo realmente espectacular, la actuación de los equipos de SAMU es fundamental y muchas veces decisiva para un buen resultado”, destaca García.

De nosotros depende acortar al máximo el tiempo de traslado de los pacientes afectados desde el lugar en el que se encuentran, un domicilio particular o un centro hospitalario, hasta el hospital donde se realiza la intervención. Además, al conocer el protocolo, sabemos perfectamente qué datos son imprescindibles recabar y aportar al medico receptor para facilitarle el trabajo en todo lo posible. Aportamos datos nuevos relativos al traslado que también son importantes”, continúa. “Somos los responsables de solventar cualquier complicación que surja durante el traslado. Para que ellos puedan hacer su magnifica labor, el paciente debe llegar en las mejores condiciones posibles”.

Acceso máster SAMU

“Saber, saber hacer y saber estar”

Escuela SAMU ha celebrado las pruebas de acceso al Máster propio de la Universidad de Sevilla en Atención Prehospitalaria, Catástrofe y Acción Humanitaria (antiguo Urgencias y Emergencias).

El proceso de selección de este prestigioso máster responde a un nuevo escenario laboral y profesional de máxima exigencia al que se enfrentarán los alumnos y alumnas de esta formación. Al proceso, con 26 plazas disponibles, se han presentado 44 aspirantes, que realizaron una entrevista, un test psicotécnico y diferentes pruebas físicas.

Además de gestionar el conocimiento de emergencias, el equipo de formadores trabajará con estos jóvenes en aspectos como la tolerancia al estrés, la creatividad, la asunción de riesgos, la automotivación y la gestión del tiempo. “Tenemos como objetivo formar nuevas generaciones de profesionales que, además de ‘saber’, están obligados a ‘saber hacer y saber estar’ ”, explican los responsables de SAMU.

Acceso Máster SAMU 2

“Además, creemos que el sanitario de emergencias debe tener condiciones físicas adecuadas para desempeñar su labor de forma eficiente en las más diversas circunstancias”, señala el máximo responsable de Escuela SAMU, Juan González de Escalada.

Las pruebas físicas se realizaron en el Polideportivo San Pablo (Sevilla), el día 5 de septiembre 2017, desde primera hora de la mañana. Consistieron en 50 metros de nado, una prueba de fondo de mil metros de carrera a pie, otra de velocidad de 50 metros, extensiones y potencia de tren inferior (con salto sobre un punto fijo). Todas, con tiempos adaptados a hombres y mujeres.

Tras el examen de aptitud física, los aspirantes realizaron un test psicotécnico que incluyó un cuestionario de expectativas, una escala de calidad de vida y un inventario de ansiedad. Por último, se realizaron entrevistas a cada uno de los jóvenes, siendo los entrevistadores los propios miembros de la comisión académica del programa.

Con estos criterios de selección, el máster trata de encontrar los alumnos que reúnen las características para participar en un proceso en el que deberán adquirir una serie de competencias actitudinales como tenacidad, adaptabilidad, meticulosidad, resistencia, autocontrol, energía, análisis de problemas, tolerancia al estrés, asunción de riesgos, compromiso y trabajo en equipo.

El máster habilita a los futuros profesionales para discriminar y resolver las situaciones de amenaza vital en todas las circunstancias, gestionar escenarios de crisis, enfrentarse de forma metodológica a emergencias individuales y colectivas, hacer uso racional de recursos disponibles, atender por orden de prioridad a las víctimas, y desarrollar actuaciones sanitarias de mando y control.

Más de 20 actuaciones provocadas por las altas temperaturas en el estadio del Sevilla FC

El operativo de SAMU en el último partido del Sevilla FC en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, celebrado el sábado 30 de septiembre a las 16:15 horas, atendió a más de 20 personas por incidencias relacionadas con las altas temperaturas que se vivieron en la ciudad. Los termómetros superaron los 32 grados durante la cita, lo que, unido a la concentración de personas, a la distribución de las gradas y el hecho de que éstas estén construidas con cemento provocó situaciones límite para muchos de los asistentes.

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Por este motivo, el Sevilla FC solicitará a la Liga de Fútbol Profesional que se modifiquen los criterios para cambiar el horario de un partidos si las previsiones meteorológicas indican que se prevén altas temperaturas. La Liga, hasta ahora, se plantea la posibilidad de un cambio en el horario fijado por los teleoperadores televisivos si la previsión indica que la temperatura va a ser superior a 35 grados.

El club ha recordado que ya se ha quejado a La Liga por los horarios en dos ocasiones esta temporada, en los partidos en los que ha recibido al Eibar y, ahora, al Málaga CF. El siguiente paso lo dará el próximo 5 de octubre en la Asamblea de Clubes de la Liga, en la que el presidente sevillista, José Castro, pedirá formalmente un cambio de normativa y más flexibilidad para cambiar horarios con suficiente antelación si las circunstancias lo requieren.

Ayer, frente al Málaga, al igual que ocurrió en la jornada en la que el Sevilla FC recibió al Eibar, la previsión indicaba 32-33 grados a la hora del encuentro. El club entiende que las previsiones recogen posibles temperaturas a la sombra, no al sol, ni tampoco que las gradas son de cemento.

El calor reinante fue protagonista en el Ramón Sánchez-Pizjuán, como era de prever, y el principal damnificado fue el aficionado sevillista y, en este caso también malaguista, además de los profesionales. Hasta 21 intervenciones de SAMU por este motivo se contabilizaron a lo largo del partido, pese a que muchos aficionados lógicamente no accedieron a sus asientos hasta segundos antes del inicio del partido y se resguardaron del sol en el descanso, por no hablar de aquellos que no se atrevieron a asistir al estadio por temor a la exposición a estas inclemencias.